El retorno de Sísifo telefónico

Lo de más abajo fue escrito el 11 de Enero. Admito que luego de escribirlo, Claro-Codetel se comunicó conmigo y resolvieron el problema. En efecto, el problema era de cableado y supuestamente cambiaron todos los cables que llegan hasta mi casa. El servicio estuvo muy bien hasta el 7 o 9 de marzo. El problema regresó, llamé de nuevo a Codetel, y de nuevo el mismo comportamiento, cierran mi reclamo, llamo para abrirlo, dicen que resuelven el problema y ni el problema se entera de que fue resuelto. El sábado 13 dos técnico me reconfirmaron, como muchos antes que ellos, que el problema no era dentro de mi casa, que estaba en el Panel o el cableado (el cual se me dijo en enero que había sido cambiado totalmente) y salió a arreglarlo, el problema seguía igual, así que el sábado en la noche llamé para saber qué había pasado, y me dice una grabación que la "avería ha sido solucionada". Inmediatamente, hice un nuevo reporte, me dieron 16 horas laborables para arreglarlo y hoy martes a las once de la mañana continúo con el mismo problema. Es obvio que la opción es el cambio de proveedor, no hay de otra guey.

"Claro que es Jodetel", dice Sísifo telefónico

La semana que recién pasó fue un constante sobresalto. Sospecho que mis problemas gástricos y los dolores musculares padecidos se relacionan con el estrés negativo a que me vi sometido, gracias a Claro que es Jodetel.

El servicio de la internet es vital para mi trabajo y recreación, pero desde que llegué a mi casa-oficina el primero de Enero del 2010 padecí de intermitencias del servicio de data y un ruido terrible me impedía hablar por el teléfono fijo. En ocasiones ambos servicios, tan vitales en el mundo actual, sufrían un Blackout de uno, dos, tres, cuatro y hasta 30 minutos.

Mi proveedor es Claro-Codetel, y debo reconocer que las personas que atienden las solicitudes y reclamaciones son muy amables, y hablan con una dicción excelente. Saben manejar muy bien a clientes descontentos y desencantados. ¿Será porque cada día se incrementa el número de personas afectadas por el mal servicio de la empresa? Alguien dirá que yo ya estoy hasta la madre, y por eso me hago esa ácida pregunta. Les cuento mi viacrucis, y lleguen ustedes a sus conclusiones, que pueden o no coincidir con las mías.

La historia de la molestia más reciente se remonta al 2 de Enero del 2010, cuando escucho ruidos en el teléfono y observo intermitencia en la conexión a internet, por primera vez... en el año 2010, porque el 2009 tuve varias situaciones similares. La avería pudo ser anterior a la fecha señalada, pero ese día la noto. Llamo al 809-220-1111, pero cada vez que llamo, el servicio se “arregla”. Jijole, manitos y manitas, ¿cuál será el misterio? Me informan que para poder hacer un reporte, necesitan que no haya internet. Se inicia el círculo vicioso: llamo para reportar que carezco del servicio, pero al llamar se restablece. ¿Será una Maldición Azteca?

El 4 de Enero, me aceptaron el reporte… quizás porque ya el ruido impedía escuchar, quizás porque a veces tenía internet, ya no era intermitencia, guey, o quizás porque mi paciencia se había agotado y les dije…

Una joven que imagino hermosa y de piel canela, con una voz que calma a tigres liceístas encojonados, me explica que la empresa resolverá la situación antes del 6 de Enero. El día 4 en la tarde me llama un técnico. Le explico en detalles el caso actual, y le cuento que ese problema se presentó en diversas ocasiones el año pasado. El técnico llega a la brillante conclusión de que el problema es de cableado: "el hecho de que el servicio de internet se restablezca al hacer una llamada, es evidencia de que se trata de un problema de aterrizaje de un cable". Inteligente conclusión a la que han llegado todos los técnicos que me visitaron el año pasado.

Mucha teoría la del técnico, pero la situación empeora. El 6 de Enero, fecha en que me dijeron el problema sería resuelto, marco el 809-220-1111, uso el sistema automatizado y marco el número de mi reporte. Una grabación me informa que el problema fue resuelto. ¿Cómo?, ya lo resolvieron y sigo sin internet y con ruido en el fijo. Jíjole, qué eficiencia: resuelven los problemas sin que los problemas se enteren... Marco los digitos para ser atendido por un o una representante. Me dice la joven representate, muy amable, buena dicción, excelente relaciones humanas, que puedo hacer una reclamación, pero que para el sistema el problema fue resuelto. Recuerdo a Molotov: yo ya estoy hasta la madre... La amabilidad me desarma, lo admito, acepto hacer la reclamación, y me dan dos nuevo códigos. Uno sobre datos y otro de voz.

El día 8 de Enero llamo de nuevo, ya que sigo casi en las mismas, o sea empeorando, la grabación me dice que mi problema fue resuelto el día 6. El mismo día en que la amable voz tomó mi jodida reclamación, y vaya a saber usted qué hizo con ella. Ay, no manches…

La amabilidad de los telefonistas y las telefonistas que me atienden es infinita, dicen que me comprenden, que me harán una nueva reclamación, que estoy en mi derecho de estar enojado, que no entienden qué pasa. Lo admito: no soy nada amable, estoy más picante que el chile verde, pero nada de sabroso, picante de la rabia. Le digo que hablaré con Indotel, que tendrán que devolverme el dinero de los días sin servicio y de intermitencia. Qué tiernas son ellas, qué simpático son ellos, me dicen que estoy en lo cierto, que me devolverán el dinero... sé que lo harán.

He tenido el mismo problema antes, cada vez que caen lluvias, y vivo en zona de gran pluviometría. Ya sé que es un problema de cableado, que me deja cabreado... Una vez exigí que me descontaran los días que me habían mantenido sin servicio, y lo hicieron, y probablemente cuando lo exija esta vez, también lo hagan. Pero, quién me devuelve la tranquilidad perdida, la lentitud en mis trabajos, el tiempo malgastado, la gastritis, la posible ulcera, el estrés negativo, el dinero dejado de ganar, la molestia infinita, y la vida en la incertidumbre, porque lo más probable es que no resuelvan el problema definitivamente, que me pase, al igual que el año pasado, un par de meses sin dificultad y cuando vuelvan las lluvias, repita, como la longaniza, el problema.

Soy Sísifo telefónico, castigado por los dioses mexicas Claro y Codetel. Hoy día 11 de enero sigue la intermitencia. He marcado para saber el estatus de mi reporte de avería. Me informa una grabación que el reporte que hice el 11 de enero se encuentra en curso. Jijole, pero si lo reporté el 4, lo reclamé el 7 y lo re-reclamé el 9… ¿Cómo es que ahora dicen que fue el 11 de Enero -o sea, mi pana, hoy-el día de mi reclamo? No manches, guey, ahora que tengo servicio voy a… Carajo, no tengo, se fue, no tengo servicio y el ruido en el teléfono fijo sigue igual… Bueno, estoy atrasado en varios trabajos y no tengo tiempo de evaluar las nuevas opciones de proveedor, pero es seguro que cambiaré a más tardar la próxima semana. Claro y Codetel: lo peor. En una de las intermitencias, colocaré este escrito en mi blog, lo mandaré a la Red de Gobernabilidad, lo pondré en Facebook, se lo enviaré a amigos y familiares... en fin, que me desahogaré, me desahogaré...


Hoy 13 de Enero regresó el problema; Claro que es Jodetel, para fuñirle.


Ramón Tejada Holguín.
11 de Enero del 2010.

Refuerzos positivos y negativos

Sostienen los estudiosos de la conducta que se deben dar refuerzos positivos para lograr que las personas actúen correctamente, y para evitar las inconductas se dispone de refuerzos negativos. Como quien dice: se premia al que se porta bien y se castiga al que se porta mal. Principio básico de psicología que al parecer diversas autoridades no toman en cuentan. O tal vez sí, pero el problema se encuentra en la forma en que las autoridades definen los comportamientos aceptables, positivos y que deben ser estimulados. O sea, para poder reforzar los comportamientos que deseamos se repitan es necesario definirlos con claridad.

Sostuvo el presidente Fernández en su discurso de rendición de cuentas que someterá al Congreso "...un anteproyecto de Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas, otro de la Policía Nacional y otro de Organización y Funcionamiento del Sistema de los Servicios de Inteligencia en el país. Al fortalecer nuestras instituciones orientadas a la prevención, la disuasión y la persecución del crimen, así como las áreas de justicia, prisión y rehabilitación, estaremos creando las condiciones internas para revertir la ola de criminalidad, de desconfianza y de incertidumbre que se apodera de nuestra población...". No hay que ser un psicólogo experimentado para darse cuenta que las leyes contienen los refuerzos positivos y negativos para que las personas actúen según las reglas de la convivencia en sociedad. En el caso de las personas que desempeñan funciones en el ámbito de la seguridad ciudadana, las leyes, y las acciones estatales en sentido general, deben promover aquellas personas que cumplen con su deber de respetar y hacer respetar la leyes vigentes, y que demuestran ser efectivas en su acción. Los refuerzos positivos o negativos deben ser claros mensajes de qué tipo de conducta es la correcta. Se puede decir que en el discurso presidencial, en cuanto a definición, hay claridad sobre el comportamiento esperado.

Sostienen algunos que en la Nación no existe correspondencia entre lo escrito y las acciones. Los reforzamientos positivos y negativos que las leyes poseen, no son respetados tanto por las autoridades como por una parte de la ciudadanía. Si los refuerzos son ambiguos, o irrespetados no tendrán los efectos deseados, sino todo lo contrario. En el caso de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional los ascensos constituyen refuerzos positivos y los retiros a edades productivas, negativos. El general Vinicio Hernández Méndez tuvo a su cargo investigar la muerte de dos presuntos secuestradores de Baldera Gómez, se determinó que "los agentes policiales ultimaron a los detenidos actuando al margen del ordenamiento jurídico dominicano y trataron de simular un intercambio de disparos". Este general fue puesto en retiro. Los siguientes policías y marinos fueron ascendidos por el presidente Fernández: Ramirito Dumé Nina, quien recibió vivos a los presuntos secuestradores, pasó a ser Alférez de Navío; Víctor Manuel Féliz Féliz, en contra de quien fueron recomendadas drásticas sanciones disciplinarias es Alférez de Fragata, y Alberto Trejo Pérez, en contra de quien fue dictada una medida de coerción por el mismo caso, fue ascendido a coronel de la Policía. ¿Qué comportamientos refuerzan estos premios? Además, no tomar medidas frente a quienes dirigen las instituciones en las que se observan las inconductas son estímulos para que malos comportamientos, como las ejecuciones sumarias, sigan realizándose.

Ramón Tejada Holguín
El Caribe
15 de Marzo 2010