Brevisimo balance de las praxis del partidismo y la sociedad civil

Este año resulta rico e interesante para el partidismo, y las organizaciones de la sociedad civil. Los grupos comunitarios relacionados a los sectores populares y a las comunidades eclesiales de base dieron inicio al movimiento a favor del 4% del PIB para la educación, las demás organizaciones y movimientos cívicos se subieron al carro cuando este ya iba en marcha.

La torpeza gubernamental potenció el movimiento: la indignación provocada por los intentos de la policía de arrebatarles las sombrillas amarillas a varios sacerdotes vestidos de civil, que hacían su vigilia frente al Palacio Nacional contribuyó a que otros sectores se unieran al reclamo y le ganó simpatías al movimiento. Hasta ese momento las manifestaciones habían sido discretas y con la participación protagónica de grupos eclesiales, que se alejaron del modelo de iglesia mediadora y dieron paso a una iglesia más comprometida.


Este movimiento puede implicar el inicio de una reconfiguración de los movimientos sociales dominicanos, ya que fue símbolo del descontento con las políticas gubernamentales. Se hace necesario el acercamiento a las comunidades y un trabajo más directo con las bases, algo que a las organizaciones tradicionales de la sociedad civil, más ligada a las clases medias y al empresariado, les ha faltado. En el plano partidario se reafirma el bipartidismo, pero se evidencian espacios para nuevas opciones políticas.

El espacio para nuevas opciones lo sugiere el 20% que dice preferir a ninguno, según la encuesta Gallup-Hoy publicada a inicios de diciembre. Esta encuesta muestra un gran nivel de descontento con el gobierno y sus políticas.

A pesar de la percepción negativa generalizada, el partido de gobierno (PLD) sigue siendo el preferido (42.5% de las personas entrevistadas), mientras que el PRD sólo alcanza un 30.8%. La incapacidad del PRD de captar a los insatisfechos se debe a que la gente percibe que el PRD no hace buena oposición (solo el 21% cree que el PRD hace una oposición buena o muy buena). Hipólito Mejía, inició este año con buen pie, pero ha ido decayendo de nuevo. Su reposicionamiento y enfrentamiento con Miguel Vargas paralizaron al PRD como oposición.

Una pregunta ronda la mente de los analistas ¿La falta de oposición provoca que a pesar de que la población tiene un visión negativa del gobierno siga prefiriendo al PLD? No solo eso. La presencia de Danilo Medina y la forma en que se ha manejado a lo interno del PLD, han ayudado.

Medina, quien venía trabajando de manera discreta, compactando sus fuerzas dentro y fuera del PLD, volvió a las esferas de lo público y su presencia se ha convertido en el contrapeso a Leonel Fernández. Según la Gallup a nivel nacional un 36% prefiere a Medina como candidato del PLD, lo que lo coloca por primera vez por encima del presidente Leonel Fernández, quien solo tiene un 28.3% que lo prefiere.

Las expectativas creadas por Medina ayudan al PLD a mantenerse en las preferencias electorales. Termina un año con novedades y se inicia uno preelectoral y de luchas sociales, en el cual quien tenga más saliva comerá más hojaldre.

Ramón Tejada Holguín
El Caribe
Perspectiva Ciudadana
21 diciembre 2010

Construcción de nuevos liderazgos políticos: ¿Cuestión de edad?

Mucho se habla de la construcción de una opción política fresca y joven, con capacidad de enfrentar a los liderazgos tradicionales. Pero, la constitución de un liderazgo que sustituya lo viejo, y hasta cierto punto caduco, de las formas de hacer política en el país deviene en tarea azarosa, diría tortuosa, quizás muy difícil. ¿Necesitamos nuevos liderazgos?

Primero, aclaremos que entiendo por liderazgo. Es la capacidad de tomar decisiones acertadas y de influenciar en otras personas para alcanzar objetivos comunes. En el caso de la política esas metas comunes deben ser colectivamente construidas. Muchos libros señalan que las cualidades del liderazgo político serían: carisma, conocimiento de la política y la sociedad, confianza en sí mismo y quienes le acompañan, integridad y ser visto como modelo de conducta, tener poder de decisión, orientado hacia la consecución de resultados, y tener una visión y apariencia de poder. Desde mi óptica, esas serían las características del "nuevo" liderazgo del que se habla.

O sea, sí, creo que se necesitan nuevos liderazgos, en plural. ¿Porqué en plural? Porque es obvio que esas no son las características reinantes entre los y las líderes políticos de la nación. Eso no significa que sea imposible identificar líderes actuales que se acerquen a esas características, de lo que estoy seguro es que este tipo de liderazgo no es el más generalizado y por eso necesitamos "más". Ahora bien, ¿basta con que el político tenga esas características? No. Es necesario que además tenga claro el norte hacia el cual se dirige. Ese es otro de los déficits. La mayor parte del liderazgo actual es personalista, y se basa en la venta del candidato o candidata como si fuera una mercancía. Es cierto que en la sociedad actual, en donde todo se mide por el valor de cambio, la actividad política requiere de la mercadotecnia, no se trata de negar ese aspecto, se trata de que además de la venta de las capacidades del líder o la líder también se establezca con claridad la meta a la que se desea llegar, el hacia dónde desea llevar a la sociedad.

Sí, necesitamos nuevas formas de hacer política, ¿significa eso que debemos mirar hacia la juventud? Lamentablemente la respuesta es: "no necesariamente". Pienso, por ejemplo, en Luis Abinader. Es cierto que tenía pocas probabilidades de ganar en el PRD, pero, tiene, ¿tenía?, la oportunidad de constituirse en un liderazgo nuevo y no ser parte de la lucha fratricida dentro de ese partido. Lucha que ha sumergido al PRD en una larga noche oscura que le impide ver quién es su contrincante. Luis Abinader, en el paso de los años, pudo irse constituyendo en el recambio. Pero, creo que pactar con Mejía lo mete de lleno en los enfrentamientos internos, limita sus posibilidades de crecimiento independiente, y lo regresa a la política tradicional. Construir liderazgos nuevos requiere paciencia, experiencia y en ocasiones caminar solitario por el campo de batalla, recogiendo a las víctimas para reconstruir el ejército.

Ramón Tejada Holguín.
El Caribe
Perspectiva Ciudada
14 diciembre 2010

Si usted...

Si usted ve que un presidente viaja por el mundo, vendiendo su país como el más estable y seguro para la inversión extranjera, pero un seguidor muy cercano al presidente desconoce sus esfuerzos y sale del país a explicar cómo podría ser violada la Constitución para que la reelección del presidente sea posible, ¿invertiría usted su dinero en esa nación?

Si usted ve que un presidente contrata un economista de fama mundial para que le ayude a construir una estrategia nacional de desarrollo en función del dialogo y la concertación con todos los sectores nacionales, y el asesor sostiene claramente que es necesario restablecer la confianza en las instituciones públicas, y mientras el presidente piensa como restablecer la confianza y sentar a todo el mundo en la mesa de concertación un grupo de congresistas que dicen ser sus seguidores ponen en manos del presidente una reelección oprobiosa, que solo es posible con un cambio constitucional o desconociendo la Constitución, ¿confiaría usted en la propuesta de concertación y en que la estrategia tenga éxito?

Si usted sabe que la economía no va muy bien, por lo que si no se restablecen los niveles de confianza entre los diversos actores sociales el futuro que le espera a la nación es una lucha fratricida que nos puede llevar a una situación similar a la crisis que vivió Argentina a principios del siglo en términos políticos y económicos. Sin embargo, usted cree que el presidente cumple su palabra y está realmente interesado en prevenir el desastre, pero sabe que una parte de su entorno sólo piensa en la manera de perpetuarse en el poder. ¿Le pediría usted al presidente que antes de concertar con los demás partidos y con el empresariado y con las organizaciones civiles, primero se pusiera de acuerdo con el partido que le ha llevado al poder y dejara en claro que la reelección es imposible?

Ramón Tejada Holguín
Perspectivaciudadana.com
9 de diciembre 2010

Textos integrados: borrón y cuenta nueva


Todos los sectores involucrados en el tema educativo haríamos muy bien si decimos "borrón y cuenta nueva" y reiniciamos el debate, tanto sobre los textos integrados de la educación básica, como sobre la forma en que se impartirá la docencia. Es decir, sobre eso que los y las expertos llaman modelo pedagógico. Porque nadie puede negar que los textos integrados implican un cambio sustancial y profundo del modelo pedagógico seguido hasta ahora.

El debate se ha ido por la tangente y no ha visto todas las aristas del tema en cuestión. Se va por un derrotero que no conviene a nadie: desde el Ministerio de Educación de la República Dominicana (Minerd) se descalifica a intelectuales y especialistas de diversas áreas del saber que sí tienen mucho que aportar, porque la calidad de la educación nos concierne a todos y todas. En la otra esquina algunos sectores se cierran al diálogo, acusan al Minerd de autoritario, y no observan los elementos positivos de los textos y el nuevo modelo.

Hay que iniciar un proceso de consulta para lo cual el Minerd debe regresar a los textos anteriores. La conversación debe girar sobre: 1) los textos integrados y su contenido, 2) la capacidad del profesorado para manejarlos, y 3) las virtudes y defectos del modelo pedagógico que los textos implican. Luego se debe diseñar un calendario escalonado para que las escuelas vayan implantando los textos y el nuevo modelo. De ninguna manera es posible administrar el cambio con tanto apresuramiento y sin que profesores y directores del sector público y del privado dominen los textos integrados y el nuevo modelo pedagógico.

El Minerd mismo ha reconocido lo apresurado del cambio: en una exposición entre expertos y asesoras de ese ministerio, Liliana Montenegro, luego de defender los textos y de descalificar a quienes los critican, sostuvo que "el problema está en que el proceso inició sin la guía metodológica que lo apoye, por lo tanto, un docente no sabe qué hacer con ese texto, lo que ha hecho ruido y puede opacar la columna vertebral de la propuesta". Solo lo dicho por la experta bastaría para dar un paso atrás. ¿Cómo podrían enseñar los profesores a sus alumnos y alumnas usando recursos didácticos que no conocen, que no manejan y sobre los que no tienen ninguna guía? Las cosas se agravan cuando leemos un espacio pagado, publicado por el Minerd el primero de diciembre, en el cual se revela que el proceso de formación de directores y profesores para el manejo de los textos se hizo en agosto de 2010, y las clases iniciaron el 17 de agosto.

Como si todo esto fuera poco, cabe notar que los textos integrados significan un cambio en la forma de conducirse el profesor y la profesora en el aula, constituye en términos reales y efectivos un cambio en la filosofía educativa, en la forma de enseñanza, en los contenidos, en la manera de lograr que las futuras generaciones reciban la educación que les permita integrarse a la sociedad, mejorar su relación con el mundo, y vivir dignamente.

Ramón Tejada Holguín
El Caribe
Perspectiva Ciudadana
7 de diciembre 2010

Hay tiempo para rectificar e iniciar el debate necesario


Esto es lo primero que ven el
niño  y la niña de primaria
cuando abren el texto integrado 

    Dos meses y medio después de iniciado el año escolar el país se enteró que el Ministerio de Educación de la República Dominicana (MINERD) había iniciado la aplicación de nuevos recursos educativos, incluyendo los llamados textos integrados que, según diversos sectores, el MINERD  diseñó, imprimió y rdistribuyó sin que se hayan realizados concursos públicos, ni se tomaran en cuenta a todos los actores del sistema educativo.

En los textos integrados hay ausencias de materias y se observa una redefinición de la filosofía educativa, a pesar de que el Presidente de la República sostuvo que carecemos de filosofía educativa. Revisé el de Primer Grado Volumen l. No tiene Lengua Española como materia, ya que la filosofía que subyace es que se aprende escribiendo y a través de otros conocimientos. Por ejemplo, en la unidad 1 se dice: "Aprenderás a escribir tu nombre, el de tus compañeras y compañeros y las partes de tu cuerpo. Investigarás sobre la forma en que funcionan los sentidos y mostrará tu trabajo en un periódico mural". Pero, el alfabeto, herramienta básica de la escritura, no aparece en este texto.

El primero de diciembre, en el vórtice de la polémica, el MINERD publica un espacio pagado en todos los diarios en donde se revela que el proceso de formación de directores y profesores para el manejo de los textos se hizo en agosto del 2010, y la clases iniciaron el 17 de agosto del mismo año. El Ministro Paredes ha dicho que en enero se continuará enseñando con el Volumen ll de los textos integrados, pero que está abierto al dialogo. Así no es posible el debate, es difícil conversar cuando se le presenta al interlocutor una situación de hecho.

El debate actual sugiere que se tomó una decisión trascendente en términos educativos sin que participaran todos los actores del sistema. La cantidad de quejas, el malestar y las evidencias de que no se maneja correctamente el texto integrado sugieren que se implementó sin entrenar, ni convencer de las bondades de lo nuevo a profesores y directores del sector público. El MINERD debe dar un paso atrás, e iniciar un autentico debate democrático. No es paja de coco lo que se está jugando en estos cambios radicales que se ejecutan.

Ramón Tejada Holguín
Perspectivaciudadana.com
2 de diciembre de 2010



Lo segundo que ven el niño y la niña, antes del índice del Texto Integrado


Oposición, ¿cuál oposición?


El gran masturbador. Salvador Dalí.
Foto realizada con celular
  En teoría los partidos son necesarios para la democracia porque a través de ellos se canaliza la competencia política. Porque la existencia de la oposición impone límites a quienes gobiernan. Porque los conflictos entre los partidos de gobierno y los de la oposición ayudan a establecer las normas y las reglas democráticas. Pero la sociedad dominicana atraviesa por una crisis de representación de los partidos políticos y estos son más que nada "formaciones personalistas", es decir son instrumentos de personas, no de visiones o propuestas de orden social diferentes. Por esa razón las probabilidades de que el enfrentamiento entre ellos ayude a establecer normas y reglas democráticas es reducida.

El caso se agrava si los líderes de la oposición se rascan el ombligo, mientras están preocupados por ser elegidos por el líder gobernante como su interlocutor, dedicando su tiempo a sus luchas intestinas contra los demás líderes partidarios, antes que a presentarse como auténtica opción de gobierno. Los conflictos entre los partidos dominicanos no se presentan como conflictos entre disímiles intereses sociales, o económicos, u opciones de orden social distintas, se presentan como guerritas mediocres entre políticos igualitos que sus guerritas que se han autonomizado de la sociedad y parecen ser autistas. Dicho en otros términos: la competencia política no se realiza de cara a la ciudadanía, o de cara a las bases o en representación de ellas, sino de cara al otro líder. La participación de la ciudadanía es reducida y puntual, por lo que el aislamiento de los políticos se profundiza.

En teoría el conflicto político crea normas democráticas, ya que en el enfrentamiento se crean las reglas para la libre circulación de las propuestas, libre circulación que todos los partidos necesitan, identificándose la necesidad del contrapunto ineludible. Esto ocurre siempre y cuando los partidos entiendan que no pueden eliminar a la oposición sin destruir a la democracia misma, y la ciudadanía sea activa exigiendo que las políticas públicas respondan a sus necesidades. Pero, cuando se entiende que la lucha política es guerra entre ejércitos y que de lo que se trata es de destruir al enemigo, terminan desprestigiados todos los partidos y los mismos líderes. Pocos líderes políticos dominicanos están saliendo de esta trampa.

La democracia demanda la institucionalización de un sistema competitivo de partidos y de una ciudadanía que participe y tome en cuenta la eficiencia y la eficacia de las políticas públicas y los programas propuestos a la hora de votar. Lo que implica luchar contra el caudillismo y la perpetuación de los liderazgos en el poder. La visión del conflicto político como guerra fratricida es lo que está provocando que en el PRD se observe una carnicería como si cientos de Caínes se enfrentaran a un montón de Abeles, sin que nadie pueda decir quiénes son los Caínes, y cuáles los Abeles. Este enfrentamiento le inutiliza como oposición, quedando el PLD a merced de sí mismo, mientras la ciudadanía como colectivo se queda perpleja. Participar es la clave.

Ramón Tejada Holguín
Perspectivaciudadana.com
El Caribe
30 noviembre 2010

Las sombrillas amarillas demandan medidas que mejoren la calidad de la educación

Los recursos que aportaría el 4% del PIB se usarían para que el gobierno cumpla con su deber de dar las horas de clases que se contratan a los profesores. Los recursos del 4% del PIB a la educación se deben usar para convencer a la ADP de que deje de hacer sus asambleas, actividades, encuentros y demás perdidas de tiempo durante las horas de clases.
Los recursos del 4% del PIB a educación pueden ayudar a que el Ministerio de Educación (MINERD) ponga sanciones ejemplares a quienes no cumplen ni los horarios ni el número de hora de clases; porque les pagará lo que se merecen y les exigirá lo que deben cumplir.

Los recursos del 4% del PIB se pueden usar para que existan mecanismos idóneos de evaluación de profesores, y un Ministerio que bien paga y bien evalúa estará blindado ante el despropósito de algunos que no quieren evaluación de profesores. El 4% ayudará a que la contratación de profesores se realice en función de las capacidades y habilidades que tengan para cumplir con su deber.

Sí, es cierto, el 4% del PIB para educación es muy buena consigna para movilizar y crear consciencia sobre los problemas del sector educativo; sí, sabemos que será barril sin fondo si no se aplican otras medidas.

El Ministerio de Educación descuenta de los salarios de profesores y profesoras las cuotas para la ADP, lo cual atenta contra la libertad de asociación. Es cierto que para dejar esa práctica anticonstitucional no se necesita el 4% del PIB para educación.

En definitiva, aclaremos, quienes defienden el 4% del PIB para educación son conscientes que ese dinero debe ir acompañado de acciones que permitan lograr un ministerio eficiente, contenidos de los textos adaptados a nuestro país y que realmente sirvan para alfabetizar y enseñar, políticas educativas de calidad y basadas en la equidad, profesores capacitados y un sindicato más consciente del papel que debe jugar el profesorado. Las sombrillas amarillas no reducen el debate al 4%, sino que colocan el tema educativo en el tapete.

Ramón Tejada Holguín
Perspectivaciudadana.com
25 de noviembre de 2010

Delincuencia, violencia y anomia

Insisto, para entender el crecimiento de la delincuencia y la violencia hay que observar nuestra nación a través del concepto de anomia, según lo elaboró el sociólogo estadounidense Robert K. Merton, para quien la anomia es causada por la desconexión entre la estructura reguladora de la sociedad y sus objetivos culturales. O sea, cuando las metas culturales de una sociedad van por un lado y las formas institucionalizadas y legales para alcanzarlas van por el otro.

Una sociedad será anómica si quienes pertenecen a ella definen el bienestar de la gente en función de la capacidad de adquirir cosas que tengan las personas, en particular productos suntuarios, y esa sociedad ni ofrece los medios institucionalizados para que la gente consiga esos bienes, por ejemplo, a través del trabajo honrado, ni sus instituciones colocan el énfasis en que deben respetarse las reglas del juego.

Esto provoca que se admire más al que tiene gran capacidad de compra, y sea visto como un fracaso la persona que trabaja y cumple con su deber. La gente hará lo imposible por conseguir esos bienes y no importará si usan vías no legales, tales como la corrupción administrativa, el crimen, y el tráfico de droga.

Las metas culturales de la nación (y al menos de occidente) están relacionadas al "look", a la apariencia, al consumismo, a lo superficial, y en Dominicana las formas institucionalizadas para conseguir esas metas (por ejemplo las actividades lícitas en general) son cada vez más reducidas, y la sociedad se hace más permisiva con formas ilegales (por ejemplo la evasión de impuestos y la corrupción administrativa).

La forma en que estas metas culturales superficiales penetran en la juventud y la niñez es brutal: a través de la publicidad, a través de las noticias y la promoción de un tipo de héroe y heroína cuyo único mérito en la vida ha sido el conseguir dinero sin ningún tipo de escrúpulos y de cualquier manera, corrompiendo gente e instituciones con los recursos económicos que obtienen promoviendo la muerte y “estupidización” de la juventud. Entre ese tipo de héroe o heroína se encuentra un tipo de funcionario que anda montado en su enorme “yipeta” con vidrios tan ahumados que le sirven para aislarles más de la realidad dominicana.

Un ejemplo reciente es el Amet que pudo provocar que un niño muriera, porque detuvo la ambulancia que lo transportaba para que pasara un funcionario y su comitiva. Si no hay sanción, este abuso será visto como un comportamiento "correcto y ejemplar". ¿No es eso anómico?

Una juventud que ve bloqueadas las formas institucionales para alcanzar la meta cultural, o escapa hacia el paraíso ficticio que las drogas prometen, o innova formas delincuenciales de alcanzarla, o es víctima de una frustración y resentimiento que la hace proclive a la violencia destructiva y autodestructiva vía la visión de que su fracaso es tal que no tiene nada que perder. El sicariato se alimenta de estos últimos.

Ramón Tejada Holguín
El Caribe
Perspectivaciudadana.com
23 de noviembre 2010

¿Pedazo de papel o cuestión de poder?

Dijo Balaguer, para justificar sus múltiples maneras de colocarse por encima de las instituciones: “La Constitución es un pedazo de papel". La frase ha pasado a la historia del sistema político dominicano como paradigmática expresión del irrespeto a la institucionalidad. Pocos sabían que la frase pertenece a Ferdinand Lassalle, socialdemócrata del siglo XIX, que mantuvo unas tensas relaciones con Marx, ora de amistad, ora de enfrentamiento.

En las conclusiones de la conferencia “¿Qué es una constitución” Lassalle sostiene: “Los problemas constitucionales no son, primariamente, problemas de derecho, sino de poder: la verdadera Constitución de un país sólo reside en los factores reales y efectivos de poder que en ese país rigen, y las Constituciones escritas no tienen valor ni son duraderas más que cuando dan expresión fiel a los factores de poder imperantes en la realidad social”.

Este es el mensaje: La aplicación y el respeto o no de la Constitución es una cuestión de poder. Así como hay fuerzas y grupos que empujan para convertir nuestras normas y leyes en papeles siguiendo la nefasta herencia balaguerista y neotrujillista, hay fuerzas y grupos que empujamos para lograr normas y reglas que promuevan la democracia, que se apliquen a todos y a todas de la misma manera y que sean cada vez más equitativas. Necesitamos que las fuerzas de la democracia se unifiquen, para lograr mayor capacidad de presión para que la aplicación de la Constitución favorezca a las mayorías. Debemos ponernos de acuerdo para empujar todos y todas para el mismo lado.

Lassalle termina su conferencia diciendo: “Si no olvidan ustedes esta conferencia, señores, y vuelven a verse alguna vez en el trance de tener que darse a sí mismos una Constitución, espero que sabrán ustedes ya cómo se hacen estas cosas, y que no se limitarán a extender y firmar una hoja de papel, dejando intactas las fuerzas reales que mandan en el país.” Y lo dijo en el 1862.

Ramón Tejada Holguín
Perspectiva Ciudadana
18 de noviembre de 2010

Pedazo de Revolución

Recuerdo al presidente del Senado planteando que el artículo 37 no evitará que a las mujeres se les practique un aborto terapéutico, porque el 42 permite que se haga, y no puedo dejar de pensar en Yandi. Según la ginecóloga Lillian Fondeur, Yandi de 20 años, sale embarazada y la situación se la complica una anemia que no cede, con la cual luchó durante 26 semanas en las que hizo lo imposible por salvarse ella y su embarazo. Al final se descubre que la anemia era en realidad Aplasia Medular, enfermedad que en mujeres embarazadas es mortal. Con la Constitución anterior se indicaba un aborto terapéutico, pero hoy, por miedo al artículo 37, en los hospitales ni piensan en la interrupción del embarazo.

La joven murió, dicen que de la asociación entre Aplastia Medular y embarazo, pero yo sé que fue de artículo 37 asociado con pobreza. Sí, porque de haber tenido recursos sale del país o en una clínica le hacen el aborto terapéutico que pudo salvarle. Murieron ella y el hijo o hija que tanto quería. El artículo 37, que supuestamente defiende la vida, terminó causando la muerte de la madre y el feto.

Escucho Revolución Democrática, y no puedo dejar de pensar en la imagen de un troglodita que intenta arrebatar una sombrilla a un sacerdote jesuita. Son las 10 de una de estas frescas mañanas de noviembre, en las afueras del Palacio Nacional un grupo de personas están de pie, sus sombrillas amarillas abiertas nos permiten leer "4% para educación", entre ellas está Mario Serrano, sacerdote jesuita que dirige el Centro Montalvo. El zafarrancho se arma de repente, policías con violencia y alevosía intentan arrebatar las sombrillas a este grupo de ciudadanos y ciudadanas que cumplieron con todos los requisitos de la ley para estar de pie con sus sombrillas abiertas en los alrededores del Palacio de Gobierno. Una pacífica y original forma de llamar la atención sobre la necesidad de una mejor calidad de la educación pública y un uso más eficiente de los recursos del sector educativo.

Escuché a un vocero policial decir que el caso se está investigando. Parecería que los investigadores no tiene acceso a "Youtube", allí vi claramente al troglodita forcejeando con Mario Serrano, allí vi claramente más de un policía agredir a quienes hacían uso de sus derechos constitucionales, para exigir que se cumpliera con las leyes y la Constitución dominicanas.

Hay un desencuentro olímpico entre los y las ginecólogos(as) del sector público, la Policía Nacional y la Revolución Democrática. Los primeros ven la Constitución actual como la camisa de fuerza que les impide salvar las vidas de mujeres pobres, los segundos se pasan por el forro la Constitución, mientras la Revolución Democrática espera saltar del papel al Palacio Nacional, a los Hospitales, al mundo real. Una buena forma de comenzar a hacerla realidad es sancionando ejemplarmente a los trogloditas, y una comunicación de la SESPAS a los Hospitales recordando que las mujeres pobres también tienen derecho a la vida.

Ramón Tejada Holguín
16 noviembre 2010
El Caribe
Perspectiva Ciudadana

Y sin embargo, debemos seguir luchando

¿Luchar por la democracia implica tener voluntad de fakir? El camino se nos presenta como escalera incendiada e interminable. Pero, no debemos olvidar que la gallina se llena el buche grano a grano, y no de una vez.

La lucha es permanente y sin descanso. "Las sillas invitan a parar" dijo Silvio alguna vez.

Parafraseándolo: "el pesimismo nos invita a sentarnos a ver la vida pasar y a esperar que algún día el agua celestial venida de vaya usted a saber dónde, apague el incendio que nos impide subir". Vana esperanza es esa espera.

El futuro lo construimos ahora.

La escalera arde, pero hay que subirla. Cada escalón tiene dueño. ¿Si algunos reducen su abrasadora llama, no debemos celebrarlo, y tratar de que los señores en trajes de amianto dueños de los demás escalones hagan lo mismo?

Muchas veces el pesimismo nos impide observar y fortalecer a quienes son aliados y aliadas de la transparencia y la eficiencia.

Reclamemos que cada quien cumpla con su deber, que el gobierno gobierne, que las palabras no sustituyan las acciones y que la oposición presente opciones razonables.

El vaso está medio lleno, pero puede seguir vaciándose, por lo que necesitamos personas capaces de ver las rendijas abiertas por las cuales pueden colarse la transparencia y la lucha contra la desigualdad y la persecución de una sociedad menos autoritaria.

De golpe y porrazo nada se construye.

Hemos ganado pequeñas batallas, pequeñas pero hay que cacarearlas para elevar "la moral de las personas", para que se vea que la lucha rinde frutos.

Nada puede ser peor para un luchador o luchadora que el sentimiento del "esfuerzo desperdiciado".

La lucha rinde frutos y hay que consolidar los espacios ganados.

En política y desde la lucha cívica, debemos ver el vaso medio lleno, y evitar que se vacíe. Hay que impedir que la gente salga de la lucha, porque "no vale la pena luchar".

Mucho se puede hacer y hay más aliados y aliadas de los que uno piensa.

Ramón Tejada Holguín
Perspectiva Ciudadana
11 de Noviembre 2010

La otra cara de la reelección

Texto publicado el 9 de noviembre del 2010. Hago constar que la reelección de Leonel Fernández solo es posible modificando la Constitución, y que tomando en cuenta la coyuntura política de ese momento y el nivel de rechazo que tenía Fernández el proyecto reeleccionista solo podía ser impuesto a fuerza de papeleta y desinstitucionalización. Pero, además, que estaba destinado al fracaso, porque aún intentara la respostulación le sería muy difícil a Fernández ganar las elecciones presidenciales.

El debate sobre la reelección se ha centrado en dos preguntas. La primera es: ¿La Constitución permite la respostulación del Presidente? y la segunda es: ¿está el Presidente interesado?

Sobre la primera hasta Vincho Castillo, un cercano colaborador del presidente Fernández ha sido claro: la repostulación del actual presidente de la República y del PLD sólo es posible modificando la Constitución.

Castillo propone agregar al artículo 124 (que establece la no reelección consecutiva)* un párrafo que permita la realización de un referéndum, para que los y las votantes digan si desean o no la repostulación excepcional del Presidente. Es decir, cualquier intento de ir por la reelección, sin modificar la Constitución, sería un "golpe de estado institucional".

Responder la segunda pregunta, ¿está el Presidente interesado?, es un ejercicio de psicología política, a mi entender, estéril.

La pregunta relevante es: ¿qué posibilidades tiene un proyecto continuista en la actualidad? Independientemente de la voluntad de las personas, las condiciones políticas, sociales y económicas tienen la última palabra en esta cuestión.

Y todas les son adversas al intento reeleccionista. Alguien podría recordar que Hipólito Mejía se embarcó en un loco proyecto continuista, a pesar de que no había condiciones favorables para el triunfo. Precisamente, aprendiendo del caso Mejía, Fernández, quiera o no repostularse, prestará más atención a la correlación de fuerzas existentes, antes que al deseo o a corifeos que insisten en que vaya por una reelección más; lo mismo harán las fuerzas sociales y económicas que le han apoyado. Y la correlación de fuerzas existente no le favorece.

La única manera legítima de repostularse es modificando la Constitución, pero el proceso sería traumático y el nivel de liderazgo que ha logrado el Presidente podría verse dañado. El costo económico de un referéndum es demasiado alto como para que el Estado lo financie. Además, Fernández no cuenta con la cantidad de legisladores incondicionales necesarios para la modificación (el PRD no apoyará un cambio constitucional, y en el PLD hay fuerzas importantes que saben que abrir las puertas a una repostulación va contra su futuro político).

¿Compra de legisladores?, en los momentos actuales el precio sería muy alto, y se corre el riesgo de que ocurra lo que a Hipólito: que el cambio constitucional sea la principal fuente del desgate del liderazgo presidencial. ¿Cómo modificar una Constitución que tiene menos de un año de promulgada y que el propio Presidente dijo que era la más moderna y la posible en la actual República Dominicana? La imagen internacional del Presidente, la cual ha sido construida con esmero y cuidado, se deterioraría. La opción de ir por un cuarto periodo sin cambio constitucional es impensable para un presidente que ha construido su liderazgo en base al respeto de las formalidades democráticas.

A lo interno del PLD, la respostulación sería vista como un mensaje de que ninguno de los coetáneos de Fernández podrá aspirar, ¿se quedarán estos de brazos cruzados viendo sus proyectos desvanecerse en el aire? Finalmente, los problemas económicos y sociales del país, no favorecen la repostulación, sino todo lo contrario.

Ramón Tejada Holguín
El Caribe
Perspectiva Ciudadana
9 de noviembre 2010


* Algunas personas han querido interpretar a Castillo, quien es furibundo reeleccionista pro Leonel, como lo fue reeleccionista pro Trujillo y Balaguer, e intentan decir que sostuvo que no es necesaria la Reforma Constitucional. EL texto de Vincho, sin embargo es clarisimo. Según el Diario Libre, sostiene Castillo que la reelección debe hacerse en función de tres acciones constitucionales: "la primera, el Referendo Consultivo, para saber si cabe o no la modificación; segunda, aprobación o desaprobación de la reforma a cargo de la Asamblea Nacional; y una tercera que sería el Referendo Aprobatorio, a fin de que el pueblo se pronuncie en relación a la decisión. Sostuvo que el proyecto de ley necesario para el Referendo, no debería ser iniciado, en ningún caso, por el Poder Ejecutivo, ni por obra espontánea y grupal de legisladores, refirió en una exposición escrita suministrada a DL". Ver la noticia completa en:


Las Fuerzas de la Negatividad y el Pesimismo se refutan con nuevas experiencias


Agrego este texto (Abril 2015) sobre Novela El Castillo de Franz Kafka, por entenderlo de interés de los lectores de este artículo.

Veo tanta gente que actúa como si el país fuera el mismo de hace 20 años. Son muchas las personas que creen que nada ha cambiado, como si la historia fuera una sucesión de hechos que se repiten. Cual si el eterno retorno de lo mismo fuera el sino de quienes vivimos en esta nación . Pero, no, no es así, la nación ha cambiado y mucho. Pero, no, no estamos condenados y condenadas a repetir lo peor de nuestra historia, ni a repetir como buenas y válidas crueles praxis trujillistas.
Podemos ser dueños y dueñas de nuestras propias vidas, protagonistas del relato social y político dominicano. No hemos sido condenados a padecer hasta el infinito la estulticia de una parte del liderazgo político, ni de Fuerzas Negativas Partidarias y revejías que creen poder pisotear leyes e instituciones en nombre de valores que no practican y quedar incólumes. No estamos obligados y obligadas a soportar el desencanto que en apariencia ha arrasado el ánimo de una proporción de las elites sociales. No es necesario festejar el descreimiento que parece dividir a una proporción de los medios de comunicación y sus principales representes.

Hay esperanzas de construir una mejor República Dominicana. Podemos tener una democracia de calidad. Pero, no será posible con unos cuantos. Actuamos como colectivo, o seguiremos siendo las víctimas pasivas de sabichosas Fuerzas Negativas Partidarias que solo buscan el beneficio personal sin importar si llevan la sociedad al borde del abismo y el caos.
Pensando en estas cosas, recuerdo a Kafka y su novela El Castillo. Para el común de las personas los Señores del Castillo son omniscientes y ubicuos, no se equivocan en lo más mínimo, por lo cual sostienen que: "La autoridad tiene por principio de trabajo que no se cuente con la posibilidad de una falla” (Kafka, Franz: “El Castillo”, Alianza Emecé, 1982, pág. 76).
K. , protagonista, ha sentido el poder de esa pesada autoridad en su propia alcoba; pero aún así cuestiona ese poder y trata de desentrañar la razón de su imperio sobre Dominicana, perdón sobre la aldea de la novela. La gente lo acusa de ignorante: “Sólo por esta razón le diré que es tremendamente ignorante respecto a las condiciones del lugar; le estalla a uno la cabeza al escucharle y al comparar, mentalmente, lo que usted dice y piensa, con la situación real” (pág. 66).

La gente se aferra a lo que conoce, se ata a una forma de ver el mundo que ha sido la misma desde tiempos inmemoriales. Esa manera de ver la realidad es de donde emana el poder de los Señores del Castillo. K. sostiene que el poderío del Castillo es "pura leyenda", sólo el temor y la aceptación de la opresiva realidad que vive la aldea dan vida y sentido al poder del Castillo. “No es una leyenda”, le dicen, “es, por el contrario, producto de la experiencia general”. A lo que K. riposta: “De manera que puede refutarse mediante nuevas experiencias,” (pág. 100). Y ese es el tema: no temer al cambio, refutemos lo actual con nuevas experiencias.
Vamos, vengan, refutemos con nuevas experiencias este poder maligno basado en el miedo. No podrán con lo nuevo y menos si cada vez somos más.

¿Será que hay razones para el optimismo en materia de función pública?

Hace poco el célebre economista francés Jacque Attali, consultor del Poder Ejecutivo en materia de Estrategia Nacional de Desarrollo (END), recomendó 7 líneas de acción prioritarias para que la END funcione, la segunda de ellas es "ofertar servicios públicos de calidad". Para lograr servicios públicos de calidad es necesario que se fortalezca el Ministerio de Administración Pública (MAP), que se cumpla la Ley de Función Pública, y se tengan servidores públicos capacitados y con una ética basada en la equidad, la eficiencia y la calidad de los servicios.

Poco después, y sin que existiese relación entre los dos hechos, se dieron a conocer las recomendaciones de la Iniciativa Participativa Anticorrupción (IPAC), fue notoria la demanda de servidores públicos capacitados y con una ética basada en la equidad, la eficiencia y la calidad de los servicios, el reclamo de que se respete la Ley de Función Pública y el decreto que manda a que las instituciones utilicen el Marco Común de Evaluación (CAF, por sus siglas en inglés), para autoevaluarse y establecer un modelo de gestión de calidad.

Ahora recibimos la noticia de que el Gobierno Dominicano (a través del MAP) y el Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo (CLAD) celebrarán en el país, del 9 a 12 de noviembre, el "XV Congreso Internacional del CLAD sobre la Reforma del Estado y de la Administración Pública". Vendrán funcionarios públicos, académicos y activistas sociales de toda Iberoamérica. Será una oportunidad para compartir experiencias y aprender unos de otras y otras de unos, y unas de otros, y otros de unas.

Hay un ambiente propicio para mejorar substancialmente la calidad de los servicios y bienes públicos. Hay resistencias, el clientelismo se erige como el más formidable enemigo; pero hay hechos que nos sugieren que tenemos aliados en todos lados: en el Estado, en la Sociedad Civil, en la comunidad internacional y en lo académico. Nos toca hacer sinergia, y empujar por la plena vigencia de la Ley de Función Pública y la generalización del CAF. Este XV Congreso del CLAD es un nuevo escenario de lucha.

Ramón Tejada Holguín
Perspectiva Ciudadana
4 de noviembre de 2010

El tiempo, el implacable

La primera –y muy polémica– regla evacuada por el pleno de la nueva Junta Central Electoral (JCE), sugiere que el autoritarismo y las decisiones sin consultar a las personas y organizaciones involucradas en las elecciones serán la norma de esa institución. Basta observar la secuencia de los hechos: 1) se elige la JCE, 2) a la semana su nuevo presidente propone eliminar el voto preferencial, y 3) a los pocos días el pleno corrobora.


El presidente de la Cámara de Diputados, y diversos diputados dijeron que la decisión fue "apresurada", pocos la celebraron. Sobre el tema no hay una posición única en ninguno de los partidos, y Participación Ciudadana se opone a la medida. Nadie niega que el voto preferencial provoca distorsiones a lo interno de los partidos. Nadie lo defiende a rajatabla. Sostenemos que es mejor que lo que había, y la JCE regresó al sistema anterior.

Ahora el poder de colocar diputados y diputadas recaerá sobre las direcciones que controlen la confección de las listas, se le restará autonomía a los votantes. En la boleta se presentarán como un solo bloque los diputados y las diputadas y el senador.

A partir de ahora quienes la llevarán más pesada serán las candidaturas al Senado. Los primeros puestos en las diputaciones de las alianzas dirigidas por el PRD y el PLD tendrán su curul segura, y no necesitarán mover un dedo para ser electos. Los segundos y terceros puestos, tampoco lo moverán bajo el argumento, que para salir electos el partido tendría que arrasar en toda la circunscripción, cosa imposible.

Me sorprende la premura con que esto se ha hecho. Sorprende porque el actual presidente de la JCE no responde a las demandas de la gente apresuradamente, se toma su tiempo. Hay quienes dicen que en realidad juega al olvido.

Pongo dos ejemplos. Cuando se habló de irregularidades en diversas etapas del acuerdo JCE-Somo, Roberto Rosario, entonces presidente de la Cámara Administrativa de la JCE dijo: "Hasta ahora me he mantenido al margen de las diatribas que se han vertido sobre el contrato JCE-Somo, pero llega el momento en que hay que hacer justicia y en su momento, yo, moralmente creo que debo referirme a ese tema y lo haré mediante un documento público que pagaré con mis propios recursos” (Diario Hoy, 12 de febrero 2009: http://www.hoy.com.do/el-pais/2009/2/12/266425/Rosario-lamenta-condena-a-JCE-sostiene-contrato-SOMO-es-legal).

Cuando Alicia Ortega presentó contundentes evidencias de que en las actividades de la Oficina de Abogados del actual presidente de la JCE había conflictos de intereses, su respuesta, reseñada por la prensa el 20 de septiembre del 2010, fue: "Hablaré cuando todo esto pase" (Diario 7dias: http://www.7dias.com.do/app/article.aspx?id=83503).

Ya todo ha pasado, y nada ha dicho del conflicto de interés. Hace un año y medio de su promesa de referirse al caso Somo y el silencio sigue siendo la norma. El actual presidente de la JCE de un plumazo eliminó el voto preferencial sin consultar ni a la sociedad, ni a los pequeños partidos que le apoyaron; pero no responde estas dos cuestiones a las que mira como peccata minuta.

Ramón Tejada Holguín
El Caribe
Perspectivaciudadana.com
2 noviembre 2010.

Voto Preferencial en los tiempos de la Junta estulta

Se desea echar hacia atrás el voto preferencial bajo el pueril argumento de que afecta al partidismo, y se quiere retornar al viejo sistema de votación en el cual las direcciones partidarias tenían más poder que la ciudadanía a la hora de la elección de las diputaciones.

El voto preferencial, como se aplica en nuestro país, es perfectible, pero es superior a lo que teníamos antes. Las direcciones partidarias decidían el orden de colocación en las boletas de las diputaciones, en los primeros puestos colocaban a aquellas personas que ciertos dirigentes, no las bases partidarias, deseaban que fueran elegidos.

Tomando en cuenta la cantidad de votantes de los partidos mayoritarios, estar en uno de los primeros puestos a diputado aseguraba la llegada al Congreso. Estos puestos tenían su precio. Un precio alto, muy alto para la ciudadanía, ya que esta no tenía garantías de los engendros que podían llegar al Congreso, como efectivamente llegaron algunos.
El voto preferencial impide este comercio y obliga a que los candidatos sea gente que tiene que ganarse el favor de la ciudadanía -es cierto que en ocasiones a través de papeletas y clientelismo- ya que quienes votamos podemos decidir a quien queremos como diputado en representación de nuestra circunscripción. Es cierto que no es lo mejor, pero volver al pasado es peor, ya que las papeletas se quedaban en las manos de las direcciones.

Lo mejor sería que si en una circunscripción electoral se eligen 3 o más diputaciones, la gente pueda votar por todas. Por ejemplo, si en la circunscripción 1 de una provincia se eligen 3 diputaciones, los y las votantes puedan marcar 3 personas, y aquel que tenga más voto gana. La ventaja de este sistema es que profundiza el voto preferencial y la democracia, da más autonomía a las personas votantes, y hace más sencillo el cálculo electoral.

Lamentablemente miembros de la Junta Central Electoral, atentan contra el voto preferencial, no en aras de mejorar el sistema de elección, sino en aras de regresar a un pasado en el cual el comercio de las candidaturas era más fácil y rentable para unos cuantos.

Ramón Tejada Holguín
Perspectivaciudadana.com
28 de octubre 2010


Este texto fue publicado en Perspectiva Ciudadana el 28 de octubre. El 29 la JCE comandada por Roberto Rosario, cometió el desaguisado de volver al sistema anterior de votación. Lo hicieron sin convocar a un debate a los diversos sectores que tienen que ver con los procesos electorales, sin conocer las posiciones de diputados y diputadas, sin tomar en cuenta a todos los partidos y dentro de los partidos a las diversas corrientes y no sólo las que tienen representación en la JCE.

En una muestra del nivel de autoritarismo que será la norma de esta JCE, no consultaron a las organizaciones de electores y electoras, no hubo debate de ningún tipo, fue una decisión sólo entre las cúpulas y Roberto Rosario, quien tiene el control absoluto del pleno de la JCE.

Se desaprovechó la oportunidad, para provocar un debate y pedir al Congreso Nacional que separe las elecciones a diputaciones de las elecciones a senadurías, que ahora existe el arrastre. Se desaprovechó la oportunida para hacer listas desbloqueadas, o por ejemplo, que se hagan distritos electorales y en los distritos electorales sólo se elije un diputado.

Siempre hay formulas de hacer las cosas mejor. Se dice que con esta decisión se combate el clientelismo y la división interna de los partidos. Falso.

Ahora veremos el siguiente fenómeno:

Antes el diputado o diputada debía invertir 10, 15 ó 20 millones en hacer campaña, sí se reparte dinero entre los electores y electoras. Sí, hay clientelismo, pero el cliente era el elector o la electora, algo boroneaba a la gente. Ahora no será así, ahora cualquier persona con millones (sépase o no cómo se ha hecho de dinero) que quiera ir al Congreso Nacional, le da unos millones a las direcciones o del PLD o del PRD para que lo coloquen en el puesto 1 de la circunscripción x y ya tiene garantizada su entrada en el Congreso. Porque todos los puestos uno podrán llegar al congreso, y veremos como no habrá mujeres, ni pobres, ni democratas en los puestos uno. LLegar al puesto uno de la lista de diputaciones será reservado para aquellos que ayudan con mucho cuartos y otras actividades a las cúpulas partidarias, en especial a las candidaturas presidenciales. O sea regresamos a un grosero arrastre.

Pero, esto no combate el clientelismo, lo lleva a otros niveles, a niveles partidarios, a niveles en los cuales las bases de cada partido, controladas a través de papeletas y promesas, serán manipuladas mejor y con menos recursos que los y las electores en general. Incluso, creo que la decisión afectará el nivel de votación y veremos cómo se reducirá el porcentaje de votantes en las congresuales.

Pero, además, antes había voto directo de la gente por la diputación ahora no lo habrá. Antes, por lo tanto, el diputado y diputada debía cuidarse de responder minimamente a quienes representaba, ahora no, ahora debe cuidarse de responder a quienes deciden el orden dentro de la boleta electoral.

Las dos caras de la Iniciativa Participativa Anticorrupción (IPAC)

La primera cara nos dice que hay condiciones favorables para que la Iniciativa Participativa Anticorrupción (IPAC) sea un instrumento importante para lograr el uso eficiente de una parte de los recursos públicos y de una proporción de las ayudas y préstamos que nos llegan, y para la creación de un movimiento amplio de reclamo y acción contra la corrupción. La segunda nos habla de las situaciones desfavorables, las que en aras del optimismo llamaré retos.
La cara favorable: 1) La IPAC, luego de diversas reuniones, ubicó 10 temas en los cuales las organizaciones de cooperación y organismos multilaterales tienen presencia y aportan dinero y recursos. Se organizó una mesa de trabajo por cada tema, se convocó al sector público, al empresariado, a la sociedad civil, pidiéndoles que partiendo de los diagnósticos existentes y de las propias experiencias identificaran proyectos realizables, que ayudaran a reducir los niveles de opacidad y a hacer un uso eficiente del erario.

No es un diagnóstico de la corrupción o el fruto de las mentes de un grupo de expertos y expertas encerrado en un cuarto frío. 2) Participaron los organismos encargados de trabajar en cada uno de los temas, por ejemplo en la Mesa de Educación, los dos ministerios (el de Educación y el de Educación Superior) fueron de los protagonistas, y así en la de Salud, en la de Gestión Financiera y todas las demás. 3) En total se identificaron 30 proyectos. La comunidad internacional se comprometió a ayudar con recursos, parciales o totales, a 23 de ellos. 4) El presidente solicitó la IPAC y ha hecho explícito el apoyo a la iniciativa, ha escogido con nombres y apellidos a personas responsables de dar seguimiento al cumplimiento. Y, 5) existe la voluntad de diversos sectores de la sociedad civil y de la comunidad internacional de establecer un observatorio independiente que permita evaluar los niveles de cumplimiento de los proyectos de la IPAC, y que dé las herramientas a la prensa y a la ciudadanía en general para presionar en caso de que no se realicen los proyectos atendiendo al tiempo y los indicadores establecidos.

Los retos son: 1) Vencer la justificada desconfianza ciudadana en las instituciones públicas. 2) Demostrar que no fue una de tantas cumbres o de tantos diálogos que se quedan en simples declaraciones de intenciones, lo que provoca desencanto y escepticismo. Y, 3) muchas de las propuestas buscan hacer que se respeten leyes, lo cual puede descorazonar a algunas personas, ¿por qué no se respetan sin necesidad de IPAC?

¿Qué hacer? Todos tenemos un rol: el Gobierno debe dar señales claras, a través de hechos no de palabras, de que esto no fue otra cumbre del montón. Las organizaciones civiles, las políticas y los medios de comunicación que buscamos maneras de reducir la corrupción, debemos mantener viva la IPAC, participando del observatorio y usando las 30 propuestas como el núcleo central de la lucha contra la opacidad, al menos durante los próximos 12 meses.

Ramón Tejada Holguín
El Caribe
Perspectivaciudadana.com
26 octubre 2010

El que tenga oídos...

Existe la visión generalizada de que la sociedad dominicana necesita una vuelta de tuerca en sus metas culturales y políticas, ¿cuáles son los obstáculos que enfrenta el cambio? Hay mucha perplejidad en el ambiente y gran parte del liderazgo político, social y económico parece tener vocación caníbal, o es incapaz del diálogo y la concertación, o padece de autismo crónico, o en algunos casos el protagonismo deseado les lleva a no ver que han ganado la partida.

Sí, no me refiero exclusivamente a las organizaciones políticas, también a las sociales y económicas, y en particular a las de la sociedad civil que dicen defender a los grupos más pobres, vulnerables y excluidos.

Necesitamos una vuelta de tuerca tanto en la sociedad dominicana, como en las estrategias de las organizaciones sociales, políticas y económicas.

Hay quienes piden fórmulas mágicas y hay quienes creen que las cosas son complicadas y sólo sesudos análisis dotados de palabras domingueras, escritos por doctorados geniales provenientes de universidades allende los mares son la solución. Pero no, no es así.

La solución es obvia. Tan obvia que muchos la dicen y la repiten diariamente en la prensa.

Tan obvia que un economista de fama mundial, asesor de François Mitterrand, ex presidente del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, que responde al nombre de Jacques Attali, lo ha dicho casi con las mismas palabras que lo dirían, por ejemplo, miembros del Centro de Estudio Padre Juan Montalvo.

Attali ha hablado de siete retos que deben ser condiciones para el éxito de la Estrategia Nacional de Desarrollo. De los cuales tres son para mí los más importantes, y creo que no es por casualidad que el mismo consultor los ha señalado como los tres primeros: 1) el Gobierno debe ganarse la confianza de la gente, de la ciudadanía, a través de acciones y no de palabras; 2) el Gobierno debe preocuparse por la calidad del servicio público, hay que fortalecer la formación de servidores públicos dotados de una ética basada en la equidad y la eficiencia, y 3) el país necesita educar bien a las generaciones futuras. Tres propuestas sencillas, que de llevarse a cabo darían un giro a la nación. ¿Qué hemos hecho desde las organizaciones civiles al respecto? ¿Qué han hecho los partidos políticos? ¿Qué dicen los empresarios? He ahí donde la puerca retuerce el rabo.

Si Attali dice lo mismo que nosotros, somos los ganadores, no nos quejemos de que lo repita. Debemos decir al Gobierno: "exacto, eso que dice su economista de fama mundial, contratado por usted para ayudarnos a ejecutar una Estrategia Nacional de Desarrollo, es lo mismo que decimos, así que vamos a definir las acciones concretas de tan sencillo programa".

Dejémonos de protagonismo, autismo y desencanto. Pongamos manos a la obra. Sí, usemos las proposiciones de Attali como bandera de lucha. Parafraseando a Bosch: llevemos al Gobierno a cumplir con las propuestas de sus propios asesores.

Ramón Tejada Holguín
El Caribe
Perspectivaciudadana.com
19 octubre 2010

Attali, también lo dice, ¿le harán caso?

Ya lo han dicho muchas personas, entre las que me encuentro, la Estrategia Nacional de Desarrollo (END) es una gran oportunidad para que los diversos sectores del país se sienten a conversar sobre nuestro futuro como nación y se comprometan a mejorar el entorno institucional, económico y social de la República Dominicana. Uno de sus grandes retos es lograr que la gente participe, a través de sus organizaciones, y que tengan la confianza de que la END será una escalera hacia políticas públicas eficientes, eficaces y equitativas, que serán ejecutada por el gobierno, sea quien sea el Presidente de la República.


Ya lo han dicho muchas personas, entre las que me encuentro, para que la END sea efectiva se necesita: 1) que los diversos actores confíen unos en los otros, que exista confianza en las instituciones públicas y privadas, de manera que se respeten los acuerdos establecidos, 2) que se fortalezca el Ministerio de Administración Pública y se cumpla la Ley de Función Pública, logrando servidores públicos capacitados y con una ética basada en la equidad, la eficiencia y la calidad de los servicios y 3) que el sistema educativo de un giro radical. Se trata de tener una educación de calidad que responda a los retos del mundo actual. Hay que dar más recursos; pero de nada servirán si previo no hay una apuesta por la mejora del sistema educativo.

Sí, todo esto lo han dicho muchas personas, entre las que me encuentro y ahora lo reitera Jacques Attali, asesor de François Mitterrand, ex-presidente del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, quien fue contratado por el presidente Fernández como consultor. Attali ha propuesto siete líneas de acción prioritarias para que la END tenga efectos duraderos y reales. De estas siete líneas las tres primeras son, precisamente, "1-Fortalecer la confianza hacia las instituciones; 2-Proponer servicios públicos de calidad y 3-Educar las generaciones futuras." Si tantas personas, entre las que se encuentra el consultor Attali, están de acuerdo, al gobierno sólo le queda una opción: poner manos a la obra.

Ramón Tejada Holguín
Perspectivaciudadana.com
14 de octubre 2010

Educación o barbarie

La semana pasada reseñé los avances preliminares del Estudio de Educación Cívica y Ciudadana del 2010 (ICCS, por sus siglas en inglés) el cual es auspiciado por la Asociación Internacional para la Evaluación del Logro educativo (IEA, por sus siglas en inglés). El estudio se realizó en 38 países entre profesores y estudiantes de octavo grado. Nuestro país ocupó el último lugar en educación cívica y ciudadana, muy lejos del que quedó en penúltimo lugar y extremadamente lejos del promedio de los 38 países. Les recuerdo, nuestra puntuación fue de 380, Paraguay en penúltimo obtuvo 424 y la media se ubica entre 503 y 505.




El ICCS sostiene que la puntuación que obtienen los estudiantes se relaciona a un conjunto de factores, entre los que se destacan: 1) la historia familiar (nivel socioeconómico de la familia, percepción de padres y madres, situación migratoria y genero, entre otros aspectos), 2) la forma en que se imparte la docencia en el aula y las características misma de la escuela, es decir si se estimula la creatividad y el pensamiento crítico de los y las estudiantes, el curriculum impartido, la visión de profesores y directores de las escuelas y 3) la apertura de la comunidad, en sentido general, hacia la educación cívica y ciudadana.

Como puede notarse, en el pobre desempeño cívico y ciudadano de la juventud dominicana de 15 años y que cursa el octavo grado influye una multiplicidad de factores, entre los que estamos cada uno de nosotros, cada hombre y mujer dominicanos. Sin embargo, una de las mayores cuotas de responsabilidad cae sobre el sistema educativo. Se supone que la función del sistema educativo en el mundo actual es ofrecer a niños y niñas las herramientas para integrarse a una sociedad cada vez más interconectada a otras sociedades, de preparar la juventud para afrontar los retos que el cambiante mundo define y redefine constantemente, de capacitar al ser humano para vivir en sociedad, en comunidad, de dar los instrumentos que permitan entender lo que les rodea, de ayudarles a formar parte de una comunidad nacional que se sabe inserta en un mundo globalizado.

Dicho de otro modo: la escuela dominicana, pública y privada, no cumple con su función. Sé que estoy siendo radical (en el sentido de ir a la raíz) y no creo que exagere. Alguien podrá recordarme la existen de un par de colegios, muy caros e inaccesibles para el 97% de las familias, que dan muy buena educación; pero podré reseñarle el comportamiento cívico de sus egresados. Alguien me puede hablar de una o dos escuelas públicas que son maravillas, pero le señalaré cuál es nuestro desempeño como sociedad. He de reconocer avances e intentos importantes desde diversos sectores, pero no son suficiente. Hay la necesidad de un pacto por la educación en la política dominicana, de un compromiso de toda la elite dominicana por mejorar la calidad de la educación que impartimos. Educación o Barbarie, ese es el dilema.

Ramón Tejada Holguín
El Caribe
Perspectivaciudadana.com
12 de octubre 2010

Quemados en educación Cívica



Exposición de Javier Mariscal en la Pedrera, Barcelona
 

Los resultados del Estudio Internacional de Educación Cívica y Ciudadana son devastadores, la puntuación lograda por los jóvenes del octavo curso de la República Dominicana fue de 380, teniendo el horripilante honor de ocupar el último lugar de 38 países evaluados, fuimos el único país que obtuvo menos de 400 puntos.

Se evaluaron 4,589 estudiantes y 778 profesores de 145 escuelas, el promedio de edad es de 14.8 años, el estudio tiene buen nivel de representatividad.

Hay quienes podrían pensar que esto se refiere exclusivamente a jóvenes de escasos recursos, y que existe la probabilidad de que entre las clases medias la situación sea mejor.

Según el reporte de la investigación, entre los y las estudiantes cuyos padres pertenecen a "Ocupaciones de Bajo Estatus" la media es 372, entre los de Estatus Medio es 389 y en el Alto es 397; o sea, ninguno de los grupos ocupacionales dominicanos sobrepasa los 400 puntos.

De los seis países de América Latina incluidos en el estudio, Chile fue el que logró una mayor puntuación con 483. Sin embargo, dicha puntación está muy por debajo del promedio general que se ubica entre 503 y 506.

Según la "Asociación Internacional para la Evaluación del Logro Educativo" el estudio pretende evaluar "las maneras en que los jóvenes de 8° Básico están preparados para asumir sus roles como ciudadanos en el siglo XXI".

Para lo cual se analiza "el desempeño de los estudiantes y también las actitudes, percepciones y actividades de estos en relación con la educación cívica y la formación ciudadana".

Note que esta juventud nuestra que se ha ubicado en el último lugar en conocimiento de educación cívica, será la generación que dentro de 10 a 15 años estará saliendo de las universidades y buscando un espacio laboral y social en el cual insertarse.

¿Qué futuro nos espera, si esta situación se mantiene igual? Esa misma cohorte de jóvenes dentro de 25 a 30 años estará camino a dirigir la nación, ¿qué comportamiento podemos esperar de médicos, economistas, políticos, fiscales, jueces, abogados, ingenieros, y graduados en general cuya visión a los 15 años es tan estrecha y limitada? Vale decir o damos un giro urgente o estamos construyendo la sociedad del sálvese quien pueda.Nuestra nación no coloca el énfasis necesario en los proyectos colectivos y en pensar como comunidad, sino en el individualismo egoísta y las soluciones fáciles. Basta notar que los peores tapones se encuentran en las escuelas y colegios de las clases medias y altas.

Si el padre, la madre o el chofer que va a recoger a un estudiante actúa como si los demás automovilistas no importaran, si los colegios de manera irresponsable no tratan de organizar mínimamente el tránsito de sus alrededores, ¿qué podemos esperar de los niños y jóvenes que nacen y se desarrollan viendo que ni siquiera en su colegio y en su familia hay el mínimo respeto por el otro o la otra?

Ramón Tejada Holguín
El caribe
Perspectivaciudadana.com
5 octubre 2010

La facultad es del Senado, y las consecuencias serán para la democracia

El Senado de la República es la única institución con facultad para elegir a las personas miembros de la Junta Central Electoral (JCE); pero el Senado representa a la población votante, por lo que no debe dejar de prestar a tención a las opiniones de los diversos sectores nacionales. Las opiniones de las diversas instituciones civiles, de los partidos y de la prensa no deslegitiman al Senado. Lo único que podría deslegitimarlo sería el hacer una elección carente de sensatez y de sentido común, y de espalda a la normativa existente.


El PLD, como partido que controla el Senado, no debe escuchar a quienes le recuerdan la forma balaguerista de elección, o las juntas perredeistas. El mal comportamiento ajeno, no justifica el propio. La nación no soportará más comillas sobre los triunfos electorales.

Humildemente creo que el Senado debe tomar en cuenta el uso que la Cámara Administrativa de la JCE ha dado a los ingresos provenientes de los actos del estado civil. El Senado tiene la oportunidad de mostrar un rostro transparente, si además exige que se investiguen las denuncias que se han realizado sobre irregularidades en la forma en que se ha manejado el contrato de automatización del registro civil, si atiende las denuncias de conflictos de intereses en el seno de la JCE y reclama mayor transparencia en el uso de los fondos asignados a esa institución y gobernados por la Cámara Administrativa.

Ha hecho bien el Senado convocando a vistas públicas, ha hecho bien entrevistando candidaturas, y no debe terminar mal. Si las vistas públicas no tienen consecuencias, una parte de sociedad se sentirá engañada y nada es peor que sentirse engañado, las promesas insatisfechas son la principal fuente de deslegitimación de los congresos dominicanos.

Ramón Tejada Holguín
Perspectiva Ciudadana
30-09-2010

Objetivos de Desarrollo del Milenio: Entre la política social y la económica

Será difícil cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y una parte del liderazgo político juega ping pong con la culpa.

Hipólito (2000 al 2004) y Leonel (2004 a la fecha) han gobernado el país desde que se firmó aquella "Declaración del milenio" con la cual el Estado dominicano –y no un partido en específico– se comprometió a cumplir los ODM.

Ambos tienen "culpas", sus partidos deberían empeñarse en demostrar que están dispuestos a no repetir los errores cometidos y a definir de manera realista cuál será el programa que aplicarán a partir de ahora. Jugar al ping pong con la culpa evidencia que la preocupación principal es escurrirle el bulto al problema.

Desde otros litorales se habla de los ODM y su relación con los rezagos en política social, pero no se menciona la política económica. Para algunos estudiosos la mejor política social es una buena política económica. Sostienen que la "buena" política económica traerá bienestar porque la creación de riqueza a todos beneficia.

No es verdad. El modelo de crecimiento económico dominicano provoca la desigualdad e inequidad. Por lo tanto hablar de ODM es hablar de la política social y la económica.

Para cumplir con los ODM hay que dejar de ver la política económica como algo diferente a la social. Como si lo social fuera residual o una especie de "curita" que se coloca en el cuerpo social para aliviar los efectos –inevitablemente negativos– de la política económica.

Como dice la mayoría de los economistas de ambos partidos una buena política económica debería traducirse en el mantenimiento de la estabilidad macroeconómica, la consolidación del crecimiento económico y la superación del atraso competitivo en un mundo de mercados abiertos.

Pero unos olvidan que la política económica, además, debe propiciar la generación de empleos de calidad y estar acompañada de una política fiscal y monetaria que ayude a reducir los niveles de desigualdad e inequidad existentes en la actualidad. Ninguno debe perder de vista que una cifra que se modifica tiene consecuencias importantes para los seres humanos.

Hay que humanizar la economía. Quienes diseñan las políticas deben entender que detrás de las cifras hay seres de carne y hueso que sienten y padecen.

Si bien durante el gobierno del PRD se tocó fondo debido a errores en las políticas económicas, y el PLD puede vanagloriarse de haber mantenido la estabilidad macroeconómica, en ambos gobiernos se ha carecido de la necesaria articulación entre lo social y económico.

Para cumplir los ODM se necesita que la política económica y la social sean definidas partiendo de una misma visión, que sean vistas como hermanas siamesas inseparables, unidas por un mismo corazón y cerebro. Es necesario que los equipos económicos y los sociales trabajen de manera mancomunada, sin celos ni competencias, y bien articulados.

Ramón Tejada Holguín
El Caribe
28 de Septiembre 2010

Quién o Cómo

Cual personaje de Gómez Bolaño, hay quien mira el sistema político exclamando: "Y ahora, ¿quién podrá defendernos?".

Revisemos la historia: uno de los problemas de la nación es que mucha gente ha buscando un "quién" que diga exactamente lo que hay que hacer, para seguirle.

Pero, cuidado, ser líder absoluto tiene riesgos: generalmente cuando este no satisface las demandas colectivas lo convierten en el máximo responsable de la catástrofe.

Hoy necesitamos cómo y no quién.

¿Cómo se puede participar de un tipo de liderazgo que abra las puertas para la edificación de una democracia con mecanismos de participación institucionalizados?

¿Cómo participar de un tipo de liderazgo que nos permita establecer con claridad el hacía dónde vamos como nación y lograr que la normativa institucional se respete evitando que sigan primando las voluntades personales y particulares por encima de las necesidades nacionales?

La búsqueda de un "líder fuerte" ha hecho que el relevo de los liderazgos políticos tradicionales se evidencie como una peligrosa nostalgia del pasado caudillista y hatero.

Hablemos claro: será difícil fortalecer las débiles normativas institucionales, mientras el poder personal de los líderes se base en la apatía de unos y el seguidismo ciego de otros.

Es momento de aprender de la historia, de no permitir que nos sirvan "pasado en copas nuevas", de tener pendiente que nada ha sido más dañino para el país que los liderazgos personalistas y avasalladores.

Los actuales líderes no deben olvidar que el liderazgo construido a sangre y fuego, generalmente tiene pies de barro y, cuando han dejado de tener la capacidad de movilizar grandes cantidades de recursos, han caído cual enormes moles de paja que sucumben ante movimientos inesperados de quienes se creían estaban controlados.

La ciudadanía no debe olvidar que los liderazgos tradiciones sólo pueden ser sustituidos por la acción colectiva. Si no hay participación activa nos seguirán ofertando "pasado en copas nuevas".

Ramón Tejada Holguín
Perspectiva Ciudadana
26 de septiembre 2010

¿Es factible?

En el artículo anterior sostuve que es necesario la participación política de la ciudadanía y en particular de la juventud de ambos sexos. Algunas personas me señalaron que la gente no vota por las opciones diferentes, lo que evidencia lo difícil que es construir lo nuevo. Sí, la construcción de una sociedad más democrática es difícil, pero es factible, e implica sacrificio y claridad de miras y metas. ¿Porqué no cuajan las opciones "alternativas"? Habría que hacer un análisis de cada caso; pero creo que hay algunos aspectos comunes a los diversos intentos que se han realizado.

El personalismo emerge como el gran obstáculo y el principal error. Hay quienes salen un par de veces en televisión, se le hacen tres preguntas cada cierto tiempo, y se plantean como posibles candidatos presidenciales y líderes de movimientos que sólo han llegado a unos cuanto amigos y conocidos. Muchos de ellos se hacen parte del estatus, emulando a los caudillos desaparecidos, no han entendido que ese vacío es imposible de ser llenado, aunque hayan personas que se esfuerzan vanamente en venderse como la reencarnación de uno de los tres, o de los tres. Abandonen tal empeño, porque de la mente de dirigente alguno saldrá la capacidad de manipulación de las masas y la sociedad de Balaguer, la de encantamiento de Peña Gómez o la de conducción de Bosch. Tampoco es saludable para la democracia dominicana seguir tras las huellas de cadáveres, sean o no cadáveres exquisitos. Han muerto lo caudillos, no necesitamos otros.

Empezar el edificio desde la azotea es otro de los errores típicos. Una organización que carece de: 1) liderazgos locales, 2) experiencias en el plano de elecciones locales, y 3) manejo de conflictos en grandes organizaciones, de repente se prepara para competir por la presidencia de la República. Sencillamente imposible. Además, la conformación de alternativas electorales enraizadas en las masas conlleva años de duro y arduo trabajo, y de dedicación a tiempo completo a la actividad de construcción colectiva.

Quizás el peor de los errores que cometen las opciones que "desean emerger" es no entender que para ser opción electoral, no se puede ver la política como si todo se resumiera en las elecciones o cual si hacer política es actividad de fin de semanas. Paradójico, ¿no? Una organización o liderazgo que desea ser asumida como opción que compite con posibilidades de éxito en el mercado político debe ser capaz de acompañar a las personas y las organizaciones en sus demandas cotidianas, demostrando que puede ser capaz de tener éxitos en la lucha reivindicativa, que es capaz, además, de reconocer los aciertos de las autoridades electas (tanto locales como nacionales), y de presentar opciones alternativas y viables, debe construir la organización en el día a día de los movimientos sociales, de las masas, de las personas, del empresariado y no sólo en los procesos electorales.

Ramón Tejada Holguín
El Caribe y Perspectiva Ciudadana
21 de septiembre 2010

Censura, AMET y ciudadanía: ¿Cómo mejoraremos el tránsito urbano?

Las posiciones equilibradas, en ocasiones, no logran apoyo mayoritario, y las tremendistas son más apreciadas por la prensa y una proporción de las personas dominicanas; pero con ese tipo de opinión no se logra la eficiencia y eficacia que se requieren para ofertar los servicios y bienes públicos.

Pongo de ejemplo la forma en que se evalúa la Autoridad Metropolita de Transporte (AMET) y su reciente censura de parte de la Cámara de Diputados. Como su nombre lo indica, AMET es la autoridad en materia de transporte en las zonas urbanas, como tal debe enfrentar a quienes andan como chivo sin ley, sean quienes sean.

No hay que censurar al Amet que sanciona y multa a quienes ponen en riesgo sus propias vidas y las ajenas llevándose un semáforo en rojo , o a quienes andan en motores sin cascos protectores, o al motoconchista que no le pone casco a su pasajero, o a quienes se entretienen hablando por celulares mientras manejan, o a quienes se estacionan entorpeciendo el tráfico sin importarle el tiempo de los demás, o a quienes gozan haciendo ceritos en las avenidas.

La ciudadanía tenemos que aportar haciendo las calles y avenidas más seguras, y con menos tapones cumpliendo la normativa del tránsito y apoyando al AMET que cumple con sus funciones. Los AMET que cometen excesos deben ser sancionados, y el que usa de manera alegre su arma de reglamento debe expulsarse de las filas y ser puesto a disposición de la justicia.

Sí, el AMET hace el tapón: reclamemos que no lo haga, pero respetemos su autoridad. Sí, privilegia a funcionarios, policías y militares: reclamemos que no lo haga, pero respetemos su autoridad. El país o aprende que institucionalidad significa reglas del juego que debemos respetar y cumplir, o jamás lograremos tener al menos "manquesea" el tránsito organizado.

Ramón Tejada Holguín
Perspectiva Ciudadana
16 de Septiemebre 2010