¿Dictadura? ¿Cuál dictadura?














Algunas personas sostienen que en el país existe una Dictadura Constitucional por lo que hay que cerrarle el paso a Danilo Medina. ¿Dictadura Constitucional? La definición más aceptada es que consiste en "la concentración de todos los poderes en una magistratura para afrontar situaciones de emergencia". Se refiere al hecho de que algunas constituciones establecen mecanismos para que, en situaciones de emergencia, el presidente u otra figura de los poderes del estado concentre la toma de decisiones.

¿Vivimos en una dictadura constitucional? Analicemos sin pasión. 1) En el país hay elecciones y en las próximas, es totalmente seguro que el actual presidente dejará de serlo; además la Cámara de Diputados es plural y los miembros del Congreso se elijen a través del voto directo. 2) La conformación de la actual Constitución Dominicana habría sido impensable, sin el famoso pacto de las corbatas azules, es decir la Constitución es fruto de un acuerdo bipartidista entre el PLD y el PRD. 3) El nivel de influencia del Presidente de la República en los demás poderes del Estado ha sido una constante, a lo largo de los años en la sociedad dominicana, no la excepción.

No estoy negando que el actual régimen político muestre signos de autoritarismo, pero son similares a otros gobiernos del pasado. Aclaro: el hecho de que sea una constante no quiere decir que esté correcto. Por el contrario, soy partidario de que debemos buscar formas de reducir el poder presidencial.

Lo que resulta inaceptable es ver un fenómeno que es una constante como si fuera la excepción y, por lo tanto, hacer un llamado a votar por Hipólito Mejía asumiendo que su llegada a la presidencia podría significar la derrota de la Dictadura Constitucional. Y que excusen, amigos y profesores muy queridos que suscriben esta tesis, pero, ¿no les parece muy ingenuo pensar que si existiera una Dictadura Constitucional bastaría con votar en contra de un candidato que no es, ni ha sido, presidente?
 
Si comparamos con el gobierno de Hipólito Mejía, encontraremos una concentración similar del poder, y un  uso autoritario del mismo. Mejía tenía el control de dos tercio del Senado de 2002 a 2006, el PLD tenía un solo senador. Hipólito cambió la Constitución para reelegirse, el Senado le aprobó todos sus préstamos y bonos. Mejía convocó a un Consejo Nacional de la Magistratura en el cual dejó fuera al PLD; eligió dos jueces de la SCJ en tiempo récord, entre ellos uno propuesto por Joaquín Balaguer; eligió una JCE que provocó una crisis que terminó con el aumento del número de miembros de este organismo y su división en dos instancias.

En definitiva, hay rasgos autoritarios en la sociedad dominicana que debemos enfrentar, que debemos combatir, pero no hay indicios de la existencia de la tal Dictadura Constitucional. Tampoco es cierto que la posibilidad de reducir el autoritarismo tradicional y existente sea votando por un candidato que ha dicho que "no padece de la patología de la libertad".
  
Ramón Tejada Holguín
Perspectiva Ciudadana
El Caribe
28 Febrero 2012

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