Llover sobre mojado

Algunas personas sostienen que el Congreso recién juramentado constituye un peligro para la gobernabilidad y la democracia. ¿Exageran o tienen razón? Quienes están preocupados por el nuevo Congreso y el control que tiene el PLD del mismo, sostienen que nunca se había visto un control del Senado como el actual, que el PLD tiene 31 de 32, que el PRD no tiene senador y el PRSC tiene solamente al sempiterno renunciante e irrespetuoso de sus votantes Aristy Castro.

¿Es cierto que el control del Congreso Dominicano por parte de un partido como el PLD es un hecho inusitado que constituye un peligro para la democracia y gobernabilidad? Revisemos la historia antes de responder la pregunta. En 2002 de 32 senadores el PRD tenía 29, el PLD sólo 1 y el PRSC 2; el PRD tenía los dos tercios necesarios para aprobar todo lo que deseara en el Senado.

Recordemos que la acción más desestabilizadora que hizo el Congreso del PRD fue nombrar una JCE que le fuera favorable, lo que provocó que las organizaciones de la sociedad civil salieran al frente y hubo una mini crisis política, que se resolvió dividiendo la JCE en dos.

Los préstamos que Hipólito Mejía quería le fueron aprobados por la vía rápida por ese Congreso. El Congreso 1998-2002, anterior, modificó la Constitución creyendo que favorecía a Mejía y terminó dando el triunfo a Fernández, en particular porque el mismo proceso provocó la erosión del liderazgo de Mejía y la división de las fuerzas perredeístas. ¿Experiencia para quienes promueven la reelección de Fernández?

De 2006 a 2010, se dio una vuelta a la tortilla, el PLD obtuvo 22 senadores de 32, el PRD 6 y el PRSC 4. Con 22 escaños el PLD tenía las dos terceras partes necesarias para aprobar cualquier iniciativa que deseara en el Senado de la República. ¿Cuál ha sido la práctica del PLD en estos últimos 4 años? Nombró una JCE que, al mismo tiempo que le fuera favorable, no causara muchos cuestionamientos, ni mini crisis alguna.

Al igual que el Congreso controlado por el PRD, le ha dado al Presidente todo lo que ha querido. Y el único tranque importante entre Congreso y presidente Fernández se dio durante la Reforma Constitucional. ¿Cómo resolvió el tranque el PLD? Concertando con el PRD.

El nuevo Senado de la República no difiere de los anteriores. En 2002 el PRD tenía las dos terceras parte del Senado, en 2006 la tenía el PLD y ahora la conserva el PLD. El único punto diferente es que en el Senado actual, el PRD no tiene representantes, lo cual en términos prácticos es insignificante.

Seguiremos igual: tanto el PRD como el PLD han usado los congresos para favorecer las iniciativas del Poder Ejecutivo cuando ellos lo controlan.

Los Congresos no han realizado la labor que le corresponde como contrapeso del Ejecutivo. La repetición de la historia de que un partido controle el Congreso Nacional, es llover sobre mojado. Los déficit de nuestras democracias son más substanciales.

Ramón Tejada Holguín
El Caribe
17 agosto 2010

7 desafíos civiles

Con humildad presento lo que pueden ser los 7 desafíos que tienen las organizaciones de la sociedad civil en la actual coyuntura.


1: Alejarnos del “proyectismo”. Las organizaciones necesitan sus propias estrategias de intervención, pero hay quienes participan cuando hay "proyectos" financiados.

2: Es bueno hacer sinergia con el Estado, pero hay que alejarse del peligro de caer en el “consultorismo”, es decir evitar que la participación en los mecanismos consejos y comisiones sea una forma de conseguir consultoría de parte de Organizaciones No Gubernamentales.

3 Abandono de la manía concupiscente del consenso y el “tó debemos estar juntos”. Hay áreas de coordinación como la anticorrupción, pero no en todo se debe estar juntos. Hay la necesidad de articulación de “tanques de pensamiento” de los sectores más excluidos y que ayuden al diseño de estrategias. ¿Qué organización política les representa, y cuáles tienen más oído para el mundo empresarial y de los sectores medios?

4: Resignificar lo político. Una tendencia peligrosa, dentro de las organizaciones de la sociedad civil, es el desprestigiar a la actividad política y creer que la buena participación se hace desde las esferas civiles, mientras que lo malo se encuentra en el mundo político. El universo de las organizaciones políticas y el de las organizaciones civiles se alimenta de seres socializados en la sociedad dominicana. Hay buenos y malos en todos lados.

5: Trascender la visión de que necesitamos más reformas institucionales, como si requiriéramos más leyes que engrosen las filas de los papeles que no se cumplen, ni se cumplirán. Usemos lo que hay: Ley de función pública, Ley de acceso a la información, Ley de presupuesto, Ley de compra y contrataciones del estado, decreto que crea las comisiones de auditorías sociales, Ley que establece el sistema nacional de planificación, entre otras. Las organizaciones civiles y sus representantes hemos participados de una u otra forma en el debate sobre ellas. Algunas leyes apenas se cumplen, otras se violan sistemáticamente, y a pocas le hemos dado un seguimiento constantes, o “gardeo a presión”, como se dice en el Basketball. Dejemos de pedir nuevas leyes y dediquémonos a hacer que se cumplan las existentes.

6: Necesitamos un diagnostico claro, sin temor, no complaciente de nuestra sociedad, del tejido social, del sistema político clientelar, y de las organizaciones civiles en general.

7: Finalmente tenemos el desafío de concentrar nuestras fuerzas, no seguir dispersos y quejándonos de que el otro no quiere aceptar que nuestra idea es la mejor, sin darnos cuenta que somos el otro de ese otro. Hay que dialogar entre nosotros, pero, tomando en cuenta lo diverso y plural de la sociedad civil. Muchas veces en el seno de los debates dentro de las organizaciones civiles decimos, “nosotros esto”, “nosotros aquello”, pero no nos interrogamos seriamente ¿de qué nosotros hablamos?

Ramón Tejada Holguín
El Caribe
10 agosto 2010