Un ejemplo que representa miles

Lilian Fondeur, Ginecóloga, contó la historia de Yandi. A los 20 años salió embarazada. Una anemia que no cedía le complicó su embarazo. Fue embarazo deseado, quería un hijo o hija. Durante 26 semanas luchó por salvarse ella y su embarazo.
Luego se descubrió que no tenía anemia, que padecía de Aplasia Medular, enfermedad que en mujeres embarazadas provoca la muerte de ella y su feto. Nadie se atrevió provocar la interrupción del embarazo -o sea, el aborto terapéutico- para salvarle la vida. Murieron ambos.
Es para evitar casos similares que se ha observado el Código Penal. De ninguna manera se propone la legalización del aborto en toda circunstancia. Piénsalo, el Código Penal tal cual está condenará a muchas Yandis y sus fetos y sus deseados hijos o hijas a la muerte.

Es la tendencia, est… Es la tendencia, compadre

Hay diversos ángulos desde los cuales mirar los resultados de la Gallup-Hoy publicados durante esta semana.

Hay lecturas para el sistema político, para el Estado Dominicano, para el activismo de la sociedad civil… como en botica hay para todos

Hay quienes ven el tema de la reelección como el más relevantes para el sistema político. Pero, no.

Lo relevante para sistema político es la reconfiguración del liderazgo que la encuesta sugiere, en lo partidario y en lo personal.

O mejor digo, la consolidación del proceso de cambio del liderazgo que esta encuesta confirma.

Sí. Danilo Medina consolida su posición de liderazgo dentro del sistema. ¿Por qué digo que se consolida?

Porque los resultados de Gallup-Hoy de abril de 2013 mostraban que había un proceso de reconfiguración del liderazgo.

Aquella Gallup-Hoy de abril del 2013 ubicaba a Medina como un liderazgo en proceso franco de fortalecimiento.

Los datos que apoyan esta afirmación son:
1. En la Gallup-Hoy de abril de 2013 Medina es para las personas entrevistadas el político vivo más admirado.

2. En la Gallup-Hoy de abril de 2013 su gestión tiene un nivel de satisfacción por encima del 70%.

3. En la Gallup-Hoy de abril de 2013 es percibido como el candidato que debe encabezar la boleta del PLD, sin estar entre las opciones. Es decir, la gente espontáneamente y a pesar de la prohibición de la reelección entiende que Medina debe encabezar la boleta peledeísta.

4. En la Gallup-Hoy de abril de 2013 otra evidencia de la reconfiguración del liderazgo es la emergencia de Luis Abinader como el mejor candidato para encabezar la boleta del PRD con un porcentaje por encima de Hipólito y de Miguel.

En la Gallup-Hoy de abril de 2013 el liderazgo del PLD se fortalece, mientras se debilita el del PRD. Si bien se observa un porcentaje apreciable, poco más del 15%, de personas que dicen no tener simpatía política resulta notorio que ninguna de las opciones alternativas logra captar a los y las descontentos y los y las desencantados.

En la Gallup-Hoy de abril de 2013, la fortaleza del PLD con poco más de un 50% de las simpatías se relaciona por un lado con el ejercicio de gobierno de Medina -ver los altos niveles de satisfacción- y el propio liderazgo del presidente Medina. Y por el otro lado con el mantenimiento de la unidad partidaria.

Sirvan las encuestas para asumir la importancia de mantener una organización política con capacidad de dialogo interno y de concertación entre las fuerzas internas.

Hay que ver los terribles estragos de los enfrentamientos y las luchas fratricidas por el poder que han debilitado al PRD.

La encuesta de abril de 2013 muestra que sigue sin vislumbrarse la emergencia de un liderazgo nuevo y alternativo.

Sin embargo muestra que existe un tenue reclamo de algo nuevo, evidenciado por los que no tienen simpatías partidarias y por otras percepciones. Pero, al parecer quienes se presentan como alternativos no han conectado con esa proporción descontenta y desencantada.

¿Qué pasa con esta nueva entrega de la Gallup-Hoy? Como establecimos ayer lo importante es ver las tendencias. O sea comparar ambas.

Sí observando los dos momentos, abril de 2013 y agosto de 2014, tenemos datos para sostener que las tendencias se confirman y profundizan

Danilo Medina se observa como quien está provocando la reconfiguración del sistema político. Y las evidencias en esta entrega son:

65.7 % favorece que se cambie la constitución para que Medina pueda repostularse.

Y si lo hace tiene más de 70 % a 74 % de intención de votos.

 48.5 % del electorado ve a Medina como el candidato natural del PLD.

Un buen analista, no ve solo las cifras, o se detiene en el apoyo a la reelección, mira esos datos como símbolo de la aceptación de un tipo de liderazgo que Danilo Medina representa. Más cercano a la gente, con ejecutorias propias, sin la ostentación que había caracterizado la presidencia, comunicativo, pero de poco hablar.


El 54.2 % dice espontáneamente que le gustaría que Medina fuera quien ganara la presidencia en el 2016.

El 83.4 % dice que en términos de presidente lo está haciendo bien o muy bien.

Hay quienes ven estos datos con perplejidad y argumentan que esa situación es normal, ya que este es un país presidencialista. Y mientras se es presidente, se tiene números altos de valoración positiva. Y otros dicen que es un asunto mediático, o sea sin bases reales en políticas públicas.

La misma Gallup-Hoy de agosto de 2014 evidencia que no es mediático, que se basa en la aceptación de la gente de políticas públicas importantes.

No es casual que 91.3 % aprueba la gestión de gobierno de Medina, tampoco es casual lo generalizada que es la percepción de que se está ante una real revolución educativa.

70 % cree que dejará el país mejor de como lo encontró, a pesar del porcentaje que muestra cierto pesimismo en cuanto a la economía: 62 %. Interesante optimismo en cuanto a las acciones de Medina y pesimismo en cuanto a la marcha de la economía. Dicho sea de paso el pesimismo de los dominicanos en cuanto a la economía viene de larga data.


Para más evidencia notemos que en un tema tan polémico como la política migratoria, 64.4 % aprueba sus acciones de política migratoria. Y, observe que más de la mitad (54.9 %) cree que ahora hay menos corrupción que antes.

Pero, ¿hay precedente de situaciones similares de anteriores mandatarios dominicanos post-Trujillo? Balaguer nunca tuvo más de 40 % de los votos en elecciones, con altos niveles de abstención y con fuertes criticas de fraude.

Hablemos de Hipólito y recordemos que al año ya se tenía evidencia del deterioro de su popularidad y su enfrentamiento con sectores de la sociedad civil. A los que llamó hijos de trujillista, y les dijo que se organizarán en partidos para que participaran en política, y no hablaré de la estatua de Pegaso, o de sus respuestas del tipo: “si la calle está dura, suba a la acera”.

A los 2 años del gobierno de Hipólito ya había grandes problemas internos en el PRD y la intención de votos no pasaba de 30 %. Sin contar el rechazo que provocaba su reelección, en encuestas similares a la recién publicada.

Si hablamos de Fernández, recordemos la encuesta Gallup-Hoy publicada el 8 de diciembre de 2010 según la cual: "El 62% de los ciudadanos está en desacuerdo con que el Presidente Fernández sea candidato de nuevo a la Presidencia de la República".

Dos encuesta Gallup-Hoy, realizadas con poco más de un año de diferencia evidencian que el sistema político se reconfigura y que esa reconfiguración se hace alrededor de la figura del presidente Medina.

La conclusión es que el liderazgo de Medina se consolida y que estamos ante un fenómeno novedoso, previamente no visto. El mensaje es que Medina dispone de un capital político de tal magnitud que soplen para donde soplen los vientos hay que contar con él








Danilo encabeza simpatía 2016 según Gallup-Hoy 2013







Instrucciones para analizar un encuesta

No me canso de repetir que las encuestas analizadas sin fanatismo son una pieza fundamental para la elaboración de estrategias exitosas.  Pero, hay ciertas condiciones previas a observar antes de proceder al análisis de cualquier encuesta. Primero se observa el tema temporal, ¿de qué fecha a qué fecha se realizó el trabajo de campo? Muchas personas sacan conclusiones de encuestas asumiendo que el momento de publicación es el momento al que estas representan. Pero, no. Las encuestas son una fotografía del momento en qué se realizó el trabajo de campo, es decir, en que se aplicaron los cuestionarios. 

O sea del momento en que visitaron los hogares de las personas entrevistadas y le hicieron las preguntas del cuestionario.

 Luego se fija usted en la cantidad de entrevistas realizadas, o sea de cuestionarios aplicados, o lo que llamamos el número de casos. El número de casos es importante porque nos dice cuál es el margen de error. ¿Qué es el margen de error? 

Si una encuesta tiene 1,200 casos, hay un cálculo matemático que muestra que esa encuesta tiene un margen de error de más o menos 3 %. Eso significa, por ejemplo, que si el 74 % esta de acuerdo con la frase “lo negro es bello”, no se debe tomar esa cifra como exacta. 

O sea, ese 74 % representa el punto medio de un intervalo, intervalo establecido por el margen de error. Por lo tanto, ese 74 % en realidad se refiere a que entre el 71 % y 77 % de la población entrevistada cree que “lo negro es bello”. 

El margen de error aumenta, si usted divide los números de casos por regiones, o por edad. Sí, el margen de error de + o – 3 % es cuando usted estudia los 1200 casos, o sea todo el país. Si el investigador dice que en la región sur x % cree “que lo negro es bello” frente a lo que cree la región norte, el margen de error es mayor. 

O sea que mientras más divide la muestra mayor es el margen de error. Por eso, una encuesta de 1,200 cuando se divide por región cada región tiene un margen de error de hasta 10 %. O sea que un 70 % de la región sur que piensa que “lo negro es bello”, en realidad es que entre el 60 y el 80 % de esa región piensa así.

Por eso cuando se analizan encuestas de 1,200 casos, lo mejor es observar los datos globales, los de nivel nacional. Porque los segmentados tienen margen de error muy alto.

Luego usted observa cómo se elaboró la pregunta, o sea la forma en que se le preguntó a las personas entrevistadas. Esto es muy importante, porque, por ejemplo, si pregunto a alguien, ¿verdad que eso es verde? Puedo estar condicionando la respuesta.

Lo correcto es preguntar: ¿de qué color es eso? Y la persona mira y elije de sus colores conocidos.

Pero, si pregunto, ¿verdad que eso es verde? Solo puedo decir que x % dio que sí, que es verde y x % dijo que no, que no es verde. Jamás podría decir que la gente cree que es amarilla o azul. Además muchas personas se dejarán influenciar, y creerán que quiero que digan que sí, y dirán que sí.

Veamos un ejemplo. En la Gallup-Hoy recién publicada de preguntó sobre la discriminación de ciertos grupos étnicos, sociales y de genero.

De las respuestas muchas personas han llegado a la conclusión de que en el país hay mucha discriminación.

Pero, como fue formulada la pregunta no nos indica si objetivamente hay mucha, poca o ninguna discriminación en el país. Ni nos dice si hay quienes se sienten discriminados por alguna condición.

La pregunta lo que indicaba es que la gente percibe que hay discriminación y eso es distinto.

O sea que al analizar esa parte, no se puede decir que el 73 % de las personas entrevistadas discriminan al colectivo LGTB, o se siente discriminada.

Tampoco se puede decir que la discriminación del colectivo LGTB es de 73 %.

Debido a la forma en que la pregunta fue formulada solo podemos decir que 73 % de las personas entrevistadas perciben que se discrimina al colectivo LGTB. Pero, no sabemos como se percibe el colectivo LGTB, ni la magnitud en que se pueden o no sentir discriminados.

Siguiendo con las instrucciones para leer una encuesta. Es más importante observar el movimiento de los números y no los números mismos. Es decir, hay que mirar las tendencias que revelan encuestas realizadas en momentos distintos. 

El examen de las tendencias, ofrece pistas para estudiar por qué se observan cambios o estancamientos en determinadas variable y diseñar las políticas necesarias para una intervención política exitosa.


Más adelante, analizaré algunos resultados de la Gallup-Hoy publicada durante esta semana, usando estas instrucciones.


El futuro de la sociedad dominicana lo construimos en el presente de la juventud

Respuestas a tres preguntas de Jaclin Campos para el reportaje, "Un futuro incierto", publicado en el Listín Diario el 9 de septiembre de 2014.

Jaclin Campos: ¿Qué implicaciones sociales puede tener el que se mantenga una alta tasa desempleo entre los jóvenes, especialmente entre aquellos excluidos o marginados?

Ramón Tejada Holguín: No es solo el desempleo, hay que incluir en la reflexión los trabajos precarios, o sea esos trabajo en lo que se tiene que invertir gran cantidad de horas y se recibe poca remuneración y se carece de seguridad social o de otra naturaleza. En ese sentido, anotemos que la mayoría de la juventud – o sea los marginados y excluidos- se incorpora al trabajo  a través de la informalidad y actividades poco remuneradas. Y efectivamente no es un problema sólo económico.

En cuanto a las consecuencias individuales tomemos en cuenta que hay quienes al ver cerradas sus posibilidades laborales y de conseguir ingresos por vías legales, se acercan a los paraísos ficticios (dinero, placer y grupo de amigos) que el tráfico y consumo de drogas prometen y otros lanzan su vista allende los mares fruto de la falta de oportunidades en el mercado de trabajo.

Se puede decir que un sector de la juventud no logra ser parte de la sociedad, ese es el sector excluido y marginado. En otras palabras un mercado de trabajo rígido crea a los excluidos y marginados.

Permíteme alejarme un poco de tu pregunta, y ver el impacto que tiene el mercado de trabajo en la cohesión social, y en la construcción de una sociedad democrática.

El mercado de trabajo tiene un impacto enorme en la cohesión social y la construcción de una sociedad democrática porque: 1) es fuente de ingresos de las personas, 2) permite el acceso a la seguridad social, garantizando la jubilación, y 3) cono sostiene un documento de la Cepal, el espacio de trabajo, ofrece posibilidades de expresión y desarrollo de capacidades individuales y representa para el individuo su canal de inserción en el esfuerzo colectivo de creación de riqueza económica y cultural, haciéndole partícipe e integrante de un proyecto colectivo, factores que refuerzan su identidad y comunión con los valores que la sociedad propugna.

Dicho en otras palabras y hablando de la juventud y el trabajo: un empleo en el sector formal de la economía impacta en lo económico, porque permite que la juventud consiga ingresos. En la productividad del trabajo, porque a mayor seguridad laboral y social mayor es el entusiasmo con que se trabaja y la posibilidad de desarrollar todas las potencialidades y capacidades de la juventud. En lo socio-cultural porque ayuda a la construcción de identidad de la juventud y a la cohesión social. En lo político porque favorece el compromiso con el colectivo y da forma a la acción colectiva fortaleciendo los lazos de solidaridad.

Se ha dicho y con razón que mirando las características de la juventud actual, se pueden encontrar elementos para saber cuál será el futuro. Como quien dice, el futuro de la sociedad dominicana lo construimos en el presente de la juventud.

Jaclin Campos ¿Y entre aquellos que cuentan con un mayor nivel educativo? ¿Qué consecuencias puede tener la falta de acceso a un empleo o salario digno?

Ramón Tejada Holguín Lo dicho anteriormente aplica para los que cuentan con mayor nivel educativo. Ahora bien, quienes tienen mayor nivel educativo corren con ventajas, ya que generalmente tienen un entorno familiar y de amistad que le facilita el acceso a los mercados de trabajo.

En el caso de los jóvenes con mayor nivel educativo, hay que notar que sus expectativas pueden ser más alta y por lo tanto su frustración mayor. En definitiva, si las escasas oportunidades educativas y de empleo de la juventud persisten y se amplían, los y las jóvenes pueden ver bloqueadas sus oportunidades de progreso, provocando que busquen la satisfacción de sus necesidades a cualquier precio. Lo que contribuiría a que los estilos de vida de riesgo, que provocan el crecimiento del embarazo en adolescentes, la delincuencia y el consumo de drogas, crezcan aceleradamente. También a la profundización del círculo de la pobreza.

Jaclin Campos: ¿De qué manera podría incidir la cultura consumista de hoy en la actitud de los jóvenes frente al mercado laboral?

Ramón Tejada Holguín Incide mucho, de hecho lo que llamas la "cultura consumista" es lo que podemos decir el establecimiento de metas culturales inalcanzable por la vía institucionales, lo que hace que la juventud particularmente innove formas "no institucionales" y a veces francamente ilegales para alcanzar esas metas. Es lo que llaman el concepto de anomia.

Una sociedad será anómica si quienes pertenecen a ella definen el bienestar de la gente en función de la capacidad de adquirir cosas que tengan las personas, en particular productos suntuarios, y esa sociedad ni ofrece los medios institucionalizados para que la gente consiga esos bienes, por ejemplo, a través del trabajo honrado, ni sus instituciones colocan el énfasis en que deben respetarse las reglas del juego.

Esto provoca que se admire más al que tiene gran capacidad de compra, y sea visto como un fracaso la persona que trabaja y cumple con su deber. La gente hará lo imposible por conseguir esos bienes y no importará si usan vías no legales, tales como la corrupción administrativa, el crimen, y el tráfico de droga.

Las metas culturales de la nación (y al menos de occidente) están relacionadas al "look", a la apariencia, al consumismo, a lo superficial, y en Dominicana las formas institucionalizadas para conseguir esas metas (por ejemplo las actividades lícitas en general) son cada vez más reducidas, y la sociedad se hace más permisiva con formas ilegales (por ejemplo la evasión de impuestos y la corrupción administrativa).

La forma en que estas metas culturales superficiales penetran en la juventud y la niñez es brutal: a través de la publicidad, a través de las noticias y la promoción de un tipo de héroe y heroína cuyo único mérito en la vida ha sido el conseguir dinero sin ningún tipo de escrúpulos y de cualquier manera, corrompiendo gente e instituciones con los recursos económicos que obtienen promoviendo la muerte y “estupidización” de la juventud. Entre ese tipo de héroe o heroína se encuentra un tipo de funcionario que anda montado en su enorme “yipeta” con vidrios tan ahumados que le sirven para aislarles más de la realidad dominicana.


Una juventud que ve bloqueadas las formas institucionales para alcanzar la meta cultural, o escapa hacia el paraíso ficticio que las drogas prometen, o innova formas delincuenciales de alcanzarla, o es víctima de una frustración y resentimiento que la hace proclive a la violencia destructiva y autodestructiva vía la visión de que su fracaso es tal que no tiene nada que perder. El sicariato se alimenta de estos últimos.

Ausencia de análisis de la racionalidad política como obstáculo que enfrentan ciertos(as) analistas políticos para sus predicciones y por eso se equivocan con frecuencia

No sé si lo han notado ustedes, pero en nuestra nación hay analistas políticos de ambos sexos cuyas predicciones pocas veces se cumplen, o como quien dice a veces pegan y otras muchas veces no pegan.

Quizás por eso tiendo a ser cauto en las predicciones, y prefiero, antes que predecir, explicar los hechos. Infiriendo del análisis estrategias de intervención.

No quiero poner ejemplos de tantas predicciones equivocadas, simplemente lea algunos artículos y déle seguimiento a lo que ahí se dice. O visite viejas colecciones de diarios y revistas.

Lo que deseo comentar es,  a mi humilde, muy humilde entender, cuál es uno de los grandes obstáculos que enfrentan los y las analistas de ambos sexos para la construcción de escenarios políticos.

Y que enfrenta el liderazgo de la sociedad civil que desea influir políticamente para que las cosas vayan en determinada dirección.

Y los y las activistas partidarios para lograr influir más en sus partidos y el sistema político.

Y la ciudadanía activa para lograr políticas públicas que respondan a sus necesidades

Empecemos respondiendo una pregunta para poder explicar mejor ese obstáculo del que hablamos.

¿Cómo se construyen los escenarios que permiten visualizar el futuro? O sea, ¿qué se necesita para predecir una coyuntura?

- Compadre, hablo en serio, no se necesita una bola de cristal, las cartas del tarot o una taza de café.  Esas no funcionan.

Para construir un escenario hay que conocer bien el contexto nacional e internacional. En nuestro caso conocer bien a la sociedad dominicana y su lugar en la geopolítica.

Saber cuáles son las variables políticas relevantes y sus historias particulares.

Conocer las leyes e instituciones electorales y sobre todo conocer los principales actores políticos y sus historias: partidos, liderazgos, poderes fácticos.

O sea, dar seguimiento al comportamiento de los partidos, de las organizaciones civiles del empresariado, las de los pobres, las de las clases medias, las de todo el mundo.

Conocer la forma en que se relacionan los actores, sea negativa como el clientelismo, o positiva como el capital social.

En fin, tener una visión del contexto actual, de la historia del contexto y de los liderazgos que han influido para llegar hasta esta suma de relaciones e interrelaciones que es toda sociedad.

Uno de los puntos más importantes es el conocimiento de la racionalidad política de los actores: partidos y líderes, ciudadanía y reguladores.

Preguntas que nos dan la medida de la racionalidad política de cada actor: ¿Definen con claridad los actores políticos sus fines e intereses y tratan de alcanzarlos? ¿Cuáles son los fines e intereses reales de cada actor? ¿Cómo determinarlos? ¿Cómo los determinan?

Por ejemplo: Hace años escribí un montón de artículos diciendo que nuestro país marchaba a un bipartidismo de nuevo cuño.

De nuevo cuño porque en los países que hay doble vuelta electoral tiende a existir un multipartidismo.

En el momento que escribía existían tres partidos “mayoritarios”. Pero, mi hipótesis era que el PRSC no sobreviviría a Balaguer porque supeditaba cualquier visión de futuro a su mantenimiento de alguna partecilla del poder estatal. Y ya vimos los resultados.

Esa es la racionalidad política de esa organización, la cual sus líderes actuales no han cambiado. Y por lo tanto, ya se puede hipotetizar sobre su futuro.

- Exacto, de lo que se trata es de determinar la racionalidad política de los actores, para construir los escenarios posibles

Ya sé, que hay quienes se preguntan: Pero, ¿qué es la racionalidad? A modo de telegrama: Es la capacidad de ver las cosas en función de qué es lo óptimo y consistente que se puede hacer para conseguir el objetivo deseado

Bueno, sí, otros se preguntarán, ¿qué es la política?  Esquemáticamente: es lo que sirve para dirimir las cuestiones del poder estatal, sea para llegar a él o influirlo.

Racionalidad política es, por tanto, la capacidad de definir optimas y consistentes acciones que le permitan cumplir sus objetivos políticos.

Es vital, por tanto, conocer la racionalidad política de los actores, para predecir su posible futuro en un contexto dado

El problema es que en Dominicana los analistas viven adjudicando determinada racionalidad política a determinados actores.

La racionalidad política de cada actor no se analiza leyendo la taza o el tarot al liderazgo o aconsejándolo.

La racionalidad política de un actor se encuentra en su historia, en su comportamiento, en sus acciones a través del tiempo.

Por ejemplo, para muchos analistas de ambos sexos los partidos de oposición tendrá estímulos para hacer alianzas ante la definición de escenarios determinados.

Ay, pero olvidan el cuento del alacrán y el sapo, esa cuestión de la naturaleza de los actores políticos. Y olvidan la racionalidad política de la ciudadanía, que tiene una y no siempre es clientelar.

O sea, hay actores políticos que sus fines están mediados por sus odios y cariños del pasado y no se sobreponen a ellos. Y hay una ciudadanía con memoria de todo cuanto ha pasado.

Hay partidos y líderes que son como el alacrán y líderes que son como el sapo.

Sí, mi hipótesis es que ha sido en determinar las racionalidades políticas de los actores (partidos, líderes, ciudadanía, liderazgo de los poderes fácticos) en donde han fallado tantos analistas de ambos sexos. O en darse cuenta en que algunos parecen tomar sus decisiones basados en una “irracionalidad política”.
Y seguirán fallando, porque no estudian la racionalidad política, sino que asumen una racionalidad inexistente. Sí, no se trata de creer que tal o cual acción es lo que conviene a determinado actor, se trata de saber qué es lo que determinado actor cree que es lo más conveniente para él.

Remóntese a 2007, tantos que decían que Danilo Medina jamás llegaría a presidente, porque no estudiaron su racionalidad política, ni la de su partido, ni la de sus adversarios. Creyeron que todo es cuestión de clientelismo, y que el que tiene el poder jamás lo pierde.

Quienes vayan a construir los escenarios electorales posibles, no deben olvidar esta cuestión de la racionalidad política de los partidos, de los líderes y de sus seguidores.

Y no deben olvidar que sus deseos, preferencias, fobias y filias no son la racionalidad política real. Cada actor la tiene y actúa, como ha actuado en el pasado, según ella.

Ramón Tejada Holguín
Agosto 28 2014