The Sessions a ritmo de tuits


Lo admito: abomino del cine, la literatura, la música… abomino de cualquier manifestación del arte que sea meliflua y melcochosa.

Por eso cuando leí el resumen de The Sessions, disparé los labios (la chemba) hacia adelante y se oyeron mis dos chasquidos. SCH. SCH.

Ingredientes del film: un hombre afectado de poliomielitis, se encuentra postrado y atado a un pulmón de acero.

A sus 38 años es virgen y quiere perder la virginidad, pero no con una trabajadora sexual.

Sino con algo llamado “sustituta sexual”. Para más Inri el hombre es sumamente religioso y poeta.

El curita del barrio le ayuda a tomar una decisión.


Es un claro ejemplo, este hombre, de superación personal: a pesar de los pesares se gradúo y trabajaba como articulista. Qué tierno.

Todos los ingredientes dados para una de esas lagrimosas historias de superación personal.

Pero, no. Pero, no. El director y guionista de The Sessions compuso un canto a la resiliencia, a ese algo que da sentido al ser humano.

Nada de compasión, misericordia, de ese “ay, pobrecito ahí acostado”, y a llorar cual telenovela mexicana de las de mi infancia.

Mark, pulmón de hierro, es presentado como un ser vital, que se aferra al mundo con dosis de ironía y humor, a veces cinismo.

Mark, poliomielítico tetrapléjico, tiene sus frustraciones y tristeza, pero también sus alegrías y éxitos: un hombre común.

Pero, no es tan común. Ha vivido intensamente sus 38 años, sin necesidad del culto al cuerpo, con una exquisita visión del mundo.

Sí, ha vivido sin necesidad del culto al cuerpo, pero quiere cuerpo.

No voy a contársela, pero voy a recomendarles que vayan a verla libre de prejuicio y disfrutarán de buen cine, de buen arte.

The Sessions es un canto a lo que de humano tenemos todos y todas, a pesar de los pesares.

Ramón Tejada Holguín
12 marzo 2013.

¿No les parece que simplemente hay que firmar el acuerdo?


Si el Ministerio de Educación dice estar dispuesto a aplicar un aumento de salario a los profesores y profesoras a partir de febrero 2013 (retroactivo) según el cual ningún profesor o profesora ganará menos de 15 mil pesos mensuales por media jornada (4 horas), con incentivos incluidos y lo garantiza; y la ADP dice que acepta 15 mil de salario base por media jornada, o sea 4 horas de trabajo, porque los incentivos no se pagan, ¿No les parece que hay puntos de coincidencias que pueden permitir un acuerdo? 

Si la ADP dice que está dispuesta a aceptar un aumento del 100 por ciento escalonado y el Ministerio ha dicho que en tres o cuatro años todos los profesores ganarán poco más del doble de lo que ganaban a enero de este año, ¿No les parece que solo hay que firmar el acuerdo?

Si de 20 puntos que debatieron la ADP y el Ministerio para mejorar la calidad de la educación se pusieron de acuerdo en 19, y solo hubo diferencia en cuanto al salario, y ya vimos que hay bases para un acuerdo, ¿no les parece que solo hay que firmar el acuerdo? 

A mí, humildemente, me parece que hay oídos que no escuchan o no quieren escuchar al Ministerio, el cual ha dicho claramente que garantiza 15 mil pesos por cuatro horas de clases, incluyendo incentivos.

¿No les parece que lo que hay que hacer es comenzar ambos a trabajar por la calidad de la educación?

Si estudiamos ambas propuestas veremos que no se entiende la radicalización. Hay bases reales para acuerdos.

¿Será que hay gente que no quiere el acuerdo?

¿Quiénes y por qué?