El año que la democracia vivió en peligro, ¿de verdad?

El martes 17 de diciembre del 2007 la JCE publicó un espacio pagado en donde describe todas las actividades que están a su cargo y, con gran alarma, advierte de “los peligros que se ciernen sobre la organización de las próximas elecciones presidenciales”, porque no se le han asignado 7 mil 734 millones de pesos. ¿Será cierto? Los partidos de oposición han dado su respaldo absoluto, y al unísono levanta su voz de alerta para sostener que la democracia peligra porque a la JCE no se le da el dinero que pide, y sólo se le han asignado 3 mil 474 millones de pesos. ¿Tienen razón?

Creo que es importante ver el desempeño presupuestal de la JCE en años anteriores, para saber si efectivamente los técnicos del gobierno que elaboraron el presupuesto están atentando contra las elecciones en el país.

En el año electoral de 2006, la JCE organizó un proceso electoral con poquísimas dificultades, y sólo gasto 2 mil 487 millones de pesos. Esta información fue tomada de las publicaciones de la Oficina Nacional de Presupuesto (ONAPRES). Ese año se confeccionaron dos boletas, una para elegir los senadores y diputados, y la otra para elegir los síndicos y regidores. Se eligieron 32 senadores, 178 diputados, 151 síndicos y 963 regidores. La complejidad de las elecciones congresionales y municipales es mucho mayor que las elecciones Presidenciales. Obviamente que elegir un presidente y un vicepresidente debe costar menos dinero que elegir senadores, diputados, síndicos y regidores, y ese año la JCE sólo gastó 2 mil 487 millones de pesos.


El el cuadro se observa lo desproporcionado de la solicitud de la JCE, note que pidieron un 300 por ciento de lo que ejecutaron en el 2006, algo absolutamente nunca visto.

Si vemos cómo se distribuyó el dinero, observamos que el costo de las elecciones fue mucho menor y que una parte de ese dinero fue a manos de los partidos. En lo que es específicamente administración electoral, la Junta gasto 980 millones 600 mil pesos, y le entregó a los partidos políticos 631 millones 800 mil pesos; en el registro civil gastó 126 millones 900 mil pesos; en la expedición de cédulas gastó 213 millones 300 mil pesos, en la administración de activos gastó 10 millones 400 mil pesos, y en la dirección superior gastó 524 millones 700 mil pesos.

Para que estemos claros, en el año 2006 la JCE organizó unas elecciones muy complejas y que demandan mucho más recursos que las presidenciales, incluyendo el dinero que le corresponde a los partidos, solamente gastó 2 mil 487 millones de pesos. ¿Cómo se justifica que sólo un año después la actual JCE diga que si no le dan 7 mil 734 millones de pesos la democracia se pone en peligro?

El gobierno le asignó a la JCE 3 mil 474 millones de pesos y, como la JCE tienen autonomía presupuestaria, puede repartir el dinero como desee. Hasta el momento todos los seres humanos están de acuerdo en que 3 mil 474 millones son más que 2 mil 487. Pero, para más claridad, los 2 mil 487 millones de 2006, llevados a pesos del 2007, serían 2 mil 630 millones, o sea, aún mucho menos que los 3 mil 474 millones asignados este año a la JCE.

Argumenta la JCE que entre los 3 mil 474 millones se encuentra el dinero que le corresponden a los partidos, pero también en los 2 mil 487 millones ejecutados en el 2006 se encontraba el dinero de los partidos. Como dije, la JCE tiene autonomía presupuestaria y el dinero asignado lo puede distribuir como desee. Supongamos que decide entregar a los partidos mil millones de pesos, entonces le quedaría 2 mil 474 millones de pesos para realizar sus labores del año 2008. Si a los 2 mil 487 millones del 2004 les restamos lo que le asignó a los partidos, tenemos que la JCE gastó, en el 2006, mil 962 millones. Es decir, que para el 2008 cuenta con 512 millones de pesos más que en el año 2006.

Pero hay más, la JCE genera ingresos a través de los actos del estado civil, es decir por la expedición de actas de nacimientos, por los matrimonios, etcétera. ¿Adónde van esos recursos? ¿En que parte se consignan? No me han convencido, no creo que la democracia peligre porque a la JCE no se le asignó la cantidad de dinero que esta deseaba. Hay varias interrogantes importantes ¿Por qué la Cámara Administrativa se niega a dar las informaciones sobre los viáticos de los jueces electorales? ¿Por qué ya no se publican las minutas de las reuniones de la JCE en la página Web como hacían antes? ¿Cuánto gastaron en canastas navideñas? ¿Por qué los miembros de la JCE no usan vehículos de menos consumo de gasolina? Dicen que en el 2008 deben entregar la cédula gratis porque es año electoral, pero el 2006 también lo era y debían entregar la cédula gratis, y gastaron 512 millones de pesos menos que lo que se le ha asignado ahora.

Si estudiamos con detenimiento el desempeño de las JCE anteriores en uso de recursos, llegaremos a una sola conclusión, el dinero asignado, si se usa correctamente, es más que suficiente para organizar un buen proceso electoral. Ojalá las organizaciones de la sociedad civil que trabajan el tema electoral dediquen su tiempo a supervisar el uso de los recursos del erario en la organización electoral.

Ramón Tejada Holguín
Periódico Hoy
Miércoles 19 de diciembre 2007


La imagen muestra una licitación pública realizada por la JCE para adquirir diez todoterrenos ("yipetas"), los cuales deben terner nevera, asientos en piel, ser turbodiesel, doble aire acondicionados, entre otros requisitos y lujos.

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El viernes 4 de enero del 2008 en el Diario Libre Leoncio Comprés informa que la JCE gastó en cinco meses 40 millones 322 mil 312 pesos en dietas, viáticos y gastos de representación. ¿Para eso quiere más dinero la JCE?.

En los mismos cinco meses la JCE gastó en pasajes 5 millones 800 mil pesos y en "alimentos y bebidas" 11 millones 800 mil pesos. ¿Qué comen estos amigos y amigas? Y la vestimenta ni se diga, en prendas de vestir, en cinco meses, gastaron 3 millones 307 mil 251 pesos.

En los mismos cinco meses en un renglón llamado "otros servicios personales" gastaron 151 millones 413 mil 038 pesos. Y ¿para eso quieren más dinero ahora? ¿Qué es esa cosa tan imprecisa llamada "otros servicios personales? Eso como que tá raro compay, me dice mi amigo el campesino de Dajabón.

Ver noticia completa en:

http://diariolibre.com.do/app/article.aspx?id=133512

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Noticia tomada de El Caribe 28 de Diciembre 2007 y uno se pregunta, ¿tanto dinero en tarjeta de crédito para una persona?

Revelan JCE solicitó aumento en tarjeta
RD$150 mil a RD$800 mil para Cámara Administrativa

La Junta Central Electoral (JCE) solicitó, mediante oficio a la Secretaría de Hacienda, un aumento de RD$150 mil a RD$800 mil en el límite de la tarjeta de crédito corporativa de la Cámara Administrativa, para esa institución cubrir sus necesidades.

Según el oficio número 20861, al cual tuvo acceso El Caribe, solicita además al secretario de Hacienda, Vicente Bengoa, su no objeción para que se incremente el límite en dólares de dicha tarjeta de US$4,000.00 a US$25,000,00.

La referida tarjeta de la Cámara Administrativa del tribunal de elecciones está a nombre de su presidente, Roberto Rosario Márquez.



Fragmento de una nota publicada por Diario Libre el 19 de Diciembre del 2007

La JCE gasta RD$23 MM en canastas navideñas

SD. La Cámara Administrativa de la Junta Central Electoral (JCE) ordenó la confección de unas 5,200 canastas navideñas en las que invirtió poco más de RD$23 millones, pese a sus reiteradas denuncias sobre su precaria estrechez económica.

La elaboración de los obsequios fueron adjudicadas sin concurso público a tres empresas diferentes, las cuales no fue posible conocer debido a la negativa del presidente de esa instancia, Roberto Rosario, a ofrecer detalles sobre la millonaria operación. La adquisición fue encomendada a la comisión de compras y ese departamento que contrató a tres empresas, aunque no se supo qué métodos se utilizaron.

Las canastas tienen varias categorías, las de menor valor, para la empleomanía general estimada en más de 4,000; para funcionarios medios; medios de comunicación y las más costosas para los propios jueces de la Junta y altos funcionarios del tribunal. Noticia firmada por Leoncio Comprés

El lado oscuro de los Presupuestos Participativos Municipales**

Ramón Tejada Holguín

Introducción: los PPM como la verdolaga

La ciudad de Porto Alegre, en Brasil, no sabía que estaba a punto de convertirse en un mito, aquel día de 1989 en que por primera vez se reunieron unas 200 personas y dieron inicio a una de las experiencias de desarrollo del poder local de mayor influencia en la actualidad. En aquel momento, la alcaldía de Porto Alegre enfrentaba la gran dificultad de tener que realizar sus funciones con un presupuesto limitado (todavía la centralización de la época de la dictadura militar influía en el Estado brasileño). La decisión que tomó de apelar a la gente, a la comunidad, tuvo que ver con las limitadas posibilidades que tenía de hacer un buen gobierno local. Y los resultados los estamos observando todavía.

La experiencia de los PPM se ha extendido por todo el mundo. Organizaciones de diversos orígenes, de izquierda y derecha, progresistas y conservadoras, multilaterales, nacionales y locales, los han colocado como una “buena práctica municipal”, en ocasiones hasta parecen haberlos convertido en fetiche. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través del INDES, los promovió por toda América Latina. Los movimientos sociales de diversos países los colocaron como parte de sus demandas y en algunas naciones lograron hacerlos realidad. Las ONG que trabajan en el fortalecimiento del poder local incorporaron los presupuestos participativos a sus demandas y a la cartera de consultoría que realizan. Sectores de influencia locales, dentro de los partidos políticos, los asumieron como parte de sus propuestas programáticas y como una forma de enfrentar su centralismo interno.

La ola impactó en la República Dominicana cual violento huracán. La primera experiencia de que se tiene noticia se realizó en Villa González en 1999. Fue promovida por organizaciones civiles presentes en el municipio y lideradas por la Fundación Solidaridad. Se hizo como resultado de un proceso de fortalecimiento del poder local llevado a cabo por dicha fundación en años anteriores. Posteriormente, el Consejo Nacional de Reforma del Estado (CONARE) y la Cooperación Alemana (GTZ) han participado en un proceso de difusión de los presupuesto participativos y lograron promoverlos en más del 80% de los municipios de la nación.

El éxito ha sido notorio. Tanto que ya hay una legislación que obliga a implementarlos: la Ley 170-07, que crea el “Sistema de Presupuesto Participativo Municipal (PPM)”. El objeto del PPM, según dicha ley, es “establecer los mecanismos de participación ciudadana en la discusión, elaboración y seguimiento del presupuesto del municipio, especialmente en lo concerniente al 40% de la transferencia que reciben los municipios del Presupuesto Nacional por la Ley No.163-03, del 6 de octubre de 2003, que deben destinar a los gastos de capital y de inversión, así como de los ingresos propios aplicables a este concepto”.

Los promotores de la ley sostienen que los PPM contribuyen a la gobernabilidad, al proceso de ciudadanización, a la transparencia en el uso de los recursos y a mayores niveles de democratización (1). Este artículo, si bien reconoce la validez de los presupuestos participativos en cualquiera de sus modalidades (2), trata de indagar su lado oscuro, la tentación que existe de hacer un uso clientelar de los mismos, su implementación en pos de la consecución de recursos frescos y la forma en que podrían afectar la gobernabilidad en el ámbito nacional. También trata de alertar sobre la creciente fascinación que existe por esta herramienta, fascinación que puede llegar a hacernos olvidar su posible contribución en la conformación de redes clientelares, incrementando los niveles de opacidad en la administración pública municipal y colaborando con la conformación de ciertos liderazgos caudillistas.

El lado iluminado de la Luna

En primer lugar, creo que es necesario reconocer los potenciales aspectos positivos de los presupuestos participativos.

1. Los y las munícipes pueden participar en la elección de las obras prioritarias del ayuntamiento. Se parte del criterio de que son quienes conocen sus necesidades mejor que nadie, lo que permitiría un uso más eficaz de los recursos públicos. Sobre este punto volveremos más adelante.

2. Podrían permitir el fortalecimiento institucional de las organizaciones de la comunidad que se integran a los PPM.

3. Se logran mayores niveles de transparencia en el uso del 20% del presupuesto total de los ayuntamientos que hacen presupuestos participativos (3).

4. Los síndicos se benefician y obtienen rentabilidad política y mayor apoyo de parte de sus comunidades. Esto podría ser una forma de surgimiento y desarrollo de nuevos liderazgos. O, en el contexto de organizaciones civiles y comunitarias fuertes, ser fuente de la gobernabilidad local y del fortalecimiento del tejido social. O, en el contexto del establecimiento de redes clientelares entre las direcciones comunitarias y sociales del municipio y las autoridades, ser la base para la constitución de caciques locales (4).

El lado oscuro de la Luna

Si sólo observamos el “lado iluminado de los PPM” –y tomando en cuenta que más del 80% de los ayuntamientos del país están elaborando presupuestos participativos y que la Ley 170-07 obligará a todos los ayuntamientos a hacer uso de dicha herramienta–, se podría decir que estamos en la antesala de una revolución silenciosa que transformaría la forma de hacer política en el país.

En efecto, si los PPM logran mejorar la calidad de la participación en los municipios e influyen en la conformación de una ciudadanía más activa y que reclame mayores niveles locales de transparencia, su impacto sería nacional.

Teóricamente se podría decir que los munícipes tenderían a reclamar mayor transparencia y participación también a escala nacional, y tomarían en cuenta, a la hora de votar en el nivel congresual y presidencial, los mismos criterios que toman en cuenta a la hora de votar al nivel municipal. Estaríamos, pues, ante un cambio discreto pero de grandes proporciones. Empero, no todo es color de rosas, los PPM, como la Luna, tienen también su lado oscuro, opaco. Hay riesgos importantes que no deben descuidarse.

Primer riesgo: la fascinación o el fetichismo de la herramienta

La fascinación por la herramienta consiste en poner el acento en perfeccionar la organización y administración de los PPM, convirtiéndolos así en un fin en sí mismo y olvidando que los PPM son un medio, y no la meta.

Como dice el poema de León Felipe: “Voy con las riendas tensas y refrenando el vuelo / porque no es lo que importa llegar solo ni pronto / sino llegar con todos y a tiempo”. En ocasiones quienes promueven los PPM tienden a poner el énfasis en las autoridades, sin tomar en cuenta que para que efectivamente contribuyan con la democratización, la participación de las comunidades, de los y las munícipes, es esencial. No se trata exclusivamente de llenar una formalidad.

Cuando se pone el acento en la herramienta por encima del resultado, perdemos de vista las posibilidades de ajuste de la primera en función de las características propias de cada comunidad, lo que reduce su capacidad para conseguir un mayor nivel de transparencia y eficacia en el uso de los recursos públicos. Su impacto depende del mejoramiento de la relación entre autoridades y munícipes y, si no se toma en cuenta el necesario empoderamiento de la gente, será una herramienta administrativa más, que podrá caer en manos de las redes clientelares.

En ese sentido, el logro de la ley que instituye el sistema de PPM se presenta como un hecho neutro, que puede ser positivo o negativo, dependiendo de la forma en que se den los arreglos institucionales y los niveles de participación de la gente en las comunidades.

Hay preguntas relevantes en este aspecto: ¿Qué es más importante para una comunidad: el uso eficaz de los bienes públicos, el fortalecimiento del poder local, la transparencia o el perfeccionamiento técnico del presupuesto participativo? ¿Existen en todas las comunidades condiciones para que los PPM no sean usados como parte de las redes clientelares? ¿Cómo influyen los presupuestos participativos, no en términos teóricos sino reales, en el empoderamiento ciudadano y el fortalecimiento del tejido social?

El impacto de los PPM en la comunidad y las respuestas a estas preguntas dependerán de las condiciones previas de los municipios, es decir, de las características del tejido social, de la forma en que se articulan las organizaciones comunitarias y civiles con el liderazgo político local y de los niveles de participación de las personas en los espacios públicos.

Segundo riesgo: no tomar en cuenta las condiciones previas

Hay pruebas de que los PPM permiten a síndicos y sindicas conseguir recursos frescos y por encima de lo que les corresponde según la ley. Esto constituye un estímulo para la ejecución de los PPM. Muchos de los ayuntamientos que utilizan el modelo “extensivo” lo hacen porque los PPM se colocan como parte de “las condicionalidades” para préstamos o donaciones. En algunos casos se desarrollaron como una forma de captar las donaciones que diversas organizaciones internacionales hicieron al país luego del huracán Georges.

Pero los y las munícipes no se han adueñado, o, si se quiere decir, empoderado de los presupuestos participativos. Y parece que en la promoción del modelo “extensivo” no se esté trabajando ese aspecto. Se pone un acento excesivo en el papel de las autoridades y se pierde de vista la necesidad de construir las capacidades de las personas (según lo entiende el premio Nobel de Economía de 1998, Amartya Sen).

Dice Maravall (2004) que siempre existirá una tensión entre políticos y ciudadanía; los primeros por encontrar formas que les permitan mantenerse en el poder, la segunda por lograr mayores niveles de control sobre los políticos. Fortalecer las autoridades puede crear experiencias autoritarias, y fortalecer solamente la ciudadanía puede crear niveles de ingobernabilidad.

En este sentido, tomemos en cuenta que la experiencia internacional y nacional sugiere que los PPM sostenibles, y que han logrado éxito fortaleciendo el tejido social, descansan en una simbiosis importante entre la participación de la ciudadanía y la responsabilidad de las autoridades locales. El éxito se relaciona con la existencia previa de cierto nivel organizativo de los y las munícipes. Y esta es la principal “condición previa” para que los PPM ayuden a hacer un uso eficaz de los recursos públicos.

Parecería ser un círculo vicioso o una “trampa 22”: se necesita fortaleza del tejido social para fortalecer el tejido social. Pero no.

De lo que se trata es de entender que es necesario fortalecer el tejido social y apostar por la construcción de ciudadanía en el ámbito municipal para que herramientas como esta promuevan la transparencia y la democracia. Si queremos sostenibilidad y continuidad, hay que crear sinergia entre las comunidades y sus organizaciones y las autoridades.

La realización de PPM técnicamente impecables, pero sin fortalecimiento de las capacidades de los munícipes, puede aumentar la opacidad y el caciquismo. Los y las munícipes y sus organizaciones son la garantía de que no se pierdan de vista las metas y que no se desarrolle el fetichismo de la herramienta. Al final de cuentas, los PPM son una de las herramientas, no la única.

Tercer riesgo: legitimar las autoridades locales en detrimento de la gobernabilidad nacional

Los presupuestos participativos corren el riesgo de convertirse en una manera de transferir a las autoridades nacionales la sana presión que los y las munícipes deben realizar sobre las autoridades locales para que estas cumplan con sus responsabilidades, y se pueden usar como justificante de la inacción y como una manera de seguir confundiendo los roles de las funciones del Estado, o los poderes del Estado.

En la ejecución de algunos PPM he observado que se complace a la gente construyendo determinadas obras que no son responsabilidades del municipio (por ejemplo, una escuela o clínica), y que luego se presiona al Estado central (para que la dote de profesores, de médicos y le dé mantenimiento). Como tales obras no se han realizado a través de un proceso de concertación conjunta (Gobierno central y gobierno municipal) que permita planificar la acción para lograr los mejores beneficios, algunas terminan vacías y sin cumplir con sus funciones, o en manos de instituciones no gubernamentales.

Hay necesidad de un mayor nivel de comunicación y negociación entre las secretarías de Estado y las autoridades municipales. Hay solapamiento de funciones que pueden tener efectos negativos en la percepción de los roles de cada poder del Estado.

Cuarto riesgo: la tentación clientelar

En municipalidades pequeñas y con bajo desarrollo de la ciudadanía se pueden crear circuitos clientelares entre las sindicaturas y los liderazgos comunitarios, haciendo que se reduzca la posibilidad de circulación de las elites y reduciendo los niveles de competencia política sana y necesaria. Es decir, los presupuestos participativos pueden ser capturados por las autoridades que los realizan, perpetuándose estas en los ayuntamientos.

Para lidiar con este problema hay que estimular el desarrollo de las capacidades de las personas, poner más énfasis en la construcción de ciudadanía, tratar de evitar los solapamientos, y buscar mayores niveles de coordinación entre los ayuntamientos y las secretarías como la de Educación, Salud, Medio Ambiente, Obras públicas, e instituciones como INAPA, entre otras.

Si bien más de cien ayuntamientos han entrado en la ola de la elaboración de los PPM, hay diferencias muy grandes en cuanto al verdadero impacto en la transparencia municipal. Y la diferencia está muy relacionada con el tipo de participación de la ciudadanía. Y digo tipo y lo digo bien. No toda participación de la ciudadanía puede ser catalogada como positiva. Hay participación clientelar, o sea, simbiosis entre los liderazgos sociales y políticos locales para mantener el control de las organizaciones.

Clientelismo es “intercambio de apoyo por favor”. O sea, el liderazgo político favorece determinados liderazgos sociales, y estos le retribuyen con apoyo político y contención de la demanda.

Quinto riesgo: la desconexión entre el saber técnico y las demandas de los y las munícipes

La gente tiene determinados conocimientos de qué puede ser beneficioso para la colectividad, pero no necesariamente sabe cómo lograrlo. El especialista puede tener capacidad para saber cómo, pero posiblemente tiene dificultad, si no escucha a las personas, para saber qué es lo que se necesita. Y el político siempre actuará en función de lo que le provee rentabilidad política.

Son tres lógicas que deben articularse para lograr que las acciones que se deriven de los presupuestos participativos tengan efectos positivos en el mediano y largo plazo, y no sean simples acciones coyunturales para lograr rentabilidad política.

¿Conclusiones?

Los PPM constituyen una herramienta importante que puede ser usada para mejorar la calidad de la política dominicana. Pero el entusiasmo no debe obviar los riesgos señalados. Nuestra intención es poner sobre el tapete y en la discusión de los municipalistas la búsqueda de las formas que permitan enfrentar los cinco riesgos señalados. Creo que ese es el principal reto de quienes desean que esta herramienta contribuya al mejoramiento de la democracia dominicana.

Notas

[1] Ver entre otros: De León (2006), Castillo et. Al. (2004), y Matías (2004).

[2] Hernández-Medina (de próxima aparición) observa dos modalidades de aplicación de los presupuestos participativos: al primero lo llama “intensivo” y al segundo “extensivo”. El primero, que corresponde al llevado a cabo en Villa González, es un proceso que va de “abajo hacia arriba”, es decir, desde los munícipes hacia las autoridades, y el segundo corresponde a un modelo que va de “arriba hacia abajo”, es decir, de las autoridades a los munícipes.

[3] La Ley 176-07 sostiene que los ayuntamientos deben dedicar al menos el 40% de los fondos que reciben a gastos de capital e inversión en obras. En las comunidades en donde se hace presupuesto participativo, en general se dedica la mitad de este 40%. Es decir, sólo el 20% del total de los ingresos del Ayuntamiento por concepto de la misma ley es usado en los presupuestos participativos. Generalmente la rendición de cuentas de los ayuntamientos se hace en función de este 20%. En algunos ayuntamientos detectamos importantes niveles de discrecionalidad en el restante 80%.

[4] Como dijo una persona en Pimentel: “Quienes participan de los presupuestos participativos se dan cuentan cómo se usa el dinero, y también si hay o no dinero para invertir y así abandonan la práctica de denunciar al síndico, y decir que son ladrones [sic]”.


** Publicado en la revista Global, Volumen 5. No. 20, Enero/Febrero 2008, Santo Domingo, República Dominicana. Pp 12-19

El texto se basa en un comentario realizado en el marco del Programa de Aprendizaje Mutuo sobre Gestión y Monitoreo Participativo Local. Dicho programa se realizó del 28 de mayo al 1 de junio del 2007, coordinado por la Unidad Nacional de Seguimiento y Asistencia Técnica del Presupuesto Participativo de CONARE y FEDOMU, con la asesoría técnica de la GTZ y el auspicio del Banco Mundial. Se tomaron en cuenta para su reelaboración visitas realizadas a varias municipalidades que han elaborado presupuestos participativos y otras que intentan implementarlos (Santiago, Villa González, Puerto Plata, Azua, Pimentel y Salcedo). Además, se nutre de conversaciones con estudiosos y directivos de organizaciones no gubernamentales, así como de dos encuentros en los que participaron alrededor de veinte síndicos y sindicas en cada uno, encuentros auspiciados por el Programa de Apoyo a la Reforma y Modernización del Estado (PARME). Ambos encuentros se realizaron en abril del 2007, el primero del 11 al 12 en Puerto Plata y el segundo del 18 al 19 en Boca Chica. En ambos presenté una ponencia titulada: “Participación social a nivel municipal: clientelismo y construcción de ciudadanía”.

Bibliografía

CASTILLO, Juan, Miguel Ángel CID, Leandro MARTÍNEZ, Alice AURADOU y Florence KOHNEN. 2004. El presupuesto municipal participativo: guía metodológica. La experiencia de Villa González. Fundación Solidaridad, Santo Domingo.

CONARE. 2005a. Presupuesto participativo para el desarrollo del municipio. Consejo Nacional de Reforma del Estado, Santo Domingo.

— 2005b. Unidad Nacional de Seguimiento y de Asistencia Técnica del Presupuesto Participativo: descripción, funciones, plan de actividades y presupuesto. CONARE, FEDOMU, PARME, GTZ. Santo Domingo.

DE LEÓN, Enrique. 2006. Construyendo ciudadanía en el desarrollo local y en la reducción de la pobreza: experiencias de presupuesto participativo. Federación Dominicana de Municipios (FEDOMU) / Programa de Descentralización y Desarrollo Local GTZ / Coalición por la Democracia Participativa, Transparencia Municipal y Buen Gobierno Local. Santo Domingo.

Fundación Solidaridad. 2005. “Política municipal para la equidad de género en Villa González” (formulada por Alice Auradou, cooperante de PROGRESSIO en la Fundación Solidaridad, sobre la base de un documento de consultoría elaborado por María Luisa de la Torre Vicente), Ayuntamiento de Villa González y Fundación Solidaridad, Santiago de los Caballeros, República Dominicana.

— 2004b. “Agenda básica de desarrollo del municipio de Villa González: hacia el plan estratégico 2010”. Fundación Solidaridad, Santiago de los Caballeros, República Dominicana.

— 2006. Plan estratégico de desarrollo del municipio de Villa González. Fundación Solidaridad, Santiago de los Caballeros, República Dominicana.

HERNÁNDEZ-MEDINA, Esther (de próxima aparición). “Globalizing Participation: ‘Exporting’ the Participatory Budgeting Model from Brazil to the Dominican Republic”. Berkeley Journal of Sociology, Volumen 51.

MATÍAS, Domingo. 2004. Presupuesto participativo y democratización. PARME, Santo Domingo.

MARAVALL, José María (2003) El control de los políticos. Madrid, Editorial Taurus, 2003.

MARTÍNEZ, Radamés (recopilador). 2002. Aprendiendo de las experiencias de gestión local. Consorcio”. Por la municipalidad, PID / PUCMM / USAID. Santo Domingo.
PÉREZ, César. 2003. Descentralización municipio y gestión urbana. Impresora Publiguías, Santo Domingo.

PNUD, 2007. Informe del desarrollo humano de la República Dominicana, 2007. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Santo Domingo, República Dominicana (en prensa).

TEJADA HOLGUÍN, Ramón. 2002. “Participación ciudadana y descentralización en América Latina: avances, problemas, desafíos y prácticas ejemplares”. INDES/BID Intec. Santo Domingo.

La Dominicanidad en los tiempos de la Globalización

Introducción: ¿Qué es la identidad nacional?

La identidad cultural o identidad nacional, es lo que individualiza a las naciones, que las diferencias en función de actitudes, comportamientos y percepciones de la ciudadanía. Es “un eso” que les da un modo de ser particular, a sus hombres y mujeres. La identidad nacional viene a ser una proyección cualificada de las identidades individuales. Es como quien dice un elemento de legitimidad simbólica de la nación o lo que entenderemos como nación en tanto que nos sentimos parte de una comunidad. La relación identidad individual e identidad nacional es biunívoca y compleja.

La identidad nacional tiene un componente cognitivo relacionado con las representaciones sociales, junto con otro componente afectivo y actitudinal que supone un sentimiento de pertenencia a los distintos grupos. ¿Qué es la Identidad Nacional Dominicana actualmente? O sea, ¿qué es “la dominicanidad” en una época caracterizada por cambios vertiginosos, globales, en los que las fronteras se diluyen, pero no unen a las naciones, sino que estas tienden a separarse.

Pero, el asunto es complejo. La juventud es el espejo del futuro de la identidad nacional. La globalización ha impactado en las mentalidades y los patrones de conducta de tal manera que podría decirse que la juventud tiene una identidad más como joven que como miembro de una nación. Personas nacidas en Brasil, Argentina, China, Australia o República Dominicana vibran al compás de música similar, se visten con ropas parecidas y se hacen “fans” de la misma actriz, del mismo actor, del grupo musical de turno. Para algunos jóvenes españoles, la música de Juan Luis Guerra es tan cotidiana como para algunos dominicanos.

Música, cine, libros... en fin, gran parte de los productos culturales, se convierten fenómenos mundiales, transnacionales. Ni qué hablar de las migraciones, ese movimiento acelerado de personas entre las fronteras.

Definitivamente, la “identidad dominicana”, ni ninguna otra, permanece estática. Nada puede. Tres tipos de cambios intervienen en este fluir constante de la identidad: los institucionales, los económicos y los cambios en lo cultural.


Instituciones en movimiento perpetuo

Una institución es un conjunto de reglas, las cuales pueden estar o no escritas, ser leyes o no. Decir que hay cambios institucionales significa decir que las reglas del juego se mueven, que la forma de relacionarse las personas es distinta hoy que ayer.

Hoy tenemos un régimen político denominado democracia, en el que se supone que la ciudadanía, es decir, las personas juegan un papel de primer orden y han ganado espacios de participación que no existían antes.

La familia ha cambiado. El rol que jugaba la mujer ya no es el mismo en el seno de las familias. El papel del hombre como padre proveedor es cosa del pasado. El poder en el seno de las familias no se manifiesta como antes. Los jóvenes de ambos sexo cada vez tienen mayores posibilidades de libre elección.

A propósito de la forma en que se ha reconstituido el poder en el seno de las familias, hay que tener cuidado cuando se habla de rescate cultural: un gran componente de la identidad tradicional dominicana, sobre todo en la zona rural, es el machismo y la sumisión de la mujer. ¿Es ese un valor a rescatar o un elemento a combatir?

Un cambio importante es lo ocurrido en el sistema electoral, en el cual ahora todo el mundo tiene el derecho y el deber de elegir a sus gobernantes. Pero, este hecho es relativamente reciente, el voto femenino se logra en 1942.

Me imagino que se están preguntando: ¿Qué tienen que ver los cambios en los procesos electorales con la identidad nacional? El hecho de que cada vez más personas sientan que tienen derecho y que forman parte de una comunidad llamada dominicana, influye en el sentido de aceptación de la comunidad y por lo tanto en el sentirse “dominicano”. La exclusión política, por el contrario, hace que la gente se sienta más decepcionada de su comunidad, lo que debilidad la identidad nacional. Es decir, la vida en democracia y los cambios en la familia significan, al mismo tiempo, un proceso de redefinición de las identidades individuales y de la dominicanidad.


Identidad y cambios económicos

El mundo es cada vez más pequeño en términos económicos. Lo que hoy es la Unión Europea, que cada vez más está construyendo un ciudadano europeo, con una identidad europea, además de la identidad propia como nación, fue inicialmente un tratado de libre comercio y ya marcha, aunque en Zigzag, hacia una especie de gran nación en donde la mercancía y la gente circulan libremente. Incluso ya tienen una sola moneda, debate una constitución, y tiene representantes propios en otras naciones.

En el ámbito mundial se derrumban fronteras comerciales, aunque las fronteras para los migrantes no se derrumban igual. Algunas de las gestas independentistas de América Latina tenían como objetivo el control del comercio de parte de las comunidades criollas. Hoy el control de las naciones sobre su propio comercio es limitado. Piense en la importancia de la Organización Mundial del Comercio como ente regulador de las relaciones comerciales entre los países. Piense en un TLCRD o DR-CAFTA, que además de ser un tratado económico, incluye reglamentación sobre transparencia administrativa y otros aspectos institucionales.

Miremos la ropa que usamos: una camisa hecha aquí o en Singapur por una compañía con capital estadounidense o francés o italiano, con tela hecha en Taiwán o China o Corea, y la usan igual los jóvenes de ambos sexos de clase media estadounidense, españoles, dominicanos o argentinos. Evidentemente que este nivel de intercomunicación reta a la idea de Identidad Nacional.

Nada puede ejemplificar mejor el nivel de interdependencia económica de las naciones que la crisis del petróleo y la demanda para enfrentarla.

El cambio en lo cultural

Responda estas preguntas: ¿Cuáles son sus cantantes o grupos musicales favoritos? ¿Cuál película reciente es la que más le ha gustado? Los y las jóvenes disfrutan un tipo de música más universal, probablemente el rock, la fusión. Ya el merengue no es lo que era, ahora tiene influencia del Hip Hop, de la música urbana estadounidense.

El rock moviliza las identidades juveniles. No sólo estadounidense. En el Cono Sur León Gieco y otros fusionaron el rock con el folclor local e hicieron una música de calidad. Fito Páez usa el rock para hablar de sus amores y fracasos en el mejor estilo de un tango gardeliano, e inclusive para protestar ante determinados abusos. En el país lo ha hecho Luis Días, y grupos como Toque Profundo han mezclado la bachata con el rock. Juan Luis Guerra fusionó Jazz y merengue típico en Soplando, Bachata, pop y son en “Bachata Rosa” y su música con profundas raíces dominicanas se ve como universal. ¿No es esa simbiosis un reto para la idea de Identidad Nacional?

Los medios de comunicación logran un mayor nivel de unidad entre las personas: Internet, televisión por cable, parábola. Los productos culturales no se miden, exclusivamente, por la forma en que rescatan los valores nacionales o por la manera en que nos desean encerrar en nosotros mismos, sino lo contrario. El escritor o merenguero ya no escribe o toca para el mercado local, piensa en un espectro cultural cada vez más amplío.

¿Tenemos los dominicanos que escuchar a Guandulito, el General Larguito, el Cieguito de Nagua o la Vieja Fefa por siempre? ¿Se puede comparar a Tulile con los Beatles o Sting, al Jefrey con U2? ¿A Juan Luis Guerra con los Backstreet Boys, Britneys Spears o Cristina Aguilera?


Entrando en materia: el concepto de Identidad

La globalización y mundialización promueven el contacto con los productos culturales de calidad que difunden tanto valores “positivos” de otras naciones como negativos. Ningún país puede encerrarse en sí mismo, el nivel de interdependencia es algo tangible, una realidad.

Hoy la Identidad absoluta es imposible, y creo tampoco es deseable. Nosotros carecemos de una serie de productos y de capacidades para producirlo. Un automóvil nos costaría más caro producirlo que comprarlo hecho en otra nación. El hecho de comprar vehículos en otra nación ya nos relaciona política y culturalmente. Definitivamente hemos llegado a un punto en que lo que gobierna el mundo es la interdependencia: económica, política, social.

Las personas que aspiran a un puesto electivo en New York buscan el favor de los dominicanos y dominicanas, vistiéndose como ellos, y tratando de hablar en su propio lenguaje.

¿Es la Identidad imposible o es un concepto arcaico?

No. Al contrario, hoy es más necesaria. Pero, hoy como nunca está directamente ligada a la democracia y no hay que defenderla a tiros como pretenden algunos. En efecto, hoy la identidad remite a la capacidad que tiene una nación de crear un ambiente que permita que sus ciudadanos y ciudadanas puedan desarrollar sus potencialidades al máximo, de manera que desarrollen ese sentido de pertenencia a una comunidad. Pero, la nación no flota en el aire, la construimos todos y todas. Por lo tanto, hoy la Identidad es más que nada un compromiso y un deber de cada ciudadano y ciudadana en particular. ¿En qué sentido?

¿Quiénes negocian en nombre de los pueblos en el marco de la globalización? Las autoridades elegidas por la ciudadanía. Y es en el marco de la globalización que en la actualidad se está comprometiendo la Identidad de las naciones. Es en la forma que se negocia el intercambio comercial, el uso de los espacios aéreos, el intercambio cultural, etc. Si aceptamos que la democracia es el régimen que permite que la ciudadanía influya en sus gobernantes, luego es la democracia el espacio para lograr la Identidad y es la ciudadanía, ustedes y nosotros, la protagonista de esta película.


Hablar de identidad es impensable, sin hablar de ciudadanía

Por lo tanto, hablar de identidad es preguntarse: ¿Cómo se desarrolla la democracia en nuestra nación? ¿Es la visión de la identidad nacional como algo estático, como si todavía viviéramos en los tiempos de la Independencia, una traba para la construcción de la democracia dominicana?

Es aquí que la puerca retuerce el rabo, ya que muchos de los obstáculos de la democracia están relacionados con la tradicional cultura política dominicana.

¿Acaso no bloquea la construcción de la democracia, y por lo tanto de una nación independiente, esa tendencia del dominicano de hacer depender el respeto a las personas a su condición socioeconómica, de no tratar a todos y todas por igual sin importar su capacidad monetaria?

El machismo y relegar a la mujer al ámbito del hogar es parte consustancial de la tradición dominicana. Pero, este impide que más de la mitad de la población pueda desarrollarse y ofertar sus energías a la nación, y constituir su identidad individual parte consustancial de la identidad colectiva.

El caudillismo, esa tendencia de la gente a seguir a un líder por su personalidad, porque es “bueno” y quiere “ayudar” a la gente, y no porque sus ideas sean realmente favorables al desarrollo del país, ha estado presente en toda nuestra historia. ¿Debemos asumirlo como constitutivo de la identidad dominicana? Caudillismo es una de las caras del clientelismo.

La tendencia a no creer en uno mismo y dejar que otro tome las decisiones, porque se cree que ese otro sabe más, porque ha estudiado, tiene dinero o habla bonito. Un fenómeno que se ha llamado exteriorismo, ha estado presente en nuestra cultura.

La identidad colectiva, no es sumatoria de las identidades individuales, pero ciudadanos y ciudadanas que no confían en las propias fuerzas, no podrán formar parte con igual titulo y derecho de la identidad nacional: mientras más independientes somos como personas, mejor será el aporte que podremos hacer a la Identidad Nacional como colectivo.

La brujería, la creencia en fuerzas sobrenaturales o supraindividuales más poderosas que guían nuestros destinos, ha formado parte de la dominicanidad. Leer la taza y la baraja persiguiendo un golpe de suerte es cosa cotidiana en República Dominicana y en Nueva York. ¿Es éste el tipo de valores que debemos rescatar cuando hablamos de identidad nacional?

Sé que me he metido por terreno escabroso, por un espacio dónde no hay mucha reflexión de parte de nuestros intelectuales. Hay quienes reivindican de manera acrítica y decimonónica el concepto de identidad nacional y quieren defenderla a capa y espada, asumiendo los valores de su sector social como si fueran los valores de toda la sociedad. Hay nostálgicos que quisieran vivir en la inmovilidad.

Pero, los conceptos de Nación e Identidad ya no son los mismos. Los cambios mundiales los redefinen. Si identidad es sentirse parte de una nación, si una nación es una gran comunidad y mucha gente siente que la nación les falla, ¿de que identidad estamos hablando?

No tengo respuestas, sino preguntas, muchas preguntas, y ojalá ustedes comiencen a pensar en ellas, y a tratar de buscar respuestas, para en alguna esquina de la globalización encontrarnos con la dominicanidad, ese diamante en bruto.

Ramón Tejada Holguín

Un día o dos son insuficientes; pero uno es el necesario


Hay mujeres indefensas para las cuales su hogar es el lugar más peligroso del mundo, insoportable prisión. Hay más de una mujer a quienes la persona que dice ser su pareja, su compañero le ha destruido la dignidad y la autoestima, y dice quererla, y se llama a sí mismo padre del fruto de su vientre. Hay mujeres abusadas y golpeadas por maridos o novios o familiares masculinos que esconden su atroz secreto de miedo y lodo con un manto de justificaciones inaceptables.

Hay familias que ven incólumes como se consumen sus parientes femeninas sin mover un dedo, hay quienes rehúyen su verdadera responsabilidad diciendo “ella se lo ha buscado”. Hay un día de la mujer y otro de la no violencia contra la mujer. ¿Qué se puede hacer durante un día o dos para evitar que los restantes 364 o 363 las mujeres sean abusadas física y psicológicamente, para que no se les siga inculcando en el alma la idea de que son culpables de los abusos y vejaciones a que las someten?

Las estadísticas son pasmosas, terribles. Hay quienes las ven con alarma o las discuten con criterios científicos. No deseo hablar de estadísticas ahora, quiero hablar de sentimientos, de seres humanos de carne y hueso. Sí, en ocasiones nos olvidamos que detrás de las cifras de abusos hay un gran drama humano, hay una mujer, que puede ser alguien que conoces, y que siente que vive en un callejón sin salida. Personas a quienes les han atrofiado la forma de amar y de percibir lo que les rodea. Pensemos en la mujer que debe besar a su verdugo y lo besa con cariño a veces sincero. Imaginemos a la mujer para la cual dar una caricia a su cónyuge puede desatar la ira que la llevará al hospital, pero negar la caricia puede provocar lo mismo. Y cuando la interroguen tendrá que decir que se golpeo en la cocina u otro lugar de la casa.

Y qué puedes decir de la mujer que debe prepararle la cena a quien la denigra y debe hacerlo sonriente y "feliz". ¿Te puedes poner en el lugar de quien tiene la obligación de hacer el amor con quien la degrada, deshonra, ultraja, mancilla, veja, insulta?

Y qué puedes saber del silencio cómplice. De la familia que no entiende cómo un hombre tan serio, tan cumplidor con sus hijos, tan tranquilo, que no le habla alto a nadie, puede cometer hechos tan abominables, por lo que busca la culpa en la mujer maltratada. ¿Puedes meterte en el cerebro de esa mujer un momento? ¿Eres capaz de entender el desamparo de esa mujer?

Y ese otro silencio, el que ella debe mantener, ese arcano que es incapaz de revelar porque siente que será culpada por lo demás, o porque hay que mantener las apariencias, o porque cree, vana esperanza, que las cosas cambiarán de alguna manera, o porque él mantiene la casa, o porque cree que si habla los demás dirán que ella es culpable de su propia desgracia.

Y para no volverse loca se convence de que ama a su verdugo. Si sufrir es terrible, más aterrador es expulsar el sufrimiento a lo más profundo del alma. Vivir en una angustia perpetua y sola. Imagine usted que es una mujer que ve al hombre que la abusa cada día más radiante y respetado, mientras que el espíritu de usted se corroe por la ambigüedad de los sentimientos que la confunden, que la obnubilan y la consumen lentamente. Imagine, le pido, que un día le dice a alguien que su esposo la maltrata y ese alguien le responde incrédulo: “¿qué haces para volver loco a ese pobre hombre tan bueno?”. Imagine lo que es no saber a quién recurrir, que es casi lo mismo que vivir con pocas esperanzas.

No, no, no trates de justificar la indiferencia que nos hace cómplices a todos y todas. Nada justifica que se humille y torture física o psicológicamente a un ser humano, y sin embargo la violencia contra la mujer es más cotidiana de lo que parece, es más tolerada de lo que podemos imaginar. Nada lo justifica, y esos expedientes de que es malcriada, o puta, o que le gusta demasiado mostrar su contorneado cuerpo y según usted eso no debe enseñare, no son más que la coartada para seguir con la conciencia tranquila. Ella es dueña de su cuerpo y, además, insisto, nada justifica la tortura de un ser humano, nada.

Es terrible saber que tanta gente sabe y no se asombra. Perder la capacidad de asombro endurece el alma y termina ayudando a aceptar lo inaceptable. No sigas incólume ante tantas mujeres maltratadas.

Un día o dos días son insuficientes para combatir el silencio que envuelve la violencia doméstica. Pero un día puede ser la diferencia entre la vida y la muerte de una mujer: el día que ella hable y las autoridades escuchen y las familias la apoyen. Como ves, un día o dos son insuficientes, pero al mismo tiempo un solo día es el necesario.

Ramón Tejada Holguín


El otro sí existe

Nuestra democracia padece de numerosas enfermedades. Algunas resultan muy obvias, tal como la exclusión social, económica y política que existe en nuestra nación. Otras no resultan tan obvias, como lo es el problema de la construcción de la identidad personal del dominicano a través de un “yo egoísta” que niega en los hechos la existencia de “un otro” (u “otra”) que tiene igual título y derecho que uno mismo.

En el mundo cotidiano cada persona reproduce las virtudes o los pecados sociales, con lo que ayudamos a fortalecer o debilitar lo que nos da sentido como nación, lo que nos permite sentirnos parte de la comunidad, eso que llaman tejido social. En las democracias la percepción del ciudadano de sí mismo y del otro cuenta. En el caso dominicano afirmo que hay obstáculos culturales y de identidad que impiden la democratización. El acento en el yo egoísta de parte de la ciudadanía es el principal bloqueo cultural e identitario.

Hay quienes piensan en la democracia en función de su beneficio personal, como si fueran los únicos habitantes del universo social, como si lo que le rodea hubiere sido colocado ahí para servirle en exclusividad. Pero, la democracia es necesaria y posible porque además del yo, existe el otro y cada yo es el otro de algún yo distinto. La democracia toma en cuenta el yo egoísta a la hora de reglamentar los derechos de las personas y toma en cuenta la existencia del otro a la hora de establecer los deberes. En nuestra nación hay quienes quieren concentrarse exclusivamente en el mundo de sus “derechos” desde una perspectiva mezquina.

Quizás con un ejemplo podamos explicarnos mejor. Un día pregunté a alguien el porqué no daba paso a un vehículo que salía de un estacionamiento. Dijo que lo hacía porque a él no me dan paso. La salida de un estacionamiento se convierte en un acto salvaje sin reglas. Salir de un estacionamiento a vías de mucho transito se convierte en un acto de mucha tensión. Nadie da paso a quien sale, quien sale sabe que no le darán paso, por eso ejerce violencia para salir. El simple circular por nuestras calles nos revela el déficit en el respeto a las reglas democráticas.

¿Qué tipo de sociedad puede construirse en base a un comportamiento según el cual la gente no permite pasar al otro porque el otro no le permite pasar? Alguien debe dar el primer paso y dejar pasar. La mayoría de los tapones que se arman están relacionados a las actitudes egoístas de conductores y conductoras que creen que son las únicas que tienen prisa por llegar a algún lugar. Gente que presupone que el otro conductor hará una trampa, por lo cual ellos la hacen primero. Hay una cultura que sustenta esta conducta. La cual se basa en la desconfianza en el otro. Una cultura que influye en las otras acciones del mundo social, no sólo las cotidianas. Una cultura que no coloca el acento necesario en el respeto a las reglas y el cumplir con los deberes. Una cultura en la cual el yo egoísta se reproduce como la verdolaga, como si la gente actuará según la siguiente idea: “estoy seguro que la otra persona no respeta las reglas y tiene más beneficios que yo, tampoco respetaré las reglas y tendré más beneficios”. Como si el beneficio es un juego de suma cero: más beneficio para otro, es igual a menos beneficios para mí. Esta idea hace de nuestra vida cotidiana una selva. ¿Se ha detenido a pensar qué tipo de régimen político pueden crear quienes así piensan? Ay, ¿no nos hemos dado cuenta que cada uno de nosotros somos “el otro” o “la otra” de alguien? La democracia y la vida en convivencia basada en la cooperación deben partir del reconocimiento de que ese otro existe, que tiene derechos igual que nosotros y también quiere beneficiarse y que el beneficio mutuo es posible. No podemos desarrollar las virtudes sociales sino se estimula el sentido de la cooperación y la solidaridad. Del yo egoísta hay que pasar al nosotros colectivo. Y eso es lo que ha faltado en la cosmovisión de gran parte de la ciudadanía dominicana.

En el hogar, los condominios, el barrio y la ciudad, el yo egoísta no se siente parte de nada, sólo de sí mismo. El yo egoísta no construye puentes y edifica el muro de la desconfianza. El otro tenderá, pues, a desconfiar del yo egoísta y a su vez se convertirá en otro yo egoísta. Así se desarrolla una espiral que engendra mayor nivel de desconfianza y generaliza el yo egoísta que no coopera, que cree que el otro sólo existe para ser victima o verdugo, nunca un igual.

El otro es visto como el que debe ser engañado o el que me engañará. ¿Cómo construir un círculo virtuoso con esa visión y ese comportamiento? Cuando escuchamos hablar del yo egoísta muchos pensamos en tal o cual vecino o vecina, o en tal o cual compañero y compañera de trabajo, o en tal o cual político. Y sí, quizás sí, esa persona en quien pensamos es un yo egoísta. Pero, ¿se ha detenido usted a pensar, amiga lectora, amigo lector, cuántas de sus acciones y visiones son parte de ese yo egoísta que cree que es el ombligo del mundo y que todo lo que le rodea se ha hecho para su deleite?

La construcción de un mundo mejor, puede empezar en nuestro interior. Iniciemos con acciones sencillas y posibles, respetemos las leyes de transito, sin importar lo que el otro haga, seamos corteses sin importar la grosería ajena, abandonemos el circuito reactivo y estimulemos la virtudes sociales.

Mis Lágrimas Negras

Hace alrededor de 70 años Miguel Matamoros exhibió al mundo sus lágrimas negras:

“Y lloro sin que tú sepas
que el llanto mío
tiene lágrimas negras
tiene lágrimas negras
como mi vida”.

Hoy exhibo las mías.

Las muestro por muchas razones y no son “las mil razones” de Juan Luis Guerra.

No las exhibo para que la Ruth me perdone por algo que pude o no haber hecho.

Enseño mis lágrimas negras pensando en Fermín Holguín Bonó, mi abuelo materno, negro de pura cepa y cuyo color de piel yo envidiaba cuando era niño.

Conocí la poesía de sus labios.

Recitaba como nadie. Era yo incapaz de descifrar bien el alfabeto y él ya me enseñaba a recitar uno de sus poemas jocosos y vivía, yo, orondo declamándolo a diestra y siniestra.

Sembró en mí este gusanillo del interés por la política y los estudios sociales. Sólo un paso separa la sensibilidad poética de la sensibilidad política.

Pero, en realidad no es él quien motiva la exposición de mis lágrimas negras.

Hablé de mi abuelo materno para que quede claro que él es quien tiñe de negro mis lágrimas. Me siento orgulloso de este abuelo mío.

Sin embargo, no lloro por él, sólo lo recuerdo, fue un febrero la última vez que lo vi lleno de vida a pesar de que le habían amputado una pierna. Pienso en él y cómo me habría gustado conocerlo mejor, visitarlo más en su Río San Juan.

Hago ostensible este lamento mío por un país que se resiste a la democracia y la modernización, por nuestra nación, la mía, la del abuelo y la suya. Ése es el motivo de mis lágrimas negras.

En realidad creo que debería ser la patria quien llore lágrimas negras. Yo intenté no llorar y tomar algunas cosas a chiste.

Por ejemplo, cuando me entero de sentencias que mejor deberían ser llamadas “crónica del desmoronamiento de una estructura jurídica o de cómo empezar aceptando la prevaricación y la corrupción como algo accesorio y finalizar aceptando que las leyes humanas, y las sociales y la justicia se basen en la ley de la selva o de la selección natural en la cual sólo el más corrupto o el que tenga menos escrúpulos sobrevive”. ¿No es para llorar lágrimas negras este hecho?

No es para llorar lágrimas negras ver tanto politicos acusados de corrupción durante el gobierno de Hipólito ser premiados con cargos de secretarios de estado sin cartera (las minusculas son a propósito), ¿será que no le ponen carteras porque se piensa que las llenarán? Ay, pero esos mismos tenían cargos en el gobierno de Balaguer.

Esas cosas contradicen lo que me decía mi abuelo sobre el respeto a las leyes, la justicia y todas esas cuestiones que ahora parecen ser accesorias. Puros accesorios de lujo. Mi abuelo fue un Juez de Paz íntegro y muy querido. Su muerte provocó tres días de duelo en un pueblo conocido por el jolgorio y las fiestas, como es Río San Juan.

Dentro de unos años quisiera ver visto como un anciano que aconseja sabiamente a sus nietos, ¿pero quién me va a hacer caso? Los ejemplos como mi abuelo son cada vez más escasos, casi nulos. Nadie prestará atención en el futuro a lo que diremos ciertos viejitos cascarrabias que hablaremos de la ética, la moral y la buena ciudadanía.

Bueno, eso ocurrirá si no hacemos un alto y al lodazal que cada vez más arropa la competencia política no le decimos un ¡basta ya! enérgico, real y comprometido.

Al tejido social no le caben más agujeros. Este politiCastro que lanza dinero desde helicópteros que se premia con candidaturas nacionales, estos nombramientos de oportunistas que sin empacho cambian de color partidario como quien cambia el pantaloncillo sucio, estos políticos que reciben orondos a la gente en lujosas salas de mansiones que deberían ser cuerpos del delito, estos mentirosos políticos que enlodan micrófonos radiales para destilar su bilis inservible, estos buitres que acusan a las palomas de no volar a su lado, estas y otras muchas cosas más son el mensaje nefasto que se envía a la juventud, a esos que algún día nos sustituirán. ¿Qué sociedad crearán unos jóvenes educados en esos "valores"?

Y esos mensajes dicen “que más vale el dinero que la justicia”, “que la capacidad de chantaje político está por encima de la sociedad y de las leyes”, “que la estulticia puede seguir teniendo poder fuera de la presidencia” que carecemos de un liderazgo basado en un proyecto de nación que tome en cuenta la necesidad de una ética de mínimos (en el sentido de Cortina).

Con mensajes como esos cualquier abuelo honesto será visto por sus nietos y nietas como un gran pendejo.

Fermín Holguín Bonó, no me dejo fortuna material, me lego un ejemplo y el amor por las palabras pronunciadas y escritas de manera responsable y honesta.

Estas acciones del liderazgo político y social que reseñamos favorecen un cambio en la escala de valores de la sociedad, un cambio negativo, hacia cierta barbarie selvática y nos retornan a una vida basada en el individualismo egoísta.

Me hace falta mi abuelo, quisiera decirle muchas cosas que no le dije en vida. Pero temo que, viendo la nación como va y tomando en cuenta el color de su piel, si estuviera vivo quizás me lo habrían mandado para Haití o agredido vilmente o quemado su casa. ¿Cómo no llorar lágrimas negras? ¿Cómo no mostrar en público mi llanto?

Ramón Tejada Holguín

La version del representante de la CTI y el Foro Ciudadano sobre la situación de la Comisión Nacional de Ética y Combate a la Corrupción

Introducción

Muy queridos amigos y muy queridas amigas, como saben soy miembro del Consejo Rector y de la Unidad Técnica de la Comisión Nacional de Ética y Combate a la corrupción, por lo que deseo que conozcan mi visión del conflicto que se ha presentado con Pedro Durán Bello, ex-director ejecutivo de la Comisión Nacional de ética y Combate a la corrupción. Lo que ha ocurrido es un desliz cometido por un empleado que no ha aceptado la sanción en la debida proporción del desliz.

Mi versión

El punto no es quien escaneó la carta para solicitar visa, el punto es que fue escaneada y se escaneó en la dirección de la unidad técnica. En ese sentido la responsabilidad del más alto gerente de la unidad, beneficiario de la visa conseguida a través de la carta, por acción u omisión está comprometida. Obviamente, el escaneo tiene las características de un error, no es una acción delictuosa en el sentido de que no hubo un perjuicio real, y además de todas maneras esa carta se le iba a entregar al director ejecutivo. Lo grave es que ocurre en el seno de la Comisión Nacional de Ética y que provocó la perdida de confianza entre el brazo ejecutor de la Comisión y su presidente.

Lo Lamentable

Lamento mucho que un conflicto intrascendente y que pudo solucionarse de manera amigable saliera a luz pública y desatara los demonios de las mentiras, medias verdades y justificaciones que embarran las trayectorias de personas muy bien conocidas por su tenaz comportamiento basado en principios morales muy bien definidos. Pero, lo que más lamento es que un empleado de la Comisión, que nunca participó en el diseño de las estrategia, que tenía una actitud más bien pasiva y sumisa, de repente desee presentar como un ente crítico de la CNECC, incluso utilizando argumentos que algunos de los miembros (entre los que me encuentro) planteábamos a lo interno. Por eso, queridos y queridas amigos y amigas, deseo explicarle los hechos, tal como los conozco. Es lamentable que con situaciones tan delicadas que se presentan en el país la Comisión deba prestarle atención a este asunto, a esta nimia cuestión, que a todas luces tiene el carácter de chisme y ha sido provocado por un empleado que ha deseado sacar capital público de una falta que ha cometido.

Narración de los hechos tal cual los viví

1.
Hace un mes Bidó Medina me informó que tenía pruebas de que el director ejecutivo de la Unidad Técnica de la CNECC había escaneado su firma, la había colocado en una carta al Canciller de la República para conseguir una visa que le permitiera viajar a Viena. La visa a Viena, se tramita vía la embajada de España, como visa para toda Europa. La carta original tenía fecha del 2006, parece que, por error, se dejó esa fecha. Y es así como Bidó de da cuenta.

El hecho me sorprendió porque Pedro Durán, director ejecutivo no tenía necesidad de escasear la carta. Como miembro del Consejo Rector yo había sido de las personas que propuso que Pedro fuera a Viena a representar a la CNECC, debido a que la invitación había llegado con poco tiempo como para permitir que algún miembro de la unidad técnica o del consejo rector se pusiera al día con lo que allí se debatía. Digo esto porque en conversaciones con Octavio Lister, había yo expresado que el director ejecutivo estaba viajando demasiado y que me parecía que estaba descuidando cuestiones administrativas y de gestión importantes. Es decir, Bidó estaba consciente del poco tiempo que había para preparar el viaje, por lo tanto era claro que no iba a poner obstáculos para firmar la carta de Pedro solicitando la visa. Bidó estaba disponible en Palacio, no había pues razón que justificara el escaneo de su firma.

En este punto quizás es bueno aclarar que los miembros del Consejo Rector y de la Unidad Técnica no reciben salario, y ni siquiera cobran algún tipo de viáticos por las reuniones en que participamos, por el contrario es una acción totalmente gratuita. Precisamente la función del director ejecutivo, que si es empleado y recibe un buen salario es coordinar el equipo que ejecuta las políticas que se deciden en el seno del Consejo Rector y de la Unidad Técnica.

El asunto revestía una gravedad por los medios usados (escaneo de una firma) aunque el objetivo conseguido (la visa a Europa) no podía ser visto como un acto corrupto de grandes proporciones. El hecho se colocó en su justa medida: un terrible error de este funcionario, que por la posición que ostenta (director ejecutivo de la CNECC) no debía dejarse pasar por alto. Si escaneo la firma él mismo o lo hizo alguien de su entorno es irrelevante, él es el jefe del equipo técnico y como gerente debió estar al tanto de la situación.

En ese sentido la decisión fue pedirle la renuncia. Bidó estaba muy indignado y no quería hablar con él. El día 4 de septiembre en un evento en la UASD Pedro Duran me dijo que iba a renunciar. Me sentí en cierta forma aliviado, y me alegré de que las cosas pasaran de esa manera, ya que a nadie convenía que la situación se hiciera publica. Me fui tranquilo de vacaciones.

2.
Regresé el 28 de septiembre al país. Fui a la marcha contra la corrupción, y allí me dice Luis Soto de la USAID que Pedro Duran iba a renunciar a la CNECC. Me sorprendió porque yo juraba que Pedro ya había a renunciado. Como estaba recién llegado todavía no tenía información de lo ocurrido en la CNECC. Investigué, y en efecto, Pedro no había hecho su renuncia.

3.
El Miércoles en la Mañana Melton Pineda en un programa llamado el Gobierno de la Mañana dice que hay crisis en la CNECC, no sé los términos que usó, porque no lo escuché, no escucho dicho programa, sólo sé que Bidó, indignado por lo dicho en el programa, hizo una rueda de prensa e informó su visión de los hechos: sostuvo que Duran había escaneado su firma, que se le pedía la renuncia, y que este no había renunciado. A su vez Duran rispotó que el había renunciado hacia dos meses, y da una explicación muy ambigua del hecho del escaneo de la carta. Hago constar que como miembro de la CNECC puedo decir que no se ha recibido ninguna renuncia de Duran antes del 2 de octubre del 2007.

Tampoco hay una renuncia formal fechada el 6 de Septiembre del 2006, como ha dicho a la prensa. La única carta del 6 de septiembre del 2006 que se ha encontrado en los archivos es la respuesta de Duran Bellos a una comunicación en la cual se establecían algunas faltas leves del director ejecutivo, este envió una carta de 5 páginas a Bidó Medina.

En el párrafo penúltimo de la carta del 6 de Septiembre del 2006 sostiene Duran Bello: “en atención del profundo respeto y admiración que sentimos por sus miembros, consideramos pertinente poner a disposición del Honorable Consejo Rector nuestro cargo, a fin de que proceda a designar la persona que entienda de lugar; dándole al Consejo Rector la seguridad de que estaré en la mayor disposición de colaborar de forma desinteresada, como ya lo he hecho en el pasado…”.

Es evidente que los cargos siempre están a disposición de la alta gerencia, y que un párrafo de esa naturaleza no constituye una renuncia. Además, es evidente que no existía una apreciación negativa del trabajo de la CNECC puesto que explicaba que deseaba quedarse colaborando con la CNECC. La carta del 6 de septiembre del 2006 en realidad es su defensa antes cuestionamientos realizados por Bidó Medina al desempeño de sus funciones.

En definitiva, no hay prueba de la supuesta renuncia de Duran antes del 2 de octubre del 2007 y por el contrario Duran estuvo en sus oficinas hasta el día dos de octubre del 2007 en la tarde. De hecho el viaje a Viena lo realizó del 27 al 29 de agosto.

4.
El miércoles 3 de octubre en la tarde nos reunimos la Unidad Técnica de la CNECC, para dilucidar los hechos. Quedó claro que el dos de octubre, luego de una conversación con Bidó Medina, Duran Bello entregó una carta a la recepcionista de la unidad técnica, dirigida a Bidó en la cual renunciaba. Durán le puso fecha del día 10 de agosto a la carta. ¿Se dan cuenta? Entrego una carta el 2 de octubre y le puso fecha de 53 días antes y salió a decir que hacía dos meses que había renunciado.

5.
La decisión de la Unidad Técnica es la de explicar los hechos tal cual fueron a la prensa, realizar una investigación para establecer las responsabilidades en el escaneo de la firma de Bidó y aplicar el peso de las reglamentaciones sobre personal y las consecuencias legales, si es que hay alguna, de la acción.

No sé cómo se filtró la información a Melton Pineda, pero resulta lamentable que haya tenido esto que ventilarse en público, como me resulta incomprensible las posiciones pública de este muchacho que realizó un aceptable trabajo como Director Ejecutivo de la Comisión

Ramón Tejada Holguín
Representante de la Coalición por la Transparencia y la Institucionalidad
Y el Foro Ciudadano en la Comisión Nacional de Ética y Combate a la Corrupción
7 de octubre 2007

Hermanos y rivales: oscuridad en la casa y claridad en la calle

- No hay explicación, ambos partidos fueron fundados por Juan Bosch, Peña Gómez era el alumno preferido de Bosch, ambos partidos se definieron en algún momento como antibalagueristas, ambos defendían la soberanía nacional, enfrentaron la doctrina de la seguridad nacional, de alguna manera ambos se autodefinían de izquierda, ambos eran amigos de los sandinistas… Cómo es posible, entonces, que ahora que estos dos partidos dirigen el sistema político dominicano se observe que la derecha y los conservadores son quienes gobiernan, que tienen el control del sistema político, tanto que sólo hay que ver cómo se ha manejado la despenalización del aborto para ponerte un ejemplo, no, que no entiendo, cómo puede ser que estos dos partidos que se disputan el poder tengan orígenes de izquierda (uno decía que era socialdemócrata (en la época en que no existía esa aberración inglesa llamada tercera vía) y el otro se presentó como marxista, pero no leninista) y a pesar de ese origen de izquierda el sistema político en conjunto sea tan conservador, tan de derecha...

Miré a la periodista extranjera, su rostro era el desconcierto personificado. Para el observador u observadora imparcial es difícil entender qué separa de manera tan radical al PLD del PRD. Hace unos años escribí un artículo que deseaba arrojar un poco de luz sobre las razones históricas que han llevado a esta lucha fratricida, tan radical que en varios momentos cada uno de estos dos partidos ha preferido aliarse con el PRSC y Balaguer, es decir al partido y al personaje que en más de una ocasión les ha arrebatado el triunfo a uno de ellos (o al PRD o al PLD). Publico el artículo más abajo, recordando que “un pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla”. De alguna manera lo mismo se puede decir de los partidos, y de los líderes…

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Hermanos y rivales: oscuridad en la casa y claridad en la calle

Dos hechos, aparentemente con poca relación entre sí, permiten observar las peculiaridades del sistema político dominicano, y el papel de las personalidades en la construcción del orden político. Por un lado, las declaraciones de José Tomas Pérez, quien en tono jocoso estableció con claridad las diferencias entre el PLD y el PRD: “Este es un pleito entre el PLD y el PRD, es como la lucha entre Jack Veneno y Relámpago Hernández” (El Siglo 23 de Marzo 2000 ). Por el otro, la encuesta EL Siglo/Penn, Schoen & Berland revela que Balaguer se acerca peligrosamente a Danilo, y lo ubica como el posible contendor del PRD.

A nadie en República Dominicana se le ocurriría pensar que, si las tendencias captadas por la encuesta se mantienen, existiría la posibilidad de que el PLD apoye al PRD. Sin embargo, para un investigador de los fenómenos políticos que recién se introduzca en la política dominicana, le parecería lógico que ambos partidos se alíen para enfrentar al PRSC. La lucha libre es circo: sólo a los fanáticos le importa que gane Jack o Relámpago. Las luchas intestinas del polo liberal han entregado el sistema político dominicano a “los conservadores”. Esa es la desgracia, y ese es el punto que necesita ser explicado. Y eso es lo que sugieren los resultados de la encuesta publicada por El Siglo el 23 de Marzo.

Ramas de un mismo árbol.
El PLD y el PRD comparten el mismo padre: Juan Bosch. En algún momento de sus historias el PRD y el PLD se han definido a sí mismos como formaciones políticas “progresistas”, como izquierda moderada, como parte de las fuerzas propiciadoras del cambio.

Si son dos ramas de un mismo árbol, si comparten el mismo padre, si sus propuestas “históricas” de ordenamiento social parten de un enfrentamiento con la modernización excluyente y autoritaria de Balaguer, ¿por qué no han podido hacer algún tipo de acuerdo?, ¿Por qué al PLD no le resultó traumática la formación del Frente Patriótico, y está dispuesto a reeditarlo?

Algunos intelectuales han recalcado las diferencias entre los tres liderazgos. Wilfredo Lozano, por ejemplo, sostiene: “Para Balaguer la tarea de la toma y mantenimiento en el poder per se era la esencia del accionar político, conduciendo a un dominio cuasi absoluto del estado, Bosch vio en la organización de una elite dirigente eficaz y compacta el propósito de redención cuasi mesiánico del pueblo. Peña Gómez, a diferencia de los viejos caudillos, se empeño en hacer del pueblo, de las masas, agentes de su propio destino” (El Siglo, 14 de Diciembre de 1999). En apariencia esto explicaría las razones por las cuales el PLD prefiere aliarse al partido que, según Bosch, le hizo un fraude colosal en el 1990, y no al PRD.

En efecto, Balaguer y Bosch comparten una visión estatista, son hombres de ideas decimonónicas. Sin embargo, el segundo se asume como marxista, aunque no leninista. Lo cual puede ser visto como una forma elegante de decirse socialdemócrata. La socialdemocracia tiene su origen en las interpretaciones del marxismo que realizaron Bersteins y Kausky, las cuales fueron enfrentadas, precisamente, por Lenin. Este sería otro punto de contacto entre el PRD y el PLD. Lo cual se ve abonado con ciertos coqueteos realizados por el PLD con la Internacional Socialista.

Hay que decirlo, el estatismo balaguerista no es el estatismo Boschista. Baste recordar los planteamientos sobre la dictadura con respaldo popular de Bosch, o texto como la “Composición Social Dominicana”. Para Bosch las elites “educan” a las masas, la cual necesita de una dirección política. Bosch sí toma en cuenta a las masas, aunque no cree en sus iniciativas. Mientras que para el estatismo balaguerista, las masas sencillamente no cuentan.

Por otro lado, la relación entre Peña y las masas, viene dada por la forma en que se conforma el liderazgo de este formidable político. Peña es permeable a las masas y sus reclamos, eso es cierto, pero él, también, se hizo parte de prácticas instrumentales de las masas, recuérdese la formación de la UGTD, por ejemplo.

En definitiva, sí bien hay diferencias entre los liderazgos de Balaguer, Bosch y Peña Gómez, los elementos de contactos entre Bosch y Peña Gómez son mayores que entre Balaguer y Bosch. De manera que desde esta óptica sería imposible entender la lucha fratricida entre ambos partidos.

Tampoco lo puede explicar el hecho de que, según José Tomas Pérez, el PLD sea un partido liberal, y el PRD no lo sea, ya que este último no tiene una idea progresista de lo que debe ser la economía, ni una idea moderna de lo que deba ser la estrategia de desarrollo, puesto que está en contra de las reformas.

Lo dicho por el inteligente y joven dirigente peledeísta no soporta un análisis sopesado y alejado de las pasiones políticas: liberal y moderno no es lo mismo, hay modernización autoritaria, de eso ya se ha hablado, las ideas progresistas no sólo remiten a la economía, remiten a la política y a la forma en que se estimula o no la participación de la sociedad en el sistema político.

En conclusión: Quiéranlo o no los peledeístas y los perredeístas ambas fuerzas han pertenecido al polo liberal, o “progresista”, aunque esto haya ido cambiando (ver nuestro análisis de la semana pasada).

La vendetta.
Si bien la imposibilidad de acuerdos entre el PRD y el PLD es de larga data, para Manuel Coco los peledeísta se unen al reformismo en el 1996 como venganza, por lo que el PRD le hizo en el 1990. Recordemos que en el 1990 Bosch acuso a Balaguer de haberle hecho un fraude colosal, arrebatándole así el triunfo en esas elecciones. Según Manuel Coco el PRD se hizo parte del Complot.

Tal tesis, también, es falsa. El 16 de mayo de 1990, entre las 9 y 10 de la noche, en el comando de campaña del PRD, ubicado en la López de Vega 17, Rafael –Fafa- Taveras, José González Espinosa, y otros dirigentes de las Izquierdas, le solicitaron a Peña Gómez que llamara al profesor Bosch, para decirle que en los cómputos del PRD el PLD se perfilaba como el ganador de las elecciones. La llamada tenía como objetivo que Peña expresara su respaldo al PLD. Peña no estaba tan seguro de la recepción que Bosch le daría, después de todo lo conocía bien.

Ante la insistencia de los dirigentes de las izquierdas, Peña decide hacer la llamada: “ustedes están ganando en nuestros cómputos, dice Peña por el teléfono a Bosch, estamos dispuestos a apoyarlos”. El semblante del líder perredeísta fue cambiando, su rostro se vio marcado por la preocupación y el fastidio. “Qué pasó, qué dijo”, interrogaron a Peña: “No quiere nada con nosotros, dice que no nos necesita”. A pesar de esto, se hicieron otros intentos de contactos, todos fracasaron. El resto es una historia que puede ser reconstruida a través de la prensa de la época.

El punto a destacar es que la autosuficiencia de Bosch y el PLD, así como el antiperredeísmo visceral, impidieron realizar algún tipo de acuerdo en aquella época. Nunca sabremos cuáles pudieron haber sido los resultados de aquélla crisis políticas, si entre el PRD y el PLD se hubiese establecido algún nivel de colaboración. Pero, de seguro que el sistema político dominicano tendría otra fisonomía. En definitiva, la teoría de la Vendetta, tampoco explica nada. De hecho, el PLD se alió a quien le hizo el fraude, contra otro partido víctima de fraude.

La construcción de la identidad peledeísta. Sería fácil decir que todo el problema remite al enfrentamiento “personal” entre dos caudillos. Sería fácil decir que el problema remite a que los políticos dominicanos anteponen sus intereses personales, y sus apetitos de poder al interés nacional. Sin embargo, a nuestro entender no es eso lo que explica que una alianza entre el PRD y el PLD se vea como una historia de ciencia-ficción, antes que como una realidad.

Pero, hay un poco de todo en la historia.
Si bien es cierto que existen diferencias importantes entre las formas que Bosch y Peña Gómez construyeron sus liderazgos, así como en sus relaciones con las masas; si bien la ruptura entre ambos remitía esencialmente a la estrategia para enfrentar a Balaguer, y el papel de las masas en esa estrategia, ambos continuaron siendo parte del “polo liberal”. De esa manera entre ambos liderazgos se estableció un nivel de competencia, sobre todo en lo que a captar a las elites intelectuales de la época se refiere.

Este nivel de competencia, provocó que el peledeísmo se construyera en oposición al perredeísmo y sobretodo a Peña Gómez. De manera que para la construcción de la “identidad política” del PLD, Bosch necesitaba crear “el otro que no soy”. La creación del otro se realiza exagerando los defectos, convirtiéndolo en una amenaza de la unidad y acción del grupo. En la historia se conocen casos similares, para lograr la identidad de la Alemania Nazi se creó el Judío, en dominicana se creó el haitiano. Parecería que para saberse protagonista, hay que construir el antagonista, ese otro que no soy. Pero, porqué no fue el antibalaguerismo lo que definió la constitución del PLD. El antibalaguerismo estaba generalizado en las formaciones políticas de la época, el antibalaguerismo, podría ser un punto de coincidencia con “el discípulo rebelde”. Es así como el antiperredeísmo se convirtió en el elemento aglutinador, y en “el otro que no soy” para los peledeístas.

Bosch tuvo un éxito tan grande en su empresa que hasta un joven dirigente como José Tomas Pérez, con un promisorio futuro en la política, que podría no haber sido contaminado por los enfrentamientos de la época de la ruptura, se atreve a plantear que el PRD tiene ideas más conservadoras que el PRSC. Y aún más, justifica una alianza con quien le arrebató el triunfo a su líder, impidiéndole gobernar un período presidencial completo.

Ramón Tejada Holguín
Periódico El Siglo, 26 de marzo del 2000, Sección Enfoque, página 5.

Entre el fetichismo de las encuestas políticas y su descalificación grosera

Este artículo fue publicado el 28 de octubre del 2005 en Clave Digital y hace referencia a dos encuestas que relizamos cuando trabajabamos para el CIES. Los planteamientos realizados conservan su frescor en esta etapa de descalificación de las encuestas y de interpretaciones antojadizas. Los resultados de las elecciones del 2006 confirmaron algunos de los aspectos planteados.

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Uno no deja de sorprenderse antes las diversas reacciones que despiertan las encuestas políticas y cómo, sin ruborizarse, muchas personas que en principio felicitan un equipo de investigadores, cuando los resultados les son adversos satanizan el equipo y viceversa.

En ocasiones me pregunto si los políticos y sus bocinas pagadas se detienen, por lo menos en la intimidad de sus cerebros, a reflexionar sobre lo que las encuestas realizadas con el mayor rigor científico y la mayor seriedad les están diciendo. Parecería que algunos no se imaginan los beneficios que tendrían si antes de descalificar observaran bien la encuesta, su calidad y sus resultados.

Pienso ahora mismo en la Segunda Radiografía del CIES publicada en exclusividad por Clave Digital y las reacciones que ha provocado. Veo que los que salen bien parado no están entendiendo el mensaje y los que salen mal se hacen los "peores ciegos”. O sea, aquellos que no quieren ver.

A las encuestas no se les puede pedir más de lo que las herramientas estadísticas y el estudio de la realidad pueden dar. No se trata de ejercicios proféticos. Las encuestas no retratan realidades inmutables y eternas. Por el contrario, bien observadas y leídas nos permiten diseñar estrategias políticas para mejorar nuestras posiciones y modificar la realidad que de la cual las encuestas son fotografías instantáneas.

Todo buen estratega, por lo tanto, debe cuidarse de echar basura sobre un instrumento que en determinado momento le puede ser de gran utilidad.

No voy a señalar firmas específicas, se sabe que en nuestro país hay agencias encuestadoras que se venden al mejor postor, y sólo hay que ver la cantidad de sondeos realizados por esas firmas cuyos resultados no se acercan a los resultados electorales. Sus bolas pican tan lejos de los resultados, que las diferencia entre esas encuestas y la realidad no están relacionadas con el margen de error. Quien quiera saber cuales son esas firmas o esos consultores, sólo tiene que tener un poco de memoria y recordar.

El fetichismo de las encuestas es su uso cómo arma política

El fetichismo de las encuestas lleva a los políticos a contratar firmas para que les digan que sus candidaturas van bien y publiquen datos falaces, creyendo que así consiguen unos cuantos votos. Paradójicamente el mismo fetichismo los lleva a descalificar de manera grosera a las encuestas que no les favorecen y con esa actitud desprestigian el instrumento de análisis mismo.

El fetichismo les lleva a creer que las encuentas crean las realidades, por eso contrantan firmas falaces para usarlas como propaganda. "Ya que crean realidades", piensan, "entonces hay que darle con todo y desprestigiar a las encuestas que no les favorecen". La paradoja es que en esa actitud tiende a crear desconfianza en todo el instrumento. Al final sólo salen airosos y airosas los consultores, consultoras y firmas que se acercan a los resultados electorales.

Ilustrando con el ejemplo

Quiero ahora poner un ejemplo de la utilidad de las encuestas para el estratega que conoce los limites y las virtudes de las mismas y que comprende las herramientas estadísticas y posee conocimientos sobre los instrumentos del análisis político, de manera que puede aprovechar los resultados de las encuestas sean estos adversos o no.

Creo que un estratega del PRD en primer lugar debería estar preocupado porque las dos últimas encuestas del CIES presentan a ese partido como estancado en las preferencias de la ciudadanía, mientras que el PRSC crece ligeramente y el PLD cae abrumadoramente.

Debe indagar las causas de esa situación. De alguna manera los resultados están sugiriendo que el proceso de convención del PRD logró que una tendencia en específico controlara el partido. No fue el ejercicio de reconciliación esperado. Los resultados de algunas preguntas relacionados con el desempeño del gobierno del Agrónomo Hipólito Mejía, sugieren que el expresidente y su tendencia no suman nuevas simpatías.

Partiendo de esos hechos el estratega perredeísta deberá enfocar su atención en las respuestas a las siguientes preguntas ¿Cómo lograr que el perredeísta histórico regrese al PRD? ¿Cómo dar una imagen de renovación interna y de no compromiso con el gobierno de Hipólito Mejía?

O en su defecto, si lo que desea es reivindicar a Mejía y el PPH y al mismo tiempo crecer, debe responder lo siguiente: ¿Cómo cambiar la percepción de los electores sobre el desempeño del PRD, como partido de gobierno, en el cuatrienio 2000 - 2004?

El declive del PLD y crecimiento del desencanto debe plantearles a los perredeístas una última pregunta, ¿Cómo captar a los descontentos? O por lo menos deben hacerse la siguiente interrogante: ¿Por qué no crecemos en la simpatía de la gente? Si no confían en los datos suministrado pueden hacer una encuesta, pero bien hecha y con personal calificado.

Pienso que un estratega del reformismo puede estar contento, a fin de cuenta es un partido que ha conocido un crecimiento mínimo a pesar de los problemas internos y la inexistencia de un liderazgo claro.

A pesar de todas las dificultades que ha tenido que sortear al menos se queda más o menos constante y compite con el PRD, que tiene la mayoría de los congresistas y cabildos, por ser el segundo partido en las preferencias nacionales.

Es evidente que existen puntos débiles dentro del reformismo, ¿Cuáles son esos puntos débiles? ¿Puede el reformismo como partido conservador aspirar a recibir las simpatías de los que desertan del PRD y del PLD? ¿Debe el reformismo afianzar su posiciones conservadoras y construir un partido fuerte y compacto de manera que sea el referente de la centro derecha? ¿No debe acentuar su ideología y simplemente competir con el PLD y el PRD obviando las diferencias de visión de la sociedad dominicana? ¿Debe reivindicar el Balaguerismo?

Intuyo que un estratega del PLD debería estar pensando en las razones por las cuales se erosiona el apoyo a ese partido político entre las dos encuestas. ¿Es la erosión natural fruto del ejercicio gubernamental o se debe a un fenómeno diferente? ¿Qué impacto puede tener la reducción del apoyo al partido de gobierno en las acciones de la ciudadanía y sus organizaciones frente al posible agravamiento de la economía? ¿Qué capacidad pueden tener los demás partidos para convertir el desencanto en acciones de protestas?

¿Puede la percepción positiva del Presidente y la percepción negativa del desempeño de su gobierno, erosionar substancialmente la base de apoyo del actual gobierno de manera que se pueda crear una situación de ingobernabilidad y debido al abstencionismo el sistema político se vea deslegitimado?

¿Debe el PLD permitir la reelección visto que el presidente concita un apoyo que no lo logra el equipo de gobierno como equipo?

Pero, he dejado quizás el punto más importante para el final: la pregunta del millón, la que todos los partidos, no sólo los tres que concentran el mayor número de simpatías se deben estar haciendo, ¿estos datos pueden ser llevados al plano de las elecciones congresionales y las municipales? ¿Significa esto que el PLD con el 55% de las preferencias de los electores puede repetir la historia del PRD en el 2002? La respuesta a ambas preguntas es no, pero hay que explicar porque no.

He aquí dónde el problema técnico y el conocimiento de los limites de la herramienta encuesta es necesario. Los resultados de la Radiografía del CIES no hablan de los posibles resultados de las elecciones Congresionales y Municipales. ¿Por qué? En primer lugar por un problema estadísticos.

La radiografía es solamente representantita para todo el país, para la antigua capital y el resto del país. En segundo lugar, la pregunta que se hizo a las personas es sobre el partido que prefiere en sentido general, y en las congresionales y municipales los liderazgos locales, el candidato, influye bastante en la decisión de los electores.

El nivel de representatividad de la encuesta no permite la extrapolación a las congresionales y municipales por diversas razones. En realidad se hace tres tipos de elecciones diferentes y con demarcaciones diferentes.

Por un lado están las elecciones a síndicos y regidores, para poder saber quién puede ganar a nivel municipal hay que hacer una encuesta que sea representativa para cada uno de los municipios del país. El nivel agregado, muy agregado de la encuesta del CIES no permite establecer preferencia para ningún municipio.

Por otro lado las congresionales se dividen en dos: en primer lugar las de diputados, las cuales para saber las posibilidades que tiene un diputado en especifico, tomando en cuenta la existencia del voto preferencial, hay que indagar por cada candidato y candidata a diputados y las diputadas que se llevan en la boleta de cada partido.

Esa indagación debe hacerse de manera que sea representativa para la circunscripción electoral. Si queremos saber a nivel nacional el número de posibles diputados y diputadas de cada partido hay que hacer una encuesta en cada una de las circunscripciones electorales y luego hacer el cálculo.

En el caso de los senadores el asunto es más complicado de lo que aparenta. Para saber qué senador puede o no ganar las elecciones hay que hacer una encuesta que sea representativa para toda la provincia por la cual ese senador va como candidato. Pero, al mismo tiempo, tomando en cuenta que existe el voto preferencial para los candidatos y candidatas a una diputación, hay que hacer que la encuesta sea representativa para cada una de las circunscripciones de esa provincia y tomar en cuenta la posibilidad de que determinadas personas le den más importancia al voto preferencial por un diputado, con el cual arrastran al senador, que al voto por el senador mismo.

O sea que algunas personas puede gustarle un senador o senadora, pero el diputado que prefieren está en la boleta de otro senador, y ese diputado puede arrastrar el voto. Un cuestionario para saber las posibilidades de un senador tiene que estar diseñado de manera tal que permita conocer esos aspectos.

Ahora bien, las Radiografía del CIES indica que a nivel nacional el PLD tiene mayoría y qué el presiente Fernández tiene un alto nivel de confianza. En este caso, el reto del PLD es cómo puede lograr que ese nivel de confianza se traspase a las candidaturas en el orden municipal y congresional.

En el caso del PRD y el PRSC la opción es evitar que ese traspaso se haga y acentuar las capacidades de sus liderazgos locales. En las congresionales y municipales el liderazgo local tiene un peso especifico mucho mayor, y no es tan fácil trasladar los apoyos partidario a nivel nacional a apoyo a candidatos o candidatas en especifico a nivel local.

En fin que las encuestas políticas, bien hechas y bien pensadas, son herramientas muy útiles para todos y todas. Las encuestas no dan ni el triunfo ni el fracaso, son las malas estrategias y campañas políticas junto a los pésimos desempeños en las funciones que se desempeñan que hacen que los políticos y las políticas pierdan elecciones.

Ramón Tejada Holguín
Teléfono 809 683 1222

El Metro es un capricho suntuario

Entrevista a Ramón Tejada Holguín
realizada por su amigo René Rodríguez Soriano

Tenía que encontrarme con Ramón, hacía tantos días que las ocupaciones (de él) nos impedían rondar los sinsentidos que le dieron germen a más de uno de los cuentos con los que quisimos sacarle filo a la fictiva realidad de los días finales del Doctor y sus corifeos. El Ramón, agudo cuentista que ha devenido en sesudo analista de estos socavados predios de posmodernidad y metro; el amigo entrañable con el que tenía tantas ganas de puntualizar algunos trazos que se me pierden de esta otra realidad que casi desconozco. Por eso ahora, que vine al país con un poco más de tiempo, lo “gardeé” a presión para que me contestara algunas preguntas sueltas, sobre la situación social, política, y económica de la República Dominicana.

Ramón Tejada Holguín, además de Sociólogo y escritor de ficción, con más de una docena de libros publicados, ha seguido muy de cerca el proceso que vive la nación dominicana de estos días. El hoy miembro de la Comisión Nacional de Ética y Combate a la Corrupción, tiene una visión muy particular del real estado de situación en que se encuentra el país, de cara a las elecciones presidenciales del 2008. Casi con el mismo desenfado con el que, a principios de los noventa armamos nuestro “Blasfemia angelical”, el Ramón y yo sostenemos este apurado diálogo en el que, de un modo claro y contundente, pasamos balance a un poco de lo que se cocina en el original ambiente político dominicano, hasta los sazones con los que pretenden aliñar el futuro dominicano los candidatos que habrán de interactuar en la contienda que se avecina.

René: En América Latina se habla de que los partidos se encuentran en crisis y que no cumplen su papel, ¿qué está pasando realmente en el país en cuanto al papel de los partidos políticos?

Ramón: Los partidos dominicanos no representan los intereses colectivos de la nación ni de grupos sociales específicos y diferentes. Las elites políticas dialogan entre sí, y la ciudadanía es un telón de fondo, el extra de la película. Las elites políticas se representan a sí mismas y a la claque que les persigue y alaba, al ritmo de un merengue clientelista, los partidos dominicanos representan a esos líderes que se creen colocados por encima del bien y del mal. Los partidos dominicanos se han convertido en maquinarias de beneficio personal, en proyectos individuales y no colectivos. Lo cual se ve favorecido por una ciudadanía de baja intensidad.

René: Y entonces, ¿para qué sirven los partidos?

Ramón: Los partidos son necesarios para la democracia, pero tal como actúan en el presente, no cumplen con las funciones que la sociedad les asigna y exige. Hay una paradoja: la democracia dominicana necesita de partidos fuertes, pero los partidos actuales son el principal obstáculo de la democracia dominicana. ¿Desconcertante, verdad? Cada día más los partidos se alejan de la ciudadanía, de la sociedad y se convierten en elemento de perturbación del orden, creadores de inquietudes, desconfianza y obstáculo para el desarrollo social, económico y político.

René: ¿Les ponemos un “se vende” a los partidos y salimos de ellos?

Ramón: Los partidos necesitan ser regulados por la sociedad, pero en determinados aspectos. Por ejemplo, hay que poner límite al despilfarro y al abominable gasto en campañas internas y nacionales. Esos millones en promoción son una burla al más de cincuenta por ciento de dominicanos y dominicanas pobres e indigentes. Mientras más costosas se hacen las campañas proselitistas y más dinero aportan los grandes grupos económicos, las deudas que contraen los candidatos se intensifican y, por lo tanto, mayores son los recursos del Estado que se enajenan para honrar los compromisos con los patrocinadores.

Pero, no se puede propiciar un exceso de regulación. No se puede legislar todo. No se puede obligar a los partidos adoptar tales o cuales estatutos, no se puede estandarizar la organización partidaria de tal manera que todas, a fin de cuentas, parezcan clones. Hay que dejar espacios para la creatividad y la diferencia.

No quiero ser visto como un derrotista, pero a veces me pregunto: ¿Son los partidos dominicanos el reflejo de una ciudadanía de baja intensidad y poca participación? ¿Cómo lograr la articulación de un movimiento que represente a los sectores populares y no sea delirante partidario del cambio violento, pero que entienda que sus intereses y los del gran empresariado no coinciden en la República Dominicana de hoy?

René: ¿Crees que está contenta o descontenta la mayoría de los dominicanos con el actual estado de situación en que se vive? ¿Por qué?

Ramón: Pensemos en la huelga recién pasada: hace mucho tiempo que en el país no se producía una huelga que tuviera éxito, sin estar marcada por hechos de violencia. La población mostró un nivel de "desacuerdo con el Gobierno", independientemente de que se identifique o no con las demandas específicas de los sectores que convocaron la huelga. Hay que tomar en cuenta que eso indica que de alguna manera existe el caldo de cultivo en la República Dominicana, en la ciudadanía, para algo nuevo y diferente, algo en términos de participación, no solamente política, sino también social.

René: ¿De ser hoy las elecciones quién tiene más posibilidades de ganar? ¿Por qué?

Ramón: Las encuestas dan como favorito a Leonel. La razón tiene más que ver con la debilidad de las ofertas de los otros partidos, el fracaso estrepitoso del PRD de Mejía, y la ausencia de un liderazgo que enfrente a Leonel.

René: Visto y comprobado el caso, ¿Qué diferencia a Leonel de Vargas Maldonado y Aristy Castro?

Ramón: Leonel Fernández, se ha convertido en el líder más importante de la nación, un liderazgo personal y no colectivo. El PLD gira alrededor de él. No hay otro líder en ninguno de los partidos que le haga contrapeso. Y eso no es bueno para la sociedad dominicana.

La existencia de un liderazgo personal muy fuerte puede limitar la democracia y la tentación autoritaria tratará de colarse. El contrapeso es necesario. Quizás por eso pienso tanto en el cuento del traje del Emperador, porque en cierta manera es necesario que los liderazgos particulares y dinámicos tengan personas que sean como los niños que dicen lo que ven y no engañan al Emperador. Pienso en la necesidad de una política social que desarrolle las capacidades de la gente. ¿Quién se lo dice a Fernández? Amable Aristy Castro es el más descarnado de los políticos clientelares del país, que ve como normal lanzar billetes desde helicópteros, y carece de una propuesta política. Es el típico cacique que sólo puede desarrollar en el contexto de sociedades pobres y con escasos desarrollos institucionales, que se aprovecha de la pobreza de las personas para comprar lealtad política.

René: ¿Y Vargas Maldonado?

Ramón: Miguel es un empresario que viene a ser político.

René: ¿Y no se nos escapa alguien en la colada?

Ramón: ¿Te refieres a Candelier? Hasta ahora tiene pocas posibilidades, aparece en las encuestas con menos de un 5%.

René: Y el frente amplio encabezado por Hatuey, ¿qué posibilidades tiene de salvar la nación?

Ramón: Aunque el país necesita contar en su menú electoral con opciones distintas a las presentadas por los partidos tradicionales, las posibilidades reales de una "cuarta vía" no son auspiciosas en términos de las próximas elecciones. En el país existe el caldo de cultivo para una "cuarta vía". De hecho, existen nuevas opciones, como la que encarna Guillermo Moreno, pero no necesariamente pueden ser consideradas como opciones electorales por el momento.

En cuanto a los esfuerzos anunciados por Hatuey Decamps: sería muy difícil pensar que puedan presentar una oferta fresca a la sociedad determinados sectores que han militado en los tres principales partidos junto a organizaciones de la izquierda radical, es cómo mezclar “maco con cacata”. En realidad hay muy pocas probabilidades de juntar a izquierda y derecha en un frente como el que promueve o intenta configurar Decamps.

René: ¿Y el Metro, cómo va? ¿Es realmente ésa la causa de la actual crisis económica que vive el país?

Ramón: La inversión en el metro es una inversión en un capricho, y en algo suntuario. No es responsable de la crisis económica o de la situación económica (no creo que en sentido estricto haya crisis) pero contribuye indudablemente a que la inversión del gobierno no se haga en lo que debe, y al final formará parte de los ladrillos en el muro de las cosas que no se hicieron como debieron.

René: Barájamela despacio, ¿cómo así?

Ramón: El metro pretende solucionar un problema real, el problema del transporte de pasajeros en la zona urbana. El transporte está dirigido por mafias que hacen lo que le viene en ganas. En ese sentido mejorar el transporte y controlar esas mafias, autodenominadas federaciones y centrales y sindicatos, es necesario. Pero, la opción Metro es la más costosa, la que tardará más tiempo y apenas un porcentaje pírrico de los habitantes podrán hacer uso de la pequeña línea del metro. Es más una “delicatessen” que una acción correcta.

René: ¿Dónde están las causas reales de la situación?

Ramón: El clientelismo es uno de los responsables de la ineficiencia e ineficacia del gobierno, es de las causas principales, de los malos manejos del Estado. Muchos se quejan de cómo la degradación clientelar arropa la política dominicana. La queja parece generalizada. Hay quienes justifican la acción clientelar de manera baladí: "es que la mayoría de la gente es clientelista y por lo tanto no hay forma de que un político gane una elección o se convierta en un dirigente partidario sin ceder a la tentación clientelar", dicen. Hay quienes sostienen que el clientelismo es ubicuo: está en todas partes, por lo que combatirlo es casi imposible. Tanto poder se le da al clientelismo que uno termina frustrado, haciendo girar el globo terráqueo y pensando: ¿A qué país, allende América Latina, debe uno ir a vivir para escapar del clientelismo?

René: ¿Por qué el clientelismo tiene tanta fuerza en naciones como la nuestra, pobres, de escaso desarrollo institucional y con políticas sociales deficientes y asistenciales?

Ramón: Para responder a esa pregunta, primero debo decir qué entiendo por clientelismo. En palabras sencillas: es el intercambio de apoyo político por favores. El político da favores (que pueden ser en dinero, en especies, o en respaldo para acceder a bienes y servicios públicos) y recibe a cambio el apoyo de las personas que ha favorecido.

¿Hay solución? Sí, evitemos que los políticos tengan la discrecionalidad de entregar los recursos públicos para hacer clientelismo. ¿Cómo? Luchando por más transparencia, enfrentando ideas como las que justifican que senadores y diputados tengan una cartera dedicada a "ayudar" a sus comunidades, ya que eso es clientelismo en su forma más burda. Pelear porque exista una ley de carrera civil y administrativa que impida que los funcionarios y funcionarias nombren a sus claques en el estado. El clientelismo es pues un fenómeno político-institucional que debe ser combatido con acciones político-institucionales.

René: ¿Crees que así nos alejaríamos o nos acercaríamos al “Miami Chiquito” mentado?

Ramón: No, esa es sólo una arista del problema. Hay otra: la ciudadanía. ¿Qué hacer con tantas personas que los deficientes servicios de educación y salud, no les han permitido desarrollar sus capacidades por lo que no pueden conseguir trabajos estables y bien remunerados? ¿Qué hacer con sectores que logran ascender, estudiar, prepararse pero la rigidez del mercado de trabajo les impide conseguir un buen empleo?

La política partidaria en el país es una fuente de empleo, en la que ideologías y valores no valen, sólo la reproducción material inmediata. Peliagudo y complejo el asunto. Porque el clientelismo tiene una base social y material, que debe ser atacada y no con palabras, sino con hechos. ¿Cómo? Peleando por una política social universal: que ninguna persona crea que para poder recibir un buen servicio público, o beneficiarse de programas sociales específicos, debe andar lamiéndole a un político esa parte en la cual la espalda pierde su nombre.

Además de político, institucional, social y material el clientelismo se relaciona a los valores. Se confunde lealtad y fidelidad con clientelismo. Emplear un familiar incapaz en un organización pública, sea estatal o civil, es clientelismo y no lealtad. Y las ayudas a primos, hijos, hermanos, y demás familiares es lo más generalizado en todas las esferas de la sociedad. Ahí nadie escapa. Para unos ayudar a quien les apoya es lealtad y apoyar a quien les ayuda es fidelidad, pero las ayudas las sacan de nuestros bolsillos. El clientelismo es la célula del comportamiento corrupto. Es claro que las acciones propuestas aquí no son exhaustivas, porque el espacio no lo permite, son sólo indicativas. El mensaje es que un fenómeno multidimencional debe ser atacado de manera multidimensional.

René: En pocas palabras, ¿cómo piensas que saldríamos del hoyo institucional en que se encuentra varado el país?

Ramón: Las elites dominicanas, las políticas, las sociales y las económicas tienen excelentes propuestas para salir del hoyo institucional. En el país no hay problema de propuestas. El programa de Hipólito mejía tenía excelentes elementos para ello, el programa de Leonel también. Hay propuestas desde todos los ámbitos muy buenas. El problema es esencialmente de aplicación, de ejecución. Es decir el problema es de acción, y de sacrificio, el problema es que las elites dominicanas se benefician grandemente de este estado de cosas. Por eso es necesario la formación de movimientos más cercanos al pueblo, a la gente de a pie.