El Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT) y la ciudadanía




La ciudadanía padece las grandes ciudades del país, sobre todo el Distrito Nacional, la provincia Santo Domingo y Santiago. Grave es el problema del transporte de pasajeros y el tránsito, tapones, bocinazos; bulla y desesperación; inquietud e histeria.
  
Pero, hay buenas noticias. En lo institucional, se aprobó la Ley No. 63-17 de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad

 Vial, consensuada con todos los grupos sociales y empresariales, para abrir una nueva etapa en el sector que permita la formalización de las empresas, algunas veces mal llamadas sindicatos, del transporte.


Esta Ley creó el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), que empezó su trabajo con la implementación del Plan Nacional de Seguridad Vial, el cual implicó un levantamiento de campo, entrenamiento de su personal y el establecimiento de convenios de colaboración e integración con diversos sectores.

Hoy en día, el INTRANT cuenta con siete de los reglamentos que la ley le ordena elaborar, y otros cuatro revisados y aprobados por su Consejo y remitidos al Poder Ejecutivo, logrando así alcanzar cumplir con su rol de regulador del caos del transporte de las grandes ciudades del país.

Entre las principales medidas que implementa está el “Plan de Reordenación del Transporte de Pasajeros del Gran Santo Domingo”. Con este plan se licitarán varias rutas de pasajeros en los corredores de la capital donde se ha identificado una alta demanda. ¡Basta ya de que sectores se crean dueños de rutas que pertenecen al espacio público! ¡Basta de muertes y sicariatos por el control de las rutas!

Estas licitaciones son públicas y el proceso se realiza con total transparencia, en el que todo el que muestre interés puede retirar el pliego de condiciones específicas y participar.

La primera licencia se concedió en el corredor Núñez de Cáceres, lo que se facilitó porque las empresas que allí operan, que no son de los grandes supuestos sindicatos, están asociadas y de manera inteligente vieron la ventaja de un nuevo modelo de hacer negocios. Ellos mismos se transformaron en empresas y van a adquirir sus vehículos, nada de dádivas del Estado; el Intrant les garantiza un entorno amigable para el negocio del transporte de pasajero, y esa es su misión.

En la actualidad está en desarrollo la licitación del corredor de la avenida Abraham Lincoln, y se seguirá con el de la zona colonial, que incluye una parte del malecón, para darle vida a los hoteles ubicados en esa vía.

Seguirán, y ya están listos para entrega los pliegos de licitación de los corredores de la Winston Churchill y de la Charles de Gaulle.

El corredor de la avenida 27 de Febrero, que en la actualidad lo operan Fenatrano y la OMSA, y es uno de los mayores, se dejaría para el final.

Las licitaciones de las rutas del transporte público de pasajeros constituyen un hito en la República Dominicana. Este proceso se realiza dando cumplimiento a las normativas de competitividad mediante la alianza del sector público y el privado.

Solo hay que recordar que de por medio hay grupos choferiles que se creen los dueños de esas rutas y que, ahora por primera vez, se les está diciendo al que desee entrar que hay nuevas reglas del juego, a tono con las exigencias de un transporte seguro, moderno y de calidad como lo estipula la Ley 63-17. Se está convocando a todo el que desee convertirse en empresario del transporte a participar, como quien dice se está democratizando.

Dentro de los requisitos establecidos en esta ley está que los operadores de las rutas tendrán que constituirse en empresas organizadas, que estén en el Registro de Proveedores del Estado administrado por la Dirección General de Compras y Contrataciones Públicas.

Es la vía más expedita para promover la formación de empresas de transporte, a través de una capacitación y formalización del sector, convirtiendo los actuales operadoras independientes en empresas organizadas que garanticen el servicio y la calidad de vida para los choferes y obviamente para los pasajeros.

Los conductores pasarían así, de trabajar 16 horas al día a un horario de trabajo organizado, que les permita compartir con su familia y tener su sustento de vida garantizado a través de un trabajo digno, y además tener los beneficios que brinda la seguridad social.

No se está improvisando. Por ejemplo, se están entrenados 300 agentes de la DIGESETT, antigua AMET, totalmente nuevos, sangre nueva, para la operatividad de esos corredores, y ya se inició un programa de capacitación para profesionalizar a los choferes que formarán parte del nuevo sistema integrado de transporte público de pasajeros.

La formación inició con un primer grupo de 116 conductores de la compañía que opera el corredor de la Núñez de Cáceres, y se extenderá a todos los demás corredores del Gran Santo Domingo.

Los conductores participantes son formados en normas de tránsito y señalizaciones, haciendo énfasis especial en las relacionadas con el servicio de transporte público de pasajeros.

La meta del Gobierno es que el Sistema Integrado de Transporte Público se vaya extendiendo, sin prisa y sin pausa, de Santo Domingo al resto del país.

En Santo Domingo el sistema cuenta con las dos líneas de Metro, el Teleférico de Santo Domingo y sus extensiones, y tendrá el Sistema Urbano de Buses Alimentadores. 

El interés del Gobierno es resolver el problema del transporte, pero es necesario la consciencia ciudadana, sí la tuya, tú eres parte de la consciencia ciudadana, sí sí también yo;  el respeto a la ley de transito, sí de tu parte no del otro, el otro también pero tú también tienes que respetar; y mayor cortesía, sí tú, de ti estoy hablando, y de mi y de todos los demás,  a la hora de movilizarse en vehículos propios o del transporte público, sí, de todos y todas mayor cortesía. Mejorar el transporte nos convoca a todos y todas.

Ramón Tejada Holguín

Lunes 1 de Abril de 2019
Texto del Podcast que se transmite los lunes, 
a la 8 de la mañana, a la 3 de la tarde y 
a la 8 de la noche por @super7fm

Enfrentar las enfermedades transmitidas por vectores

Según la Oficina Panamericana de la Salud, OPS, existen diez enfermedades transmitidas por vectores que ponen en riesgo a la población de las Américas. Se refieren al Dengue, la malaria, el mal de Chagas, la fiebre amarilla, la Chikungunya, la filariasis linfática, la ceguera de los ríos y el virus del Nilo Occidental, entre otras.


El Gobierno dominicano implementa un plan de acción con programas preventivos, a fin de evitar la propagación de las enfermedades transmitidas por vectores, e impedir el registro de muertes por estas causas.

Este año, más que en otros, y a propósito de la prolongada sequía que afecta el país, existe el riesgo de un aumento de estas enfermedades debido al almacenamiento de agua que deben hacer las personas y a la contaminación que provoca la falta de corriente en los ríos. Por tal razón, se han diseñado estrategias de prevención y vigilancia epidemiológica para controlar el aumento de casos de dengue, cólera, malaria y leptospirosis.

En efecto, las autoridades realizan una intervención continua en los barrios y comunidades atacando los criaderos de mosquitos con procesos de rociado residual dentro de la casa y el espacial con la fumigación de los alrededores; además, de la entrega de mosquiteros impregnados de insecticida de larga duración, la eliminación de cualquier tipo de chatarra en las casas y el entorno que pueden ser criaderos de mosquitos, la entrega de cloro, volantes y la orientación de promotores casa por casa.

El Servicio Nacional de Salud (SNS) está capacitando a los facilitadores provinciales y regionales del primer nivel de atención y centros hospitalarios para la actualización del diagnóstico y manejo clínico del dengue.

Eso sí, debemos estar claros, la responsabilidad de combatir las enfermedades transmitidas por vectores es colectiva. El éxito no solo depende del gobierno, sino de la ciudadanía y en especial de los grupos comunitarios más conscientes que pueden jugar un papel de primer orden en las campañas de concienciación y la eliminación de los criaderos de los mosquitos.

Al gobierno corresponde medidas como que todas las salas de emergencias y urgencias del país dispongan de un formulario online para ser llenado e identificar de manera oportuna los casos de dengue y enfermedades transmitidas por vectores que se presenten. Ya se dotó a los hospitales de los equipos, medicamentos e insumos necesarios para responder ante los casos que se detecten.


En ese sentido, el director del Servicio Nacional de Salud (SNS), Chanel Rosa Chupany, destacó que el objetivo es reforzar las acciones para lograr la integridad en la alerta del dengue y enfermedades similares en los centros de salud, con atención humana y de calidad.

De igual modo, el Ministerio de Salud Pública ha pedido a las direcciones provinciales y áreas de salud mantener la intensificación de las medidas de prevención y control del mosquito Aedes Aegypti; y, a los servicios de salud, el manejo clínico de los pacientes, según el algoritmo de diagnóstico y tratamiento de estas enfermedades.

El cuidado debe incluir el diagnóstico de laboratorio, revisión de los planes de emergencia, fortalecer e intensificar el cuidado y control de vectores, así como asegurar que el personal médico esté debidamente capacitado para el adecuado diagnóstico y manejo clínico de pacientes con dengue u otras enfermedades similares.

Hasta la fecha el país registra dos casos de cólera, 44 de leptospirosis, 79 de malaria y 624 casos sospechosos de dengue.

De ahí que es importante la alerta a la ciudadanía sobre las medidas que deben tomarse para prevenir ser contagiado de estas enfermedades tropicales y su integración en el combate de estas enfermedades, porque como dice el refrán guerra avisada no mata soldado.

¿Qué hacer?

-Eliminar los potenciales criaderos de mosquitos.

-Evitar cúmulos de aguas dentro o alrededor de los hogares.

-Untar cloro en los envases de almacenamiento de agua.

-Se sugiere sustituir el agua de los floreros por arena, para evitar que los mismos se conviertan en una fuente para el vector.

-Además, colocar bajo techo los objetos que no puedan eliminarse, luego de sacarle el agua.

-Del mismo modo, es necesario recomendar a la población evitar bañarse en los aguaceros; lavar bien los vegetales, frutas y utensilios de la cocina; purificar el agua para consumo humano aplicando 5 gotas de cloro por galón o hervir el agua, repito, 5 gotas de cloro por galón o hervir el agua.

Otra manera de disminuir los criaderos es colocar la basura en fundas plásticas amarradas y no echar objetos que acumulan agua en las calles.

La ciudadanía  debe acudir a los servicios de salud cuando presente fiebre, dolores de cabeza y brotes en la piel, para poder realizar un diagnostico preciso y salvar vidas humanas.

Se debe destacar que el país cuenta con un sistema de vigilancia epidemiológica fortalecido para casos como el cólera, dengue, leptospirosis y malaria, así como infecciones respiratorias y otras enfermedades.

Combatir estas enfermedades es tarea colectiva, por lo que la ciudadanía debe seguir sumándose al esfuerzo de eliminar los posibles criaderos del mosquito Aedes Aegypti y otros potenciales vectores de enfermedades típicas de esta época.



Ramón Tejada Holguín
Texto del Podcast que se transmite los lunes,
a la 8 de la mañana, a la 3 de la tarde
y a la 8 de la noche por 18 marzo 2019

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