Los linchamientos se deben a la frustración y el desencanto (Respuestas a un periodista poco talentoso y al que no volví a dar entrevista)

Jhonatan Liriano Lizardo (JLL): : Ya es común ver en el país como las comunidades toman la justicia por sus manos y linchan a los delincuentes que sopreden en flagrante delito. El domingo un multitud se apostó frente a un destacamento para EXIGIRLE a los policias que entregaran a tres presuntos delincuentes que, según ellos, merecían morir. ¿Por qué ocurre esto?

Ramón Tejada Holguín (RTH): Hay una multiplicidad de aspectos que provocan este tipo de situaciones. Por un lado, todavía hace falta mejorar el acceso a la Justicia de los más pobres, lo que hace que la gente se sienta insegura. La inseguridad motiva los mecanismos de autodefensa y la violencia.

Los linchamientos de ciudadanos, están relacionados, también, a la percepción de que las leyes no sirven para nada, que no se cumplen porque la impunidad campea por sus fueros. En esto tienen responsabilidad tanto la justicia (es decir, jueces y fiscales) como la policía. La policía tiende a ejercer la violencia, y no se ha ganado el respeto y la confianza de las personas. En ciertos sectores la policía es vista como parte del problema y no como la solución. Por eso la gente le planta cara y prefiere tomar la justicia en sus manos.

Finalmente, existe un sentimiento de incertidumbre frente al futuro, sobre todo en barrios muy excluidos en donde la desigualdad típica de la sociedad dominicana ha dado muy duro, lo cual provoca ciertos niveles de agresividad e impotencia que tienden a destaparse cuando se encuentran con hechos como este, y la gente descarga toda su frustración sobre el delincuente, como si castigando el cuerpo de la persona atrapada en flagrante estuviera castigando los mecanismos de exclusión.

JLL: ¿Por qué la gente no acude a las autoridades que están llamadas a perseguir el delito y a impartir justicia?

RTH: No acuden porque no confían, ni creen en ellas, porque sienten que esas autoridades no cumplen con su deber. La prensa trae diariamente noticias sobre policías mezclados con delincuentes o relacionados con las drogas. La misma policía estimula los linchamientos cuando desacredita los códigos penal y procesal, diciendo que no puede hacer nada. El mensaje es preocupante, y lo grave es que representantes de la justicia tienden a echarse las culpas entre sí, antes que buscar una solución. Y la solución es que cada uno cumpla con su deber, que la gente se sienta protegida. La policía ha logrado cierto nivel de tecnificación y efectividad en algunas áreas, pero en lo que se refiere al contacto con la comunidad y el respeto a la ciudadanía deja mucho que desear.

JLL: ¿Esta conducta es propia de una sociedad civilizada?

RTH: Obviamente que no. Hay que reclamar el imperio de la ley, debemos rechazar los lichamientos y las ejecuciones sumarias que hace la policía, que es la primera que pone el ejemplo de incumplir la ley con las ejecuciones sumarias que disfraza de intercambio de disparos. Las autoridades son quienes deben dar el primer paso hacia la civilización. Mientras no se castiguen a todos los tipos de delincuentes, incluyendo al corrupto, al de cuello blanco, al estafador, a todos, seguirá esa percepción de inseguridad e incertidumbre que provoca la violencia.

http://www.listin.com.do/app/article.aspx?id=97066

El futuro del PRSC, a propósito de las preguntas de Wendy Arias del Diario El Día

En una sociedad política que todavía llora la muerte de los tres liderazgos tradicionales (Bosch, Balaguer y Peña Gómez), y en la cual los partidos políticos son cada vez más desfachatados al mostrar su faz de maquinarias para el ascenso social individual, y ni siquiera tratan de venderse como herramientas para llevar a cabo un proyecto de orden social o político distinto al actual, es difícil hacer la labor de profeta.

Pero, para hablar del futuro del PRSC tomemos en cuenta lo siguiente:

1. Quienes dentro del PRSC creen que el partido tiene futuro de manera independiente, y que este partido puede ser provisto de una visión y propuesta sobre hacia dónde debe ir la nación, carecen de poder y de recursos. Por el contrario, las tendencias gobernantes tienden a privilegiar la lucha por conservar los puestos y las ventajas que tienen (ya sean en el Congreso, los ayuntamientos o el Poder Ejecutivo).

2. El PRSC carece de un proyecto o programa o ideología que le permita diferenciarse. No es diferente a los demás, y carece de la dirigencia y los recursos que tienen los otros dos partidos tradicionales del sistema. O mejor dicho, la mayoría del PRSC es balaguerista de pura cepa. Precisamente, para Balaguer llegar y mantenerse en el poder es lo esencial. Y uso toda su inteligencia y energía para lograrlo. Fue fruto de una coyuntura en la cual encarnó el antitrujillismo conservador, fundando el neotrujillismo, siendo así continuidad y ruptura. Leyó el momento y se montó en la ola que los tiempos crearon. A Balaguer no le importaban los medios, sino el ejercicio del poder.

Pero, sus vástagos en el PRSC no se han dado cuenta de que perdieron hace mucho el poder, y que deben empezar de cero, como lo hizo Balaguer.

3. Tras la muerte de Balaguer, la mayoría del PRSC no ha sabido construir un partido político, ni ha logrado renovarse, renovando su dirigencia. Carecen de la capacidad de ponerse de acuerdo entre ellos, y creen que la lucha es por sustituir a Balaguer como individuo, y no se han dado cuenta de que se trata de construir un liderazgo colectivo, porque ninguno puede ponerse la botas del líder autoritario histórico de ese partido.

4. El PRSC se ha convertido en la maquinaria de un grupo de dirigentes para alcanzar cuotas de poder, y beneficios.

5. Esto quiere decir que su futuro es ser satélite o del Presidente Leonel Fernández (no del PLD, sino de Fernández mismo) o ser un pequeño partido que tiende a ser cada vez más pequeño, y a reducir substancialmente su peso.

6. ¿Cómo revertir la tendencia?
En primer lugar, dejar de insistir en una unidad imposible, en seguir como si ese partido fuera un patio en el cual las cosas se mueven como chismes de barrio.

En segundo lugar reconocer que son un partido pequeño y que las viejas glorias de cuando Balaguer estaba vivo son la leche derramada por la cual no se debe llorar.

Finalmente, y en tercer lugar, estudiar los cambios en la sociedad, e iniciar ofertando algo nuevo como partido conservador. Todo esto requiere paciencia y vocación para el trabajo político con la ciudadanía. . ¿Las tienen?

Ramón Tejada Holguín